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80 CIENCIAyFUTURO LUNES 16 s 7 s 2007 ABC Sinestesia: ¿a qué huelen las nubes? Las personas sinestésicas pueden oler colores o ver sonidos. Un estudio científico ha demostrado la existencia de otra modalidad: los que sienten en su cuerpo el tacto o el dolor que observan en otros JAVIER YANES MADRID. ¿A qué huelen las nubes? preguntaba una famosa campaña publicitaria de higiene femenina. La cuestión no pretendía obtener respuesta, pero para algún sinestésico, seguro que la tiene. Tal vez esta persona aclararía que las nubes huelen a cebolla, y quizá que la luna despide un fuerte tufo a gasolina, pero sólo cuando hay plenilunio. Él o ella, como todos los sinestésicos, habría sentido desde niño estas percepciones como íntimamente asociadas entre sí, siempre las mismas, y las habría tomado por algo perfectamente natural y común a sus semejantes; hasta que un día, en alguna conversación casual durante su adolescencia, habría descubierto con perplejidad que el olor a cebolla de las nubes era algo absolutamente desconocido e increíble para los demás. De esta manera se puede resumir la experiencia de muchos sinestésicos. Como oposición a la anestesia- ausencia de sensaciones la sinestesia- sensaciones unidas -define una condición neurológica que induce a quienes la poseen a ligar percepciones inconexas de distintos sentidos corporales. La hipótesis del doctor Vilayanur Ramachandran, de la Universidad de California en San Diego, es que hay activación cruzada de regiones próximas del cerebro encargadas de interpretar distintas informaciones sensoriales como si se entrecruzaran los cables que gobiernan tareas separadas. En resumen, algo que recuerda a cuando pisamos el freno de un coche y se ilumina también el piloto de la marcha atrás. Otro modelo, sugerido por Richard E. Cytowic, pionero mundial en este campo, se decanta por una sobreactivación del sistema límbico, el que rige las emociones No hay un patrón: algunos sinestésicos oyen colores, otros ven sonidos, o- -caso extremo, pero verídico- -el dueño de un pub británico experimenta un desagradable sabor a cera de oídos cuando irrumpe en su bar un cliente TEST DE SINESTESIA Prueba 1 Enfoque local Rojo Prueba 2 En esta figura donde todos los números están impresos en negro, el no sinestésico difícilmente reconoce la figura que forman los 2 mientras que el sinestésico distingue rápidamente una forma triangular ya que los doses los ve de color rojo No sinestésico a) Estímulo físico Negro Enfoque global Verde Si se le presenta un número 5 formado por pequeños números 2, ambos en tinta negra, el sinestésico verá el color en función del enfoque. Si se fija en el detalle, verá los 2 en color rojo. Si se fija en la forma global, el color cambia al del 5, el verde Estímulo físico No sinestésicos Sinestésico Sinestésicos Sonata en re limón Un sujeto examinado por el doctor Cytowic veía círculos abriéndose al sonar el timbre de la puerta, y el ladrido de su perro le estimulaba una pirotecnia de triángulos marrones y grises. b) Creando la figura de un número por sutiles diferencias en una textura, el sinestésico veía esta figura coloreada de rojo, el color del 2 Prueba 3 Esta es una prueba clásica, diseñada por el psicólogo alemán de la Gestalt Wolfgang Köhler, para demostrar que cierto grado de asociación de percepciones es común a todas las personas. Se trata de nombrar a una de estas figuras BUBA y a la otra KIKI. ¿Cuál elegiría para cada una? La solución, debajo La artista sinestésica Marcia Smilack elaboró un vídeo (www. youtube. com watch? v -4 mzHSoj cPk) en el que trata de recrear, para los no sinestésicos, lo que sintió cuando miraba unas fotos de Venecia y de pronto escuchó un adagio de Ravel: La música tenía el mismo aspecto que el sonido de las fotos. Era una sensación bidireccional Cruce de cables Los científicos creen que todos los bebés son sinestésicos hasta los 4 meses, y la mayoría lo pierden después habitual llamado Derek. Las percepciones asociadas pueden proceder del mismo sentido corporal, aunque re- uniendo conceptos diferentes. Un caso frecuente es la correlación de colores con números, letras o palabras. Es conocido el ejemplo de la escritora norteamericana Patricia Lynne Duffy, quien descubrió fascinada en su niñez cómo, al dibujar la forma de la R completando el trazo que la distingue de la P, una letra amarilla se transformaba en otra naranja. Si para ella fue una revelación, aún más lo fue para su asombrado padre, al comprobar que su hija no fantaseaba. Los expertos apuntan que la habilidad para crear metáforas que aporta este extraño don ha sido fuente de creatividad artística para sinestésicos como los escritores Baudelai- Un cuestionario on line para comprobar si es sinestésico Desde la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada, Juan Lupiáñez dirige el grupo pionero en la investigación de la sinestesia en España. Bajo su tutela, Alicia Callejas escribió la primera tesis doctoral relativa a este tema en nuestro país, profundizando en los aspectos emocionales de la incongruencia sinestésica Un ejemplo: para M. A. una chica que se ofreció a colaborar, la palabra susto es azul, pero bondad es roja. Cuando M. A. lee las palabras Explicación: del 95 al 98 por ciento de los sujetos eligen BUBA para la forma redondeada, y KIKI para la angulosa. La hipótesis es que los labios adoptan formas redondeadas al pronunciar la palabra BUBA, y las propias letras de su grafía escrita están en consonancia, mientras que en el caso de KIKI, tanto la forma de las letras como su pronunciación son más angulosas. La experiencia sugiere que otorgamos nombres a las cosas basándonos en la percepción de las mismas re, Rimbaud y Nabokov, pintores como Kandinsky y Klee, o músicos como Lizst y Scriabin. Tal vez por ello, hasta hace apenas veinte años la sinestesia fue considerada como una más de las rarezas de los genios. Desde los años 80 es objeto de estudio científico, lo que ha revelado aspectos insólitos. Según Daphne Maurer, de la Universidad McMaster, todos los bebés son sinestésicos hasta los cuatro meses. Se ignora la proporción real de adultos que lo conservan, pero estudios recientes han aumentado la cifra estimada, desde 1 entre 20.000 hasta un sorprendente 10 por ciento de la población. Sabemos que no es controlable a voluntad, y la agregación familiar de casos sugiere un factor genético ligado al cromosoma X, lo que explicaría su predominio en mujeres. Las últimas noticias han saltado desde las páginas de Nature Neuroscience donde Michael Banissy y Jamie Ward, de la University College London, han investigado a fondo la asociación de vista y tacto conocida como tacto espejo Las diez personas analizadas replican en su cuerpo las sensaciones de tacto- -incluso de dolor- -que ven en otros: si observan que a alguien le tocan en el hombro, lo sienten en el suyo. Los experimentos midieron la rapidez con que el sujeto declaraba una sensación de tacto, y dónde la experimentaba al ser tocado en una u otra mejilla mientras observaba el mismo gesto en otros. Para Banissy y Ward, podemos estar ante la base fisiológica de la empatía, la facilidad para ponernos en la piel de otros Los científicos esperan entresacar importantes claves sobre la mecánica de la conciencia y de los sentidos. Y no cabe duda de que los resultados de sus próximos estudios prometen dejarnos un regusto tan sabroso en la boca como el de un jugoso solomillo. En www. synaesthete. com, algunos sinestésicos comparten sus experiencias. Uno de ellos, Zac Turney, describe los efectos de color que le produce la música: A veces son cintas rojas que me envuelven. Cada tono tiene un color, y se mezclan formando una vidriera cristalina. La música ska es un flujo naranja y verde con chasquidos marrones En la piel de otros escritas en colores erróneos siente una emoción de desagrado que se puede medir con técnicas de respuesta electrodermal. La sinestesia está de moda explica Lupiáñez. Sin duda, el aumento en la estimación del número de sinestésicos ha incrementado el interés: antes se calculaba la prevalencia insertando anuncios en los periódicos. Al hacerlo por cuestionario directo, se habla hasta de un 10 por ciento de la población En la página web de este grupo (www. ugr. es neurocog Sinestesia. htm) se puede participar rellenando un cuestionario que ayudará a los investigadores a avanzar en la exploración de este fenómeno.