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26 ESPAÑA JUEVES 19 s 7 s 2007 ABC La Guardia Civil busca a un pederasta como autor del rapto de Yeremi Ha controlado unos 35.000 coches e investigado a decenas de agresores sexuales s El vehículo sospechoso es un Opel Corsa CRUZ MORCILLO MADRID. No estuvo solo más de diez minutos. Ése es el tiempo que tuvo quien lo raptó Han pasado cuatro meses desde que Yeremi Vargas, de ocho años (los cumplió ayer) desapareció en el municipio grancanario de Vecindario. Desde entonces, la Guardia Civil sigue los pasos de una sombra, cada vez más difuminada. Nadie saca a relucir la palabra maldita, pero ahí está. No hay día en que no se haga un nuevo rastreo o se vuelva sobre los pasos ya dados y nada, ni rastro. Hay que remontarse a un soleado sábado de marzo, a la una y media de la tarde. El niño juega con sus primos en un solar que linda con la casa de su abuela y su tía. Sus abuelos están a unos metros. Es la hora de la comida y todos, excepto Yeremi, entran al salón. Menos de diez minutos después el pequeño se ha evaporado. El dispositivo de búsqueda comienza ese mismo día con el cartel de preferente como siempre que el desaparecido tiene menos de 12 años. mo, por metro cuadrado y por habitante. La calle Honduras y la calle Perú se convierten en el eje de partida y desde ahí se amplía el círculo. No queda una puerta a la que no se llame; en total, unos sesenta vecinos fueron investigados con mayor o menor exhaustividad. Mientras, la prolija familia de Yeremi- -sus padres están separados- -hace una piña que va aglutinando apoyos por toda la isla. La zalamera sonrisa del niño enmarcada en su pelo rubio aparece en cada rincón y en toda la prensa. Una psicóloga de la Guardia Civil es la encargada de apoyar a los Vargas, pero también de arañar bajo la superficie. Decenas de niños, compañeros de Yeremi en el gimnasio donde recibía clases de kárate, y otros de la escuela de danza de Vecindario son entrevistados. Se les pregunta por posibles mirones, merodeadores a la caza de una presa fácil. Entre unos y otros, el Instituto Armado logra sacar adelante cuatro retratos robot, que aún sirven de guía. Los hombres de la UCO se emplean a fondo con varias líneas de investigación paralelas, desde el entorno más próximo hasta la periferia. En esta última se prestó atención, por ejemplo, a un barco suizo que estuvo atracado en Las Palmas porque podía contar con un quirófano. Parecía descabellado pero era preciso descartar que Yeremi hubiera sido raptado por una red dedicada al tráfico de órganos. De ahí a los pasos clásicos. La separación de los padres se revisó con lupa. Unos días antes de la desaparición del pequeño, la pareja tuvo que entrevistarse con sus respectivos abogados por la custodia del niño. No se hallaron resquicios; la relación de los progenitores es buena- -se han mantenido unidos durante estos meses- -y además no existían discrepancias sobre el régimen de visitas. Otros personajes pseudofamiliares también entraron en escena. El padre de Yeremi ha rehecho su vida, su pareja tenía otra relación que quedó rota y toda esa maraña afectiva quedaba cruzada con trapicheos de tres al cuarto que podían enmascarar algún tipo de venganza. Tampoco se avanzó por este camino. En estos meses se han controlado unos 35.000 vehículos (alquilados, robados, cazados por el radar) casi todos se han movido por Vecindario y los alrededores y no pertenecen a vecinos, repartidores o trabajadores de la zona. El coche sospechoso es un Opel Corsa, pero otra decena de vehículos de distintos modelos han estado en el cuartelillo de la población y allí los agentes de la Científica tomaron muestras para someterlas a pruebas de ADN en busca de posibles restos de Yeremi. El trabajo ha sido y es exhaustivo. Se busca a Yeremi vivo y a Yeremi muerto. Los agentes han rastreado ya cerca del centenar de pozos del municipio, algunos más de una vez, una veintena de estanques y 11 kilómetros de costa al sur de la isla donde confluyen las corrientes por si hubieran arrojado su cadáver al mar. Se han manejado muchas hipótesis que con el paso del tiempo han confluido en una. Los investigadores creen que están ante un pederasta que aprovechó la primera oportunidad que tuvo para raptar al niño. La búsqueda entre los agresores sexuales que disfrutaron de permiso carcelario esos días ha sido infructuosa, igual que la lista de pederastas británicos sospechosos enviada por Scotland Yard (unos 60 individuos) que podrían haber llegado a las Islas. En esa línea, aún no se ha abandonado la posibilidad de que el raptor fuera algún marroquí con antecedentes y el tipo de perfil explicado. Nada ha salido de estos seguimientos, si acaso un resultado inesperado, un efecto rebote Las denuncias de agresiones sexuales interpuestas por menores en las islas han pasado tal cantidad de filtros y se les ha dedicado tantas horas de trabajo que los investigadores están convencidos de haber resuelto o estar a punto de hacerlo alguno de estos casos. Por el momento, sin noticias de Yeremi, es el único clavo al que aferrarse. Un centenar de pozos Sin rastro Guardia Civil, Policía local, Protección Civil y decenas de voluntarios peinan Vecindario con el alma en vilo. Pasan las horas sin un resquicio al que agarrarse. Los perros especializados en búsqueda de personas se paran en seco esa misma tarde en el descampado colindante con la calle. Los vecinos no han visto ni oído nada extraño, en un barrio donde se conoce todo el mundo y en el que un recién llegado con intenciones aviesas resultaría sospechoso. Los agentes conducen a los perros por las calles adyacentes hasta un inmenso descampado que parece tierra de nadie, donde el niño pudo extraviarse. Los animales se plantan; Yeremi no ha pasado por ahí. Se suceden los días con un abanico de voluntarios y profesionales rastreando día y noche, y las esperanzas de la familia a punto de tambalearse. El día 19 de marzo el grupo de Delitos contra las Personas de la Unidad Central Operativa (UCO) se desplaza desde Madrid a Vecindario para apoyar al equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Canarias. Se forma un grupo de trabajo, el grupo de Yeremi, que vuelve a reconocer la zona palmo a pal- El ex comandante de la Guardia Civil, conducido ayer ante el juez TONI LOSAS Un ex comandante de la Benemérita estrangula a su novia LORENA PARDO CASTELLÓN. La localidad castellonense de Villarreal vivió ayer una terrible conmoción. Una vecina de 45 años, natural de Cádiz, moría estrangulada, presuntamente a manos de su compañero sentimental, un comandante de la Guardia Civil prejubilado con el que la víctima mantenía una relación sentimental desde hacía ocho meses. Los hechos ocurrieron pasadas las ocho de la mañana en el interior de la vivienda de Carmen R. madre de dos hijos de 18 y 3 años, tras una discusión. Fue el propio compañero sentimental de la víctima quien llamó a la Policía para dar aviso de lo que había sucedido. La actuación de los facultativos sanitarios sólo sirvió para certificar la muerte de la víctima. El agresor fue detenido en el lugar de los hechos. Sufría una depresión y según los testigos, cuando lo sacaron esposado de la vivienda parecía trastornado porque llevaba el pelo alborotado y tenía aspecto de loco Una vecina aseguró que oyó gritos y correr por el piso, pero no le dio importancia porque pensó que eran los niños. Otro vecino que conocía al presunto agresor, Javier L. le definió como una buena persona, que sufría una depresión fuerte y a veces parecía desorientado como zombi El detenido, separado, había fracasado en el intento de montar un negocio de muebles antiguos y ahora estaba con Carmen R. que al parecer había trabajado en la Universidad limpiando y él la había sacado de ese trabajo El detenido prestó declaración en la Comisaría de Villarreal sobre los hechos, que se encuentran bajo secreto de sumario, mientras que la Policía Científica sigue con la correspondiente inspección ocular de la vivienda, en presencia de una comisión judicial. El ex guardia civil pasó en la tarde de ayer a disposición judicial.