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ABC LUNES 16- -7- -2007 40 71 Sin título dos obras de Chema Madoz re (1912- 17) y antes, la experimentación tipográfica de su compatriota Mallarmé en el poema Un coup de dés (Un golpe de dados) (1897) Por entonces puede fecharse en Cataluña, allá en 1916, su adopción en la Península, cuando Junoy publica sus primeros poemas visuales que aparecen en la revista Troços. Aquella vanguardia catalana barajaba ideas futuristas (como el rechazo al pasado y las palabras en libertad) con otras cubistas (como el caligrama y el poema- conversación) aunque el movimiento llegó pronto a su fin con la muerte de Joan Salvat- Papasseit, en 1924 precisa Gradolí a ABC. El creacionismo, el futurismo y el ultraísmo también dieron experimentos de naturaleza tipográfica, ahí están los poemas del chileno Vicente Huidobro Pero quizá sea con el dadaísmo y con el surrealismo, aunque algunos teóricos, como Díez Borque, y artistas de la poesía visual lo rechazan cuando la moderna poesía visual se configura definitivamente. Si a los dadaístas se debe el collage (técnica que se basa en la apropiación de objetos y fragmentos de papel, cartones, telas o maderas troceadas que se incorporan a superficies muy variadas) el surrealismo dio paso a la ruptura de las leyes de la asociación significativa. Uno de sus hallazgos, la escritura automática supuso la liberación del poema respecto a las normas básicas de la comunicación humana VEGAP Incomunicación de J. Ricart Sin embargo, la pregunta del millón sigue siendo ¿Qué es poesía visual pregunta a la que dos grandes de sus artistas españoles han aproximado- -como nos recuerda Gradolí- -una tentativa de respuesta: Para Joan Brossa, la poesía visual es un cambio de código y la considera la poesía experimental de nuestro tiempo, porque en nuestra sociedad la imagen es muy importante. Me interesa la rapidez y síntesis que comporta- -dice Joan Brossa- Es una herramienta y no veo por qué el poeta ha de ser siempre prisionero del libro... La poesía se encuentra en todos los sitios Para Bartolomé Ferrando, integra el espacio que rodea al signo, y articula y da forma a conjuntos de éstos concluye el antólogo. La antología Prólogo: Alfonso López Gradolí. Artistas: Santiago Aguaded, Francisco Alisenda, Julián Alonso, Nel Amaro, Atelier Bonanova, Aute, Pablo del Barco, Juan Manuel Barrado, José Carlos Beltrán, José Blanco, J. M. Calleja, Manuel Calvarro, Agustín Calvo, Tomás Camacho, José Luis Campal, Xavier Canals, Carles Cano, Manel Costa, Rafael de Cózar, Eddie (J. Bermúdez) Roberto Farona, Ferrán Fernández, Bartolomé Ferrando, Francesc Javier Forés, Eduardo Fraile, Antonio Gómez, Joaquín Gómez, Pedro Gonzalves, Ibírico, José María Iglesias, José Luis Jover, Juan López de Ael, Alfonso L. Gradolí, José Lupiáñez, Chema Madoz, Jesús Maestro, Rafael Marín, Antonio Miró, José María de Montells, Antonio Orihuela, Juan Orozco, Julia Otxoa, Francisco Peralto, Carmen Peralto, César Reglero, J. Ricart, Jaime Rosa, Nieves Salvador, J. Seafree, Ángela Serna, Txaro Sierra, Josep Sou, Ricardo Ugarte, José- Miguel Ullán, Enrique Uribe y Gustavo Vega. Editorial: Calambur, Madrid, 2007. 372 páginas. Vértigo de J. M. Calleja Soberbia de los artistas Dadaísmo y surrealismo das las letras que deseaba resaltar y dejaba unos espacios que luego iba rellenando con tercetos, octavas o redondillas Sin embargo, es a finales del siglo XIX y en los albores del XX cuando el género se va configurando: Sus precursores fueron los Caligramas del gran poeta francés Apollinai- En fin, confiesa Alfonso López Gradolí que llevar a buen puerto esta antología no ha sido camino de rosas. Alguno de los artistas contactados se descolgó porque se había incluido a otro con el que no se hablaba. Uno exigía que el libro se publicara... ¡en papel reciclado y sin usar colas! Hubo quien rechazó la idea de compartir espacio con otro medio centenar de artistas y sólo aceptaban la compañía de cinco o seis. Creo que los artistas visuales suman, sumamos, la susceptibilidad y la pequeña soberbia de los artistas plásticos y de los literatos concluye Gradolí con divertida ironía. Más información en: http: www. calambureditorial. com