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ABC JUEVES 19- -7- -2007 Fuerte descenso de las adopciones internacionales en España debido a China 11 Esperanza Aguirre: Las transferencias las pediremos, modificaremos el Estatuto y haremos todo lo que haya que hacer para tener las Cercanías, porque lo tienen otras comunidades autónomas, todas las demás; lo prometió Zapatero cluye la cláusula Camps por la que la Generalitat se guarda la posibilidad de demandar competencias que sean transferidas a otros Gobiernos autonómicos. No obstante, fuentes del Ejecutivo valenciano insisten en que la idea de reforma estatutaria constituye un último recurso si finalmente Rodríguez Zapatero no se aviene a abrir una negociación dirigida a consensuar un modelo común que supere la disparidad de criterios- -población, dispersión geográfica, aportación al PIB... invocados en las distintas normas autonómicas que han venido aprobándose durante la presente legislatura. Además el Gobierno valenciano anunció ayer, una vez el Gobierno ha transferido a Cataluña las competencias de los trenes de Cercanías, que pedirá esas mismas transferencias, así como la gestión de los puertos y aeropuertos. En Madrid, Esperanza Aguirre fue ayer taxativa, al asegurar que las transferen- cias sobre Cercanías las pediremos en su momento, modificaremos el Estatuto y haremos todo lo que haya que hacer para tener las competencias en los ferrocarriles de Cercanías Mientras tanto- -añadió la presidenta de Madrid- lo que nosotros exigimos, porque lo tienen otras comunidades autónomas, todas las demás es adecuar las inversiones ferroviarias al Consorcio de Transportes, informa Mario Díaz. Los Gobiernos de Francisco Camps, Esperanza Aguirre y Ramón Luis Valcárcel sopesan trasladar esta filosofía en materia de competencias al territorio de la financiación para que ninguna región salga perjudicada por esta guerra de Estatutos, a la que de una manera irresponsable Zapatero está llevando a este país según fuentes de la Generalitat. Estas Comunidades insisten en que cualquier sistema de financiación no debe estar guiado por el principio de bilateralidad y en que no aceptarán distribuciones del Estado como cada Comunidad quiera, sino como debe hacerse para que todas prosperemos Es decir, frente al vis a vis que propone Zapatero en materia de financiación, los Gobiernos valenciano, madrileño y murciano propondrán un sistema que involucre a todas las regiones en atención, además, al propio compromiso adquirido en este sentido por el presidente del Gobierno durante la última Conferencia de Presidentes. La ofensiva, si Cataluña sale claramente beneficiada, se resume en esta frase de un alto cargo de la Generalitat: No queremos ser menos que nadie La caja revienta El guirigay estatutario, fomentado por los máximos del catalán, ha dinamitado el criterio de igualdad. Cada autonomía hace sus cuentas y redacta su ley. Y colisiona con la del vecino. Como asegura un político valenciano, la suma de las peticiones no da cien POR E. VILLAREJO VALENCIA. Como se encargó de augurar el propio ministro de Economía y Hacienda, el diseño de los Presupuestos Generales del Estado va camino de convertirse este año (y en lo sucesivo si el sentido común no impera) en un auténtico rompecabezas numérico, un sudoku que dijera Pedro Solbes. ¿Cómo reaccionaría cualquier ministro europeo de Hacienda si le indican de antemano (y por ley) que tiene que dedicar nada menos que el 36 por ciento de la inversión estatal en infraestructuras para los próximos siete años a tan sólo dos de las 17 regiones, länder o departamentos existentes (por no hablar de ciudades autónomas o territorios de ultramar) Pues ese es el condicionante que se encontrará Solbes, que puede dejar por el camino un buen número de vociferantes damnificados. Y es que el melón estatutario abierto por José Luis Rodríguez Zapatero va camino de convertirse en un y yo más en materia de financiación autonómica al exhibir y reclamar cada comunidad, en su recién aprobado estatuto de autonomía (o en vía de refrendo) su hecho diferencial y más favorable para exigir de la caja común presupuestaria el máximo posible. Como reconoce un alto cargo del Gobierno valenciano, la suma de todas las peticiones no va a dar cien O en otras palabras, la caja de los presupuestos está que revienta Recorriendo el guirigay estatutario encontramos que Cataluña se atribuye una inversión del Estado en infraestructuras equivalente a su participación relativa del producto interior bruto con relación al producto interior bruto del Estado es decir, un 18,7 por ciento. Por su parte, Andalucía no se sube al carro del criterio PIB con el que sólo obtendría el 14 por ciento, sino que prefiere hacer valer sus ocho millones de habitantes para esgrimir el hecho poblacional y conseguir así de la caja el 17,8 por ciento de la inversión. quedarse relegada a una región de segunda en cuanto a financiación. Este estatuto en ciernes apunta además a la masa forestal y al envejecimiento de su población como otros criterios a tener en cuenta. ¿Qué esgrimen Canarias y Baleares? Indicadores de insularidad. Para todos los gustos. El Estatuto de la Comunidad Valenciana- -el primero en aprobarse con consenso- -mantiene en su artículo 69 el derecho de la comunidad a que el Estado adopte las medidas de compensación oportunas en caso de producirse una reforma o modificación del sistema tributario español que implique una supresión de tributos o variación de ingresos de la Comunidad Valenciana Sin establecer en el texto ni el criterio PIB ni el poblacional, en sus últimas intervenciones el presidente valenciano, Francisco Camps, reclama una financiación acorde al número de habitantes, lo que supondría un 10,8 de la inversión estatal (según el PIB, ésta sería del 9,7 pero atendiendo a los criterios de solidaridad que se subrayan en el artículo 158 de la Constitución española. A todo ello hay que sumar las promesas realizadas por Zapatero en las distintas Conferencias de Presidentes Autonómicos en cuanto a financiación sanitaria. Tremendo sudoku el que se le presenta a Solbes, quien tiene ante así la verdadera patata caliente de la reforma estatutaria. ¿Qué diría un ministro europeo de Hacienda en su caso? La caja revienta No menos que nadie Dos criterios elegidos ad hoc -sin reflexión y multilateralidad, lógica en un asunto que debiera afectar al conjunto del Estado- -tuvieron su respuesta en otros textos, como el castellano- leonés, que incide en el factor dispersión y baja densidad demográfica (es la Comunidad más extensa) para no Criterios ad hoc