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ABC MIÉRCOLES 18 s 7 s 2007 INTERNACIONAL 35 Noche en vela en el Capitolio La mayoría demócrata en el Senado de Estados Unidos escenifica un maratoniano debate como parte de su ofensiva legislativa para lograr una pronta retirada militar de Irak EPA Atentado trampa en Tailandia Los rebeldes musulmanes del sur de Tailandia mataron ayer a un policía en un doble atentado sincronizado en Yala. Tras una primera explosión, sin heridos, accionaron un segundo artefacto para alcanzar a los agentes que se habían desplazado a la zona. El Gobierno ha decidido ampliar tres meses el estado de emergencia en el sur del país Irak aumenta la capacidad de Al Qaida para atacar en EE. UU Los servicios de inteligencia advierten que el principal peligro sigue concentrado en la organización de Osama bin Laden PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Las voces críticas contra la Administración Bush que atribuyen a la invasión de Irak la indeseable consecuencia de haber mermado la seguridad de Estados Unidos han encontrado una cierta medida de respaldo a sus reproches en la última edición del Estimado Nacional de Inteligencia, un elaborado documento sobre amenazas terroristas que refleja el parecer de las dieciséis agencias que conforman los servicios de espionaje del gigante americano. De acuerdo a la porción desclasificada ayer por la Casa Blanca, existe el peligro de que Al Qaida utilice todos los contactos y las capacidades desarrolladas durante los últimos años de sangrienta anarquía en Irak para orquestar una ofensiva de ataques terroristas dentro de Estados Unidos. Según este análisis, la representación de Al Qaida en Irak se ha convertido en la parte más visible y capaz de la red terrorista liderada por Osama bin Laden, con demostrada habilidad para conseguir recursos y reclutar militantes. El informe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos enumera una panoplia de potenciales enemigos terroristas- -desde Al Qaida hasta Hizbolá pasando por diversos grupos radicales- -para señalar la existencia de una amenaza persistente y en evolución durante los próximos tres años. Dentro de este frente, y a pesar de los éxitos logrados tras el 11- S, el peligro principal sigue concentrado en Al Qaida. Grupo que según este análisis ha reconstruido una buena parte de su capacidad y sigue empeñado en hacerse con cargas químicas, biológicas o nucleares. Como factores que explican el resurgir de Al Qaida, las agencias de inteligencia de Estados Unidos destacan con inquietud la utilización de las zonas tribales de Pakistán como santuario. Y un proceso de radicalización sin fronteras que se alimenta a través de páginas islamistas en internet, agresiva retórica antiamericana y la formación de células terroristas espontáneas en países occidentales. La publicación parcial de este informe ha coincidido con la polémica en el Congreso federal sobre la presencia militar en Irak. Por lo que la Casa Blanca se ha visto obligada a desmentir una vez más reproches de oportunismo político. Según el portavoz presidencial Tony Snow, nosotros no nos dedicamos a mantener este material en una estantería y buscar una fecha conveniente, solo estamos intentado recordar a la gente que estamos ante una amenaza real Para los demócratas, el informe prueba que la ofensiva contra el terrorismo iniciada hace seis años se ha visto descarrilada por la guerra de Irak. Según el congresista demócrata Ike Skelton, presidente del Comité de Fuerzas Armadas de la Cámara Baja, la nueva estimación de los servicios de inteligencia respalda la necesidad de un cambio radical en Irak que nos permita concentrarnos en la prioridad de Afganistán y los terroristas que nos atacaron el 11- S P. RODRÍGUEZ WASHINGTON. Como una emocional película de Frank Capra pero sin ningún James Stewart a la vista. La mayoría demócrata en el Senado de Estados Unidos inició ayer un maratoniano debate como parte de su empecinada ofensiva legislativa para lograr una sustancial retirada militar de Irak antes de la próxima primavera. Pulso parlamentario completado con el inefable espectáculo de colocar filas de camastros en la sede del Capitolio para acomodar a los miembros de la Cámara Alta durante esta maniobra de procedimiento que impone continuos debates y votaciones, sin tiempo para que Sus Señorías se vayan a dormir a sus casas. Con esta noche en vela, los demócratas sobre todo quieren obligar a que los conservadores en sintonía con la Casa Blanca justifiquen públicamente su oposición a establecer algún tipo de calendario o fecha de caducidad para la presencia militar del Pentágono en Irak. Para los republicanos, que en noviembre del 2003 forzaron también un montaje similar por una disputa sobre nombramientos judiciales, este intensivo programa parlamentario no es más que puro teatro político sobre una deci- sión militar que corresponde a generales y no a congresistas pendientes de encuestas. Tal y como ha explicado el senador Harry Reid, el líder de la mayoría demócrata en la Cámara Alta, el objetivo final es conseguir una votación que por mayoría simple imponga una pronta retirada de las tropas del Pentágono en Irak. Hasta ahora, los republicanos han conseguido mantener un reforzado listón de sesenta votos de cien. Vamos a continuar trabajando hasta que consigamos votar sobre esta enmienda sentenció Reid. La oportunidad para esta comentada maniobra legislativa ha sido creada por la tramitación de los mastodónticos presupuestos de Defensa para el próximo año, que ha generado toda clase de enmiendas. Empezando por la presentada por los senadores Carl Levin y Jack Reed, que cuenta con el respaldo de al menos tres miembros republicanos de la Cámara Alta. Esta enmienda exige a la Administración Bush empezar a sacar tropas de Irak en cuestión de cuatro meses para dejar solamente un pequeño contingente a finales de abril del 2008. Los conservadores en el Senado parecen mucho más inclinados a respaldar otras propuestas como la ofrecida por los republicanos John Warner y Richard Lugar. El texto legislativo presentado por estos dos veteranos y respetados senadores se limita a requerir a la Administración Bush que empiece ya a planificar una reducción de tropas en Irak a partir del mes de enero. En contraste, la Casa Blanca insiste en que hay que esperar por lo menos hasta mediados septiembre para valorar el efecto que han tenido los 30.000 soldados de refuerzo enviados a Irak. Washington y Teherán preparan una nueva cita ABC TEHERÁN. La Casa Blanca anunció ayer que ve apropiado un nuevo encuentro entre Irán y EE. UU. para hablar sobre la situación de Irak. Sería apropiado transmitirles que si lo que quieren es un Irak estable y seguro deben dejar de apoyar a las milicias sectarias dijo desde Washington el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack. El anuncio se ve desde Irán como una gran oportunidad En mayo, los embajadores de ambos países en Bagdad mantuvieron la primera reunión de alto nivel en casi 30 años, pero el resultado fue practicamente nulo. Ahora las cosas pintan peor. La crisis nuclear se relaja, pero la tensión entre ambos países aumenta por la detención de cuatro ciudadanos irano- americanos en Irán. El grupo integrista sigue empeñado en hacerse con bombas químicas, biológicas o nucleares Informe íntegro en inglés en: www. dni. gov press releases 2007 0717 release. pdf