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ABC DOMINGO 15 s 7 s 2007 ESPAÑA 33 Extranjería, un millar de papeles al día Si alguien sabe de colas, esperas, prisas y papeleo sin fin son los funcionarios que trabajan en la Comisaría General de Extranjería y Documentación. En la famosa General Pardiñas están como siempre hasta arriba. Las filas a veces de cientos de personas son ya algo común. Desde enero, cuando rumanos y búlgaros ingresaron en la UE, no ha habido tregua. Estamos atendiendo a unas 900 personas al día, pero ni aun así llegamos. Hay que tener en cuenta que hay varios cientos de miles de estas dos nacionalidades Desde el lunes se ha abierto otra oficina para facilitar el certificado de comunitarios al resto de europeos. Eso sí, hay que armarse de paciencia para lograr la cita telefónica. Algunos agraciados con uno de los pocos números para sacarse el pasaporte muestran su felicidad El síndrome del pasaporte Miles de personas soportan colas interminables para poder irse de vacaciones. Es tal la imprevisión oficial que varias comisarías de Madrid ya dan cita para finales de agosto. Resultado: facilitan una fecha posterior al regreso del viaje y, por tanto, no hay tal POR CRUZ MORCILLO FOTO FRANCISCO SECO MADRID. Suena el teléfono en el despacho de un comisario de Madrid. Es la quinta llamada en diez minutos. Seguro que es otro para pedirme que le hagamos el pasaporte Los despachos de la Policía se han convertido estos últimos días en consultorios telefónicos, en oficinas de favores a la desesperada. O se van todos los madrileños al extranjero o no lo entiendo protesta un inspector jefe. No hay forma de dar abasto. Ni con refuerzo ni con la UIP expidiendo carnés Las colas que se han formado esta semana en la mayoría de las comisarías madrileñas no tienen precedentes. Se repiten en Valencia, Barcelona, Canarias y en la mayoría de las grandes ciudades. Y esta vez no son los extranjeros, que también aguardan con paciencia y resignación a las puertas de los templos del documento. La mayoría son españoles, con las vacaciones a la vuelta de semana o de mes, con sus billetes de avión y sus bonos de hotel en el bolsillo, pero sin pasaporte (la mayoría) otros sin DNI y muchos sin ninguno de los dos documentos. Yo voté en las municipales con el carné caducado y nadie me dijo nada y ahora en la agencia me lo echan para atrás argumenta Julia con el desparpajo que nos caracteriza cuando nos sabemos acreedores de bula permanente. Depende de a quien votaras tercia Julián. El diálogo rompehielos transcurre el miércoles en la acera de la comisaría madrileña de Ciudad Lineal. Ya se han calmado los ánimos, pero poco antes a punto estuvo alguno de llegar a las manos. Pesa la noche al raso esperando número y pesa lo que Carmen Chacón califica como falta de derechos La fila de unas veinte personas (los DNI) y de unas cuarenta (los pasaportes) se asemeja a un catálogo de una agencia de viajes. Aspirantes a viajar a Marruecos, Honduras, Costa Rica, Estados Unidos, Senegal, al crucero de su vida, a la expedición a China. Unos tienen caducado el pasaporte, otros no llegan a la vigencia que exigen muchos países (seis meses) y unos pocos es la primera vez en su vida que se hacen con él. Capítulo aparte son las madres dobladas que arrastran al niño del brazo para hacerle el documento. Cierto que la demanda se ha multiplicado por diez o por veinte- -nadie sabe por cuánto- cierto que se concentra en dos o tres semanas de julio y todo son prisas de última hora, pero también es cierto que en Madrid cinco de las comisarías en las que se expiden estos documentos están cerradas por reformas no concretadas y en otras nunca se ha hecho. Total, once operativas en la capital y diez en las grandes poblaciones, según la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, que está estudiando abrir comisarías por la tarde y el sábado todo el día ante el aluvión de críticas. El lunes empezó el refuerzo. Interior amplió de cuatro a diez puestos de atención en Ciudad Lineal, insuficientes antes de echar a andar (el primer día se cayó el sistema informático central para mayor desesperación de quienes esperaban) Ahí se reparten cuarenta números a partir de las ocho de la mañana, que se agotan antes que en la carnicería porque se ha corrido la voz y los aspirantes a viaje pernoctan a las puertas de las dependencias. Los que llegan después, con cara de despiste, van entrando según se abre el grifo. Me han dicho que si pueden, me meterán, como si fuera un favor relata Carmen, apoyada en un coche que le cuesta una reprimenda de un agente. La sala de espera está a medio gas, pero se intenta evitar que se llene para que no haya problemas. María y su novio, que viajan a Rabat, están a punto de enzarzarse con un policía. Ayer estuvimos en Pozuelo y nos daban cita para dentro de tres semanas; en Santa Engracia la cola daba dos vueltas y una amiga me advirtió que ni se me ocurriera pasar por Entrevías, que es la mía La fila del DNI avanza a buen ritmo con los ojos de envidia de los candidatos a pasaporte clavados en la espalda. Hoy, de todos modos, no es un buen día porque la oficina de denuncias también está hasta los topes y un agente con la mejor sonrisa recomienda a una señora mayor, que asegura sentirse amenazada en su casa por una inmobiliaria chupasangres, que vuelva en otro momento. Al menos tendrá que esperar dos o tres horas. Las denuncias telefónicas tienen A punto de llegar a las manos Las colas se repiten en Valencia, Barcelona y Canarias; algunos policías recomiendan no renovar en Madrid prioridad El mensaje se repite para una ecuatoriana a la que le acaban de robar sus tarjetas y su documentación. Si se miran las comisarías madrileñas a vista de pájaro, las escenas son calcomanías. La Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu) ha presentado una queja al Defensor del Pueblo. Es tercermundista dice la organización, que los ciudadanos se vean obligados a soportar ocho horas de espera o a dormir frente a las oficinas. Interior, a quien se solicitan explicaciones, no ha dicho esta boca es mía. Para muchos la espera ya es lo de menos. Sofía, que ha planificado unas vacaciones de ensueño a México, acaba de descubrir con horror que su pasaporte vence diez días antes de los seis meses que exigen algunos países. En la comisaría de la Ronda de Toledo le dan cita para el día 18 de agosto. Su vuelo sale el 2. A Juan Sánchez, en la del Rastro, le dijeron que le pueden atender el 22 de agosto. Con este panorama no es raro que los teléfonos de quienes pueden agilizar el trámite echen humo, pero hasta ese recurso se agota. Me ha llamado el jefe para decirme que la lista que teníamos desde hace 15 días como prioritaria la deje en el cajón, que se le echa la gente encima a los funcionarios cuenta una inspectora madrileña. Así que esta vez ni con enchufe. Más información sobre comisarías abiertas en http: www. mir. es