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6 OPINIÓN MARTES 17 s 7 s 2007 ABC AD LIBITUM EUTANASIA POR OTRA PARTE Y EDUCACIÓN N la larga semana que media entre la fiesta de la Virgen del Carmen y la celebración del Apóstol Santiago ha estado siempre la plataforma de salida para las vacaciones de verano; pero este año, alterados los ritmos por una hipótesis electoral, se advierte mucha más actividad política de la acostumbrada en esas fechas. Las Juventudes Socialistas- ¿se podrá ser verdaderamente socialista sin ser muy joven? -preparan su Congreso para el domingo que viene. Quieren estar en línea cuando José Luis Rodríguez Zapatero dispare el pistolón que inicie la carrera electoral y parece su deseo aportar dos propuestas programáM. MARTÍN ticas: rebajar la mayoría FERRAND de edad desde los 18 años en que ahora se fija a solo 16 y la legalización regulada de la eutanasia. La primera es una clara reivindicación juvenil y su implantación puede acarrear más ventajas que inconvenientes. Incluso el adelantamiento de la edad para la plena responsabilidad penal, que lo uno va con lo otro, puede ser un factor de orden en el confuso y no benéfico paisaje que hoy nos ofrecen las leyes de menores en vigor. Lo de la eutanasia es algo más problemático. ¿Van por ahí las inquietudes reales y presentes entre los jóvenes españoles, socialistas o no? Sería inquietante una juventud más atenta a la vejez que a sí misma o, por formularlo con mayor efectismo dramático, más motivada por la muerte que por la vida. Al margen de la catarata de cuestiones éticas que plantea esa demanda de las JJ. SS. habrá que contrastar sus términos, desde el máximo respeto a la vida, con solventes fundamentos científicos y desde el generalizado principio de que, salvo excepciones válidas para argumentos de película, todos queremos seguir viviendo un ratito más. Si la eutanasia fuera verdaderamente un problema central para los jóvenes, sea cual fuere su militancia, habría que ponerse a temblar, especialmente desde una contemplación añosa y más o menos deteriorada. En esa actividad impropia de la canícula y electoralmente previsora, el gran aspirante, Mariano Rajoy, organiza sus filas y expresa lo que silenció cuando era ministro de Educación. Quiere, con toda la razón de su parte, abordar para su regeneración unos planteamientos de decadencia educativa que, en progresivo deterioro y sin grandes diferencias entre los distintos turnos de poder, marcan la gran contradicción de nuestra ya treintañal experiencia democrática y constitucional: algo tan necesario y urgente como impopular y poco electorero. Aquí el conocimiento no cotiza y, en la profundidad de los hechos, los padres consentidores tienen más responsabilidad en el fenómeno que la pereza e irresponsabilidad de sus hijos. El saber y la cultura no son bienes asumidos por todos y, menos todavía, en un grado de exigencia. Quizás por eso, en la gran confusión que nos envuelve, alguien que tuvo la responsabilidad en la materia quiere reinventar los suspensos y las reválidas mientras los jóvenes socialistas se encelan con la eutanasia. EL LIBRO DE PRECIO ÚNICO co y comercial más eficiente para el consumidor, para las EBLÍ, en Serrano; Visor, en Donoso Cortés; Pasapersonas, es enemigo de la calidad literaria: ¿Por qué los jes, en Génova; La Casa del Libro, en Gran Vía; Hibuenos libros no se pueden beneficiar, como cualquier otro perion, en Salustiano Olózaga; Marcial Pons, en producto de gran consumo, de la racionalidad económica? Bárbara de Braganza... Las librerías son los hitos de mi El enemigo de la calidad literaria, más específicamengeografía personal de Madrid: sin esas referencias, la ciute la causa de que la sociedad española no aprecie la calidad me resultaría ingrata y sin los pocos ratos que puedo dad literaria, no está en ésta o aquélla fórmula comerpasar en ellas, mi cabeza habría dejado de funcionar. cial, sino en: a) un sistema educativo que nunca ha valoPor eso el aldabonazo del escritor, editor y amigo de la rado el profundo valor formativo de la lectura y b) Universidad, Enrique Murillo, me dejó sobrecogila televisión y los nuevos medios de entretenido: el miércoles de la semana pasada anunciaba miento, como internet o las desdichadas consoen El País que la vida de las librerías corrían serio las de juego; si el español medio pasa tres horas al peligro, víctimas de la libertad de precio de los lidía delante de la televisión, significa que ya ha bobros. Es verdad, decía, que la recién aprobada Ley rrado de su panorama mental un libro, cualquier del Libro establece la vigencia del precio único, libro, comprado en cualquier tienda; sencillacon la importante excepción de los libros escolamente: el libro está muerto para la mayor parte res, pero la perniciosa ola de neoliberalismo que de la sociedad española. Y ese es, desde luego, un nos invade conseguirá, más bien antes que desJOSÉ MARÍA problema mucho más grave que el de la supervipués, derribar el último baluarte que defiende la GARCÍA- HOZ vencia de las librerías. supervivencia de esas librerías y con ellas de buePor otra parte y sin ser observador sistemático del na parte de la literatura de creación y ensayo. asunto, mi impresión es que el sector cultural abusa de su Cuando llegue ese momento, las grandes superficies excepcionalidad: la aparición de nuevos competidores o utilizarán su capacidad de compra para apretar a los edide diferentes circunstancias del mercado, provoca una retores en el precio y así ofrecer al público las novedades y acción, no sé si de raíz genética o sencillamente inercial, los clásicos literarios en condiciones sin competencia pode pedir amparo, protección pública en virtud de que desible por parte de estas librerías, que se verán obligadas a fienden unos valores que solo comprenden ellos. Es cierto cerrar. La calidad literaria, ya no tendrá ningún refugio que la industria editorial no pide subvenciones y se limita propicio y después de ser sacrificada en el altar del libre a defender el precio único: no aspira a vivir de los contrimercado, será sustituida por libros de autoayuda, que tiebuyentes, sino a quedarse como está. nen mucha más rotación. Por mí, que se quede. Ignoro si ese inmovilismo acelePuestos a elegir entre un libro que ofrezca veinte recerará o retardará el desenlace de su agonía, pero de lo que tas para alcanzar la felicidad o El ingenioso hidalgo D. estoy seguro es de que éste llegará y que los deudos solo seQuijote de la Mancha el comprador de papel impreso, remos unos pocos. Y si no llega será precisamente porque, sin el consejo del viejo y buen librero, optará mayoritariaabandonando la reacción defensiva, se lanza a una estratemente por la felicidad... Y a lo mejor incluso consigue ser gia de las que hoy se califican como proactivas, que tratan feliz en el rato que dedica a aprender el método. de convertir los peligros en oportunidades. No pretendo Desde ahora me pongo a disposición incondicional de enseñar a Noé lo que es la lluvia, pero en ese culebrón hay quien, como Enrique Murillo, pretenda salvar las librematerial para un excelente libro, de creación o de ensayo. rías; pero, por favor, no nos equivoquemos de enemigo. El peligro no es el neoliberalismo, ni el mercado, ni las granjosemaria garcia- hoz. com des superficies: es absurdo pensar que el sistema económi- E N -Ahora vendemos las toallas nunca más que la gente usa para limpiarse el chapapote. Tenemos su venta asegurada siempre, gobierne quien gobierne.