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54 MADRID MIÉRCOLES 18 s 7 s 2007 ABC AL DÍA Manuel María Meseguer COLAS ienvenidos al mundo de las colas. Las hay festivas, dramáticas, trágicas o simplemente insoportables. Entre las primeras cómo no recordar las aglomeraciones más que colas del primer día de rebajas ante unos específicos grandes almacenes, o las que se forman a las puertas de los estadios, los cosos taurinos o los espacios de macroconciertos. Cómo no evocar las que hace cincuenta años rodeaban la manzana de los cines donde proyectaban El último cuplé de Sarita Montiel. El español que se iniciaba en los viajes en la década de los setenta se maravillaba ante las laberínticas colas del Disney World de Los Ángeles donde a cada rato señalaban el tiempo que faltaba para llegar a las taquillas. Y se cumplía a rajatabla. Una maravilla, realmente. Despacharemos sin más las dramáticas, como las tremendas ante los centros de extranjería de los aspirantes al nuevo Eldorado, y las trágicas, en torno a sacos de alimentos en cualquier país de injusticia, tan vivas en el recuerdo de quienes vivieron la España de los treintas y la larga posguerra del chusco y la cartilla de racionamiento. Para llegar a las colas insoportables, no porque se nutran de un exceso de personal aguardando, sino por inesperadas e incomprensibles, como las que se forman ante las comisarías madrileñas expendedoras del DNI y el pasaporte. Coincidiendo con el verano y la mayor demanda de documentos de identidad, se aprovecha para cerrar tres o cuatro de estas comisarías por reformas y ya se tienen las colas insoportables en el resto bajo un sol de justicia y los ánimos a punto para el motín. La frase esto es tercermundista es la más escuchada en la larga cola del mostrador de los números, previa a la del día siguiente. La dicen los españoles, pero también los procedentes del Cono Sur americano y del Este europeo asaltados por las pesadillas de sus respectivos países. Lo reconocen los propios policías mientras tartamudean sus dedos en el teclado del ordenador, y cunde la sospecha de que los poderes públicos siguen suspendiendo una asignatura extraña y al parecer nueva: la educación hacia la ciudadanía. B Una de las primeras manifestaciones de 2001 en Morata contra la instalación de la central que el Gobierno quiere construir ÁNGEL DE ANTONIO Rechazo frontal de la Comunidad a la central de ciclo combinado de Morata La Consejería de Economía recurrirá la La demanda de la decisión del Ministerio de Industria de región es de las declarar la central eléctrica de utilidad mayores de España pública por considerarla contaminante CARLOTA FOMINAYA MADRID. La Comunidad expresó ayer un rechazo sin matices a la instalación de una central de ciclo combinado en Morata de Tajuña. Tanto es así, que el consejero de Economía e Innovación Tecnológica, Fernando Merry del Val, compareció a última hora de ayer para anunciar que propondrá al Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid que recurra la decisión del Ministerio de Industria de declarar de utilidad pública la central térmica que quieren construir en Morata de Tajuña. Para justificar la decisión, el consejero aludió al pequeño tamaño de la región, que ocupa tan sólo un 1,6 de la superficie española y concentra al 14 de la población nacional y a que por motivos medioambientales no es adecuada para los intereses de los madrileños Una central de estas características funciona con gas natural y, explicó, produce al año 1.200 megawatios de energía, pero produce también 2,5 millones de toneladas de dióxido de carbono, 8.600 toneladas métricas de óxidos de nitrógeno, 50.000 de dióxido de azufre y 140.000 kilos de partículas Por este motivo, Merry del Val se mostró sorprendido tras leer en el Boletín Oficial del Estado del pasado viernes que el Ministerio de Industria había declarado la central térmica de ciclo combinado de Morata de utilidad pública La Comunidad de Madrid, dijo, no quiere que se instalen centrales de ciclo combinado que contaminen, porque no lo consideramos conveniente en un territorio tan pequeño, por eso vamos a proponer que se recurra la decisión del Ministerio reiteró. Preguntado por las declaraciones realizadas por la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, que dijo que eran necesarias mucha más sensibilidad, implicación y solidaridad por parte de la administración regional y los ayuntamientos, el consejero de la Comunidad consideró que eran La Comunidad es una de las zonas de mayor demanda de energía eléctrica del país y cuenta con muy poca capacidad de generación. Su porcentaje sobre el total nacional es tan pequeño, que en el último informe de Unesa, la patronal eléctrica, sobre el ejercicio de 2006, la región madrileña aparece en el epígrafe resto ya que aportó tan sólo el 1 del total, junto a Cantabria, Murcia, La Rioja y Melilla. La construcción de esta central de ciclo combinado en Morata de Tajuña permitiría reducir este problema y adecuar la localización de las instalaciones de generación a aquellas zonas en que sean más necesarias, mediante la estabilización de la red y la reducción de pérdidas en el transporte. Además de garantizar el suministro eléctrico de la Comunidad, la construcción de la central atraería nuevas inversiones, la primera, de 500 millones de euros por parte de la compañía belga Electrabel, que va a edificar la central. absolutamente inapropiadas y aseguró que Mestre está mal informada, porque nos acusa de retrasar expedientes de distribución lo cual, aseguró, no es cierto De hecho- -se defendió- la Comunidad de Madrid tarda cuatro veces menos que la Delegación de Gobierno en tramitar un expediente Merry del Val reconoció que Madrid siempre se ha alimentado de excedentes porque la energía viaja muy bien Por ello y respecto a los clásicos apagones de verano a los que aludía la delegada del Gobierno en Madrid, el consejero de Economía aseguró que éstos no se producen por falta de producción sino por problemas de distribución e insistió en que en la Comunidad de Madrid no es imprescindible que se produzca y se genere más energía De hecho, el simbólico porcentaje de generación eléctrica de Madrid contrasta con su elevada demanda (11,3 la tercera más alta del país tras Cataluña (17,9 y Andalucía (14,3 y la casi totalidad de su consumo proviene de las centrales térmicas, de gas, nucleares y parques eólicos que hay en otras comunidades, como por ejemplo, la gallega destacó. Apagones de verano