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ABC LUNES 16- -7- -2007 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo 79 La subida de tres metros del nivel del agua pone freno a la agonía del mar de Aral Un plan del Gobierno de Kazajstán logra que la superficie del lago aumente un 13 por ciento en los últimos dos años RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. Desahuciado desde hace tiempo por los científicos, el mar de Aral, la cuarta masa líquida más grande del planeta, empieza a recuperarse. Gracias a un plan puesto en práctica por el Gobierno de Kazajstán hace 5 años, el nivel del agua del gran lago centroasiático está subiendo. El aumento del caudal ha reducido el índice de salinidad, lo que está permitiendo que se regenere la fauna de peces. Según datos oficiales, con la construcción del dique de KokAral y la eliminación de regadíos en el río Sir Daria, para lograr que aporte un mayor flujo de agua al Aral, se ha logrado que la superficie del lago aumente en un 13 por ciento en los últimos dos años. El nivel de las aguas se ha elevado 3 metros. En 2005, el volumen de pesca era de 1.500 toneladas y ahora se ha llegado a las 15.000, factor que está contribuyendo a que la población autóctona, constituida fundamentalmente por pescadores, regrese a la zona. Además, al haber una mayor evaporación, han aumentado las precipitaciones. Las autoridades de Astaná cuentan con una importante ayuda internacional en sus esfuerzos, pero sólo lograrán salvar la parte norte del lago, la que está en territorio kazajo. La parte sur, que tiene forma de herradura y se encuentra en el lado uzbieko, desaparecerá irremisiblemente en unos diez años. El dique de Kok- Aral se construyó precisamente para impedir que el agua que llega a través del Sir Daria se escape hacia el sur. El mar de Aral era hace 50 años un lago ovalado con una superficie de 67.000 kilómetros cuadrados. En medio tenía una isla llamada Renacimiento. Ahora es una península, de ahí la forma de herradura. Todo empezó con una de las obras faraónicas del régimen soviético: los trasvases, efectuados a partir de 1957, del Amú Daria y Historia de un desastre Hasta los años 60 el mar de Aral era el cuarto lago más grande del mundo, abarcaba una superficie de 66.000 kilómetros cuadrados y almacenaba mil kilómetros cúbicos de agua. En sus aguas se capturaban al año 40.000 toneladas de peces y sus deltas tributarios alojaban docenas de lagos menores, pantanos y 550.000 hectáreas de tierras húmedas. El aumento del caudal ha reducido el índice de salinidad y permite que se regenere la fauna La imagen muestra el cambio en su superficie inundada sufrido por el Mar de Aral sólo entre 1989, a la izquierda, y el verano de 2003. metro cúbico. Como resultado, la superficie del lago pasó a ser la mitad y su volumen descendió en tres cuartas partes. La desecación del Aral hizo que muchas localidades, antes situadas en su ribera y ricas en cultivos de legumbres y cereales, sean ahora estériles. Decenas de poblados quedaron aislados en medio del desierto y sin medios para sobrevivir. La arena se tragó dos millones de hectáreas de tierras fértiles. Las ciudades de Muinak (Uzbekistán) y Aralsk (Kazajstán) los dos puertos principales del Aral, se encuentran hoy día a 120 y 40 kilómetros, respectivamente, de la actual costa. Los esqueletos de los barcos varados en la arena del desierto dan idea de la dimensión de la catástrofe. Uchasái es otro de esos puertos fantasmas, cuyos habitantes vivieron siem- NASA La parte sur desaparecerá Sir Daria, los dos grandes ríos centroasiáticos que desembocan en el Aral. El primero por el sur, desde Uzbekistán, y el segundo por el norte. A través de numerosos canales, el agua de ambos ríos era desviada para irrigar los campos de algodón en pleno desierto. De esa manera, el caudal que recibía el Aral quedó reducido de 58,4 kilómetros cúbicos de agua al año a apenas un kiló- Polémicas soluciones que nunca llegaron Las soluciones que los jerarcas soviéticos idearon para enmendar la catástrofe ecológica del mar de Aral fueron no menos espectaculares que la causa que la provocó, es decir la multitud de pequeños trasvases en los ríos Sir Daria y Amú Daria para regar los campos de algodón. La primera propuesta consistía en provocar un aumento del caudal de ambos ríos en sus respectivos nacimientos, los sistemas montañosos del Tian Shan y del Pamir. El procedimiento consistía en dinamitar los glaciares. La idea fue abandonada, ya que se temía que sus consecuencias pudieran ser aún mucho peores que la desecación del Aral. El segundo proyecto tuvo más aceptación. Preveía desviar alguno de los grandes ríos de Siberia hacia Asia Central. El elegido fue el río Ob y su nuevo curso debería haber discurrido hasta el Aral a través de Kazajstán. La costosa obra debería haberse llevado a cabo en la época de la perestroika durante el mandato de Mijaíl Gorbachov, pero los problemas políticos y, sobre todo, económicos impidieron su realización. El actual presidente de Uzbekistán, Islam Karímov, no desaprovecha nunca la ocasión de reiterar sus críticas contra Gorbachov por haber dejado aparcado aquel esperanzador proyecto, cuyas secuelas, según los ecólogos, hubieran sido también nefastas. pre de la pesca. Kazajstán espera que el año que viene Aralsk vuelva a ser costera. La agonía del Aral ha afectado también al clima. Los inviernos son más fríos y los veranos más cálidos y secos. La situación sanitaria también empeoró. La contaminación del agua, la tierra y el aire hizo que aparecieran numerosas enfermedades respiratorias e intestinales. El 85 por ciento de las mujeres eran anémicas y la tasa de mortalidad infantil llegó a alcanzar el 35 por 1.000. En todo el entorno vivían más de tres millones de personas. La única salida fue buscar otras zonas en donde establecerse. Para financiar los programas de ayuda y desarrollo de las zonas afectadas por la catástrofe ecológica causada por la desecación del Aral, el Banco Mundial se comprometió en 1995 a conceder un préstamo de 300 millones de dólares. Ya ha entregado más de la mitad. Más información sobre la investigación: http: www. rel- uita. org agricultura ambiente agua mar de aral. htm