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ABC DOMINGO 15- -7- -2007 En portada s Las comunidades autónomas piden para sí la gestión aeroportuaria ECONOMÍA 49 PRINCIPALES AEROPUERTOS ESPAÑOLES EN NÚMERO DE PASAJEROS EMPRESARIOS El grado de privatización de los aeropuertos debe ser considerable, para conseguir la máxima eficacia en cada uno ACADÉMICOS En miles de personas %i ncremento 2006 sobre 2005 Políticos y empresarios deberían negociar creativamente 45.799 8,7 30.008 10,5 22.408 13.076 10.286 3,2 %4,7 rentable seguramente implicaría mayores ingresos para las arcas del Estado Pero mientras se decide el camino a seguir, algo que queda para el futuro- -el Gobierno ha dejado la discusión ya para la vuelta del verano- la petición de políticos y empresarios catalanes se hace extensible al resto de las comunidades. Poco tardó la Comunidad de Madrid en exigir igual trato que Cataluña en esa futura y nueva gestión de aeropuertos. El consejero de Transportes e Infraestructuras, Manuel Lamela, ha dicho que la Comunidad madrileña no va a aceptar un trato discriminatorio o diferente ni cualitativamente ni en plazos con respecto al Gobierno de la Generalitat de Cataluña Para el profesor Francisco Longo de Esade la descentralización de los aeropuertos es efectivamente extensible a todas las comunidades. Si bien, los motivos para conseguirlo no deben depender de los intereses políticos, de una u otra autonomía, sino abogar por dar un salto al futuro, porque llevamos un retraso 8.893 8.845 1,1 %2,5 5.626 4.969 4.460 4.458 4.025 3.876 3.871 3.614 2,9 7,1 %7,1 %9,5 %7,2 %0,8 %10,0 %2,3 Madrid Barajas Barcelona Palma de Mallorca Málaga Gran Canaria Tenerife Valencia Fuerteventura Bilbao Sur Alicante Lanzarote Ibiza Tenerife Norte Girona Sevilla ilógico de modelo empresarial en este sector, en una economía que ha evolucionado tanto como la española y en un entorno globalizado como el actual Longo explica que si bien un modelo centralizado tiene sus ventajas- -economías de escala o mejor planificación- -hay que adaptarse a los nuevos tiempos, dejar atrás ideas antiguas, y primar la proximidad de la gestión a cada sector. Y mientras los políticos barren para casa y los expertos ponen la nota académica a la polémica, las empresas españolas se preparan para lo que pueda acontecer. De momento, tres de las grandes en servicios e in- Preparadas para el cambio fraestructuras se han posicionado en el exterior en el sector aeroportuario. Abertis, Ferrovial y Acciona llevan años gestionando, y con éxito, aeropuertos por todo el mundo. Han demostrado, con creces, que son compañías, ya multinacionales, que gestionan aeropuertos muy bien, creando valor para sus accionistas, compitiendo de tú a tú con otras grandes internacionales. Y, paradógicamente, aquí aún no pueden hacerlo recuerda el profesor Nueno. Los expertos aseguran que las empresas españolas han entendido perfectamente la importancia para sus negocios de la necesidad de unas buenas infraestructuras aéreas que les acer- quen a cualquier punto del mundo. El tráfico aéreo ha sufrido un cambio radical en la última década. Para una empresa disponer de una infraestructura que le facilite las conexiones es fundamental y para una ciudad no es una gran ciudad si no tiene un gran aeropuerto, capaz de competir en igualdad de condiciones con el resto del mundo concluye el profesor Longo. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, decía en octubre de 2006 que si bien su voluntad era la de llegar a acuerdos con la Generalitat de Cataluña sobre la gestión de los aeropuertos de Gerona, Tarragona y Reus, para dar entrada a la participación autonómica, recordó que, en todo caso, el Estado se reservaría el control de la navegación aérea y la seguridad aeronáutica En aquel momento, el senador de CiU Pere Macias explicaba que estos tres aeródromos tenían que ser desclasificados como de interés general para que su gestión pueda ser autonómica Zapatero fue contundente: Es una cuestión que afecta a la conectividad del territorio, a una demanda creciente de tráfico aéreo y es imprescindible y es responsabilidad del Gobierno garantizar la seguridad de la navegación aérea y el funcionamiento en red de los aeropuertos para que se consolide el espacio aéreo europeo dijo. Palabras de no hace ni siquiera un año. Fernando González Urbaneja ¿CUESTIÓN DE ESTADO? ena (es decir, Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) es una rara avis que no se encuentra en otras latitudes, especialmente en las sociedades más avanzadas y prósperas. Existen autoridades nacionales y supranacionales de navegación aérea, que gestionan ese servicio a modo de bien público con un régimen de tarifas para cubrir costes e inversiones. Pero esas autoridades no se ocupan de la gestión de los aeropuertos que responde a otra lógica y condiciones. Aeropuertos que son cada vez más centros comerciales además de plataformas de comunicación, semillas que inducen otras oportunidades, generadores de actividad y prosperidad, fuentes de negocio y de be- A Con previsión hubiera sido inteligente la privatización de la gestión de los aeropuertos. Sobran ejemplos y casos semejantes neficios. Son un sector de actividad en sí mismos, en algunos casos la primera industria de su entorno. Por múltiples razones los aeropuertos españoles están gestionados de forma integrada, incluso con deficiente contabilidad analítica en cuanto a imputación de costes y beneficios. Al margen de que ese modelo sea eficaz o no, recomendable o no, lo evidente es que no es sostenible, menos aun en un estado tan descentralizado como España y con tanta voracidad autonómica de competencias, en especial de todo, lo que permite lucimiento y poder. La cesión de El Prat a la competencia de la Generalitat está en la primera página de las reivindicaciones catalanas y por simpatía vendrán luego Ma- drid, Valencia, Palma, Canarias... en esto tampoco hay diferencias partidistas. No habrá debate de racionalidad o competencia, más bien un clamor reivindicando esa tarea. Con previsión hubiera sido inteligente la privatización de la gestión de los aeropuertos. Sobran ejemplos y casos semejantes. Una operación conjunta o por partes para introducir más competencia, emulación y destierro de determinadas codicias. Aún es posible (aunque no probable) esa operación, posible y deseable. Suficientes competencias tienen las administraciones públicas como para además encomendarlas resolver los concursos de limpieza, tiendas y cafeterías de los aeropuertos, Solo que la gestión de la navegación aérea y la supervisión de flotas y condiciones tienen bastante tarea el Estado. Sospecho que el traspaso de competencia sobre El Prat (que amenaza convertirse en sistema de medida de agravios y desprecios) y, en cascada, de los demás aeropuertos, especialmente los rentables, se va a convertir en un problema político, en otro espacio para el griterío estéril. Convertir la competencia sobre aeropuertos en materia esencial, cuestión de Estado es un flaco favor a los aeropuertos, al Estado y a los ciudadanos que los usan y les quieren limpios, eficaces, con personal atento y con los mejores servicios. Sin perjuicio, todo lo contrario, de los deberes de inspección y control un programa de privatizaciones aeroportuarias, empezando por Barajas y El Prat, juntos o separados, que da para ambas opciones, sería una vacuna oportuna. ABC 5,5