Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 ESPAÑA LUNES 16 s 7 s 2007 ABC ARTÍCULOS CLAVE La objeción de conciencia y la libertad religiosa en la Constitución El único artículo de la Constitución española donde se hace referencia a la objeción de conciencia es el 30.2, referido al servicio militar: La ley fijará las obligaciones militares de los españoles y regulará, con las debidas garantías, la objeción de conciencia, así como las demás causas de exención del servicio militar obligatorio, pudiendo imponer, en su caso, una prestación social sustitutoria Los más críticos con la asignatura de Educación para la Ciudadanía creen que su implantación obligatoria podría ir contra los puntos 1 y 3 del artículo 27 de la Carta Magna. El punto 1 dice así: Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza Y el punto 3 dice: Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones Asimismo, los que no están de acuerdo con la asignatura ponen en entredicho que Educación para la Ciudadanía sea compatible con el artículo 16.1 de la Constitución, el referente a la libertad religiosa: Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley Libro de texto de la asignatura Educación para la Ciudadanía, que empezará a impartirse en septiembre ABC Objeción, combate no legal Los profesores Enrique Álvarez, Roberto Blanco, Francesc de Carreras y Javier Corcuera, consultados por ABC, coinciden en que la objeción de conciencia no es el camino adecuado para combatir la polémica asignatura Educación para la Ciudadanía POR ALBERTO LARDIÉS MADRID. Hay unanimidad entre los catedráticos consultados por ABC: la objeción de conciencia no es una vía adecuada para combatir la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía. Y no lo es, según ellos, porque la objeción de conciencia sólo está regulada en el artículo 30.2 de la Constitución Española, que se refiere al servicio militar- -por lo que en ese caso ya carece de sentido, una vez que la mili fue suprimida en 2001- Aunque la Constitución Española consagrase la objeción de conciencia en el caso de la educación, que no lo hace, este es un derecho de configuración legal, cuyo régimen jurídico queda a disposición del legislador. De hecho, en el caso del servicio militar, hay una ley que lo regula afirma el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela Roberto Blanco Valdés. Con independencia del juicio crítico que puedan merecer en aspectos sustanciales los contenidos de la asignatura Educación para la Ciudadanía, la vía de la objeción de conciencia no es la adecuada desde un punto de vista constitucional. Hay otras vías en las cuales se puede utilizar la posible lesión de algunos derechos fundamentales como el de los padres a participar en la educación de sus hijos dice el catedrático Enrique Álvarez Conde, de la Universidad Rey Juan Carlos. Si los profesores o los padres deciden objetar incumplirán la ley y, por tanto, tendrán que afrontar las consecuencias, según los expertos. Si uno objeta a no pagar sus impuestos por alguna razón, eso puede ser muy digno, pero no puede hacerlo. Aunque las fronteras de los derechos algunas veces son imprecisas, no puede haber comportamientos a la carta por respeto a los derechos de los demás y por seguridad jurídica señala el catedrático de la Universidad del País Vasco Javier Corcuera, quien afirma que aunque el grado de cumplimiento de los derechos no puede depender de las decisiones personales, sí es verdad que si muchas personas se comportan de una determinada manera, eso es un aviso para el legislador de que algo pasa Pese a no estar recogida en la Constitución, la objeción de conciencia funciona de hecho en los casos de aborto. La jurisprudencia del Tribunal Constitucional establece que es posible la objeción en el caso de los médicos que se nieguen a practicar un aborto, siempre y cuando haya en el centro hospitalario donde trabajan otro facultativo dispuesto a llevarlo a cabo, de tal manera que el derecho al aborto de la madre no pueda ser cercenado. El médico está dentro de un organismo público y se permite que no practique el aborto, pero que lo haga otro para que se respete un derecho aduce el catedrático Francesc de Carreras, de la Universidad Autónoma de Barcelona. ¿Y cuál es la diferencia entre objetar en el caso del aborto y hacerlo en el caso de la educación? Aquí también todos coinciden en que un caso no es trasladable al otro. Como no hay manera de definir cuándo empieza la vida, puesto que los científicos no se ponen de acuerdo, hay una especie de consenso social en la mayoría de los países de nuestro entorno por el cual se admite que los facultativos no participen en un aborto. Pero eso no tiene nada que ver con explicar una asignatura. Son cosas que están en diferentes dimensiones ontológicas asegura Blanco Valdés. En la misma línea se manifiesta Carreras al asegurar que el caso de la asignatura es muy distinto al del aborto, es como si alguien se niega a estudiar otras materias donde también está el componente subjetivo del profesor, como Ética o Filosofía Con independencia de si están de acuerdo o no con la asignatura, algunos de los consultados aseguran que los contenidos de la misma pueden derivar en cosas poco deseables según cómo se utilicen. Me parece razonable que se expliquen una serie de valores de convivencia, no me parece adoctrinador, sino fundamental, pero es verdad que con esta asignatura se pueden hacer horrores con los contenidos y eso debe ser vigilado y criticado arguye Corcuera. Comprendo los peligros que plantean algunos, porque es cierto que la Educación para la Ciudadanía es más susceptible de manipulación, el problema es que no han sido definidos claramente los contenidos. Y por eso se puede llegar al adoctrinamiento en un sentido o en otro manifiesta Blanco Valdés. El debate social sobre esta materia está cada vez más enconado, como lo demuestran las críticas que vertió el presidente de la Confederación católica de padres (Concapa) Luis Carbonel, contra el secretario general de la Federación de Religiosos de la Enseñanza (FERECECA) Manuel de Castro, porque éste último había asegura- Los contenidos Digno, pero inviable do en una entrevista a ABC que la objeción de conciencia en los centros católicos carece de sentido ya que legalmente podemos adaptar la asignatura a nuestro ideario La Concapa aboga por objetar si es necesario, puesto que los límites para obedecer una ley son la legalidad, la moralidad y la justicia mientras que desde la FERE- CECA defieden que se imparta la asignatura en cumplimiento de la ley. Además, el Partido Popular se posicionó a favor de la objeción en palabras de su portavoz de Educación en el Congreso, Eugenio Nasarre, para el que es legítimo y no es ninguna rebeldía cívica que los padres de familia defiendan sus derechos constitucionales y, por tanto, objeten si los contenidos que reciben de sus hijos contradicen sus convicciones en el ámbito de la moral Postura del PP El debate se acentúa con el choque entre las organizaciones católicas Concapa y FERE- CECA