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26 ESPAÑA DOMINGO 15 s 7 s 2007 ABC La crispación como disculpa Tanto empeño en presentar a la derecha como el cúmulo de todas las desavenencias y todos los enfados tiene como consecuencia una política que convierta al Partido Popular en intimidado y, así, inofensivo el presidente de Extremadura se encargó de subrayar que Rajoy crispaba tanto como Aznar recordando un incidente con Juan Barranco en el Senado. Porque la estrategia es afirmar que la derecha crispa, no que está crispada y reacciona inmoderadamente. Crispa cuando toma decisiones avalada por la mayoría y crispa cuando critica, en minoría, las de sus adversarios. Por el contrario, el consenso -que sería la pócima contra la crispación- -significa que, cuando la derecha está en mayoría, debe pactar con la oposición y, cuando está en la oposición, debe apoyar a la mayoría. En algunos casos, como la lucha antiterrorista, aunque el Gobierno se equivoque como reza uno de los logros de la lógica política de los últimos años. mo largos, etc. -y la pusilanimidad a la que conduce el desconcierto. Cuando Rajoy se queja, como ha hecho esta misma semana, de que unos le piden más contundencia y otros más moderación, está reconociendo, aunque no lo diga, que la táctica socialista de la crispación ha conseguido réditos. Quedan, en el caso de que las elecciones no se adelanten, ocho meses para los comicios generales y, por decirlo gráficamente, Zapatero, a pesar de todos sus errores, está preparado y Rajoy preparándose Ahora, dicen algunos de sus asesores, debe aprovechar estos meses para mostrar su rostro más simpático (el suyo y el del partido que preside) lo que vendría a ser- -imagino- -contrarrestar la versión de sus adversarios. El problema que han causado algunos dirigentes del PP a Mariano Rajoy no está en la contundencia o la dureza del discurso, sino en la inconsecuencia del mismo disimulada elevando la voz. Son los que tratan, más que de plantear una política, de justificarse a sí mismos a gritos. Ése es el problema, y no la firmeza. Rajoy, en el debate de la Nación, dijo que, sobre todo ello, los españoles ya habían hablado en las urnas. Es una obviedad, pero un buen comienzo. Quizá esté preparado cuando el discurso del PP deje de ser una reacción al Gobierno y se presente como una alternativa positiva, que no es lo mismo que simpática. Rajoy: Yo ya no me preocupo más por Zapatero; es la hora de la alternativa Defiende la reforma de la Ley Electoral para evitar que la gente se aleje de la política S. E. MARRÓN (CANTABRIA) El líder de la oposición, Mariano Rajoy, convocará a todos los españoles para diseñar el programa electoral del PP para las generales, que incluirá- -entre otros asuntos- -la reforma de la ley electoral, la bajada de los impuestos de la Renta y de Sociedades y la eliminación del de Patrimonio. Durante su intervención en la fiesta del PP de Cantabria, celebrada en el Santuario de la Bien Aparecida, Rajoy anunció que el Comité Ejecutivo Nacional de su partido decidirá mañana el comienzo de los trabajos para elaborar un programa electoral que apostará por la unión de los españoles, que defenderá la Nación española y que se ocupará de aquello que verdaderamente importa a la gente Yo ya no quiero preocuparme más por Zapatero y por su Gobierno. Voy a dedicar todos mis esfuerzos al resto de los españoles, al bienestar, al progreso y a sus problemas. Es el momento de las alternativas serias y de los proyectos de ilusión para el futuro subrayó el presidente del PP. Ante las cerca de 7.500 personas que se congregaron en la fiesta de los populares cántabros, Rajoy garantizó que el PP ganará las elecciones generales de 2008 y se va a producir un cambio político en España después de los años perdidos con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en los que se han producido disputas derivadas de la radicalidad y de la división entre españoles Germán Yanke icen que está siendo la legislatura de la crispación y el dibujo ha tenido éxito. Pero se trata de un eslogan de parte, elegido por el PSOE para referirse al PP desde antaño. No es, por tanto, el resultado del análisis, aunque sea subjetivo, de la actividad de la derecha en la oposición. Ni los socialistas pueden decir que la denuncian como una reacción desairada del PP tras perder las elecciones de 2004. Ni tampoco tiene sentido, aunque tantas veces se hace ahora, que la izquierda quiera presentar esa crispación como el estado natural de unos adversarios que no conciben, por su comportamiento antidemocrático, estar en lugar distinto al poder. A veces incluso se adereza con la falsa consideración de que ahí, en el poder, ha estado siempre la derecha hasta el gran cambio, es decir, el triunfo de José Luis Rodríguez Zapatero. Y, en línea con este discurso, hay socialistas que añaden que, por ello, la crispación terminará cuando el PP gane las elecciones. Como si ese fuese su único modo de hacer oposición. Pero la crispación es el rótulo para referirse al PP esté o no en la oposición. De hecho, es la acusación que hizo el actual presidente, entonces sólo secretario general del PSOE, inmediatamente después de que Mariano Rajoy fuera designado candidato y sucesor de José María Aznar. Recuérdense, además, las circunstancias. Tras un acto en León en el que Rodríguez Zapatero se partía de risa en público porque Alfonso Guerra había llamado mariposón al nuevo líder de los conservadores, le envía una carta en la que le pide una reunión para normalizar la vida política, ya que Aznar había llevado a España, dijo ante el Comité Federal, a una situación de crispación y de anomalía democrática Allí mismo, D Gana el que mete más goles Positiva, no simpática Tanto empeño en presentar a la derecha como el cúmulo de todas las desavenencias y todos los enfados tiene como consecuencia una política que la convierta en intimidada y, así, inofensiva. Ésa es la derecha buena para gran parte de la formación gubernamental. La estrategia, no ha de olvidarse, ha tenido éxito. Lo ha tenido, aunque las últimas elecciones locales muestren un cierto declive, en los sectores que representan una actitud más contraria a que gobierne el PP que a sostener una opción concreta de la izquierda. Y lo ha tenido también en el propio PP que, a lo largo de esta legislatura, se ha debatido entre la sobreactuación- -el grito, la reiteración retórica, la búsqueda de adjetivos tan contundentes co- Han sido, prosiguió el líder del PP, años de anormalidad democrática causada por una forma de gobernar impropia de un país serio y maduro como España, que es la octava potencia económica del mundo El líder popular defendió la reforma de la Ley Electoral para que gobierne el partido que gane las elecciones. Gracias a este cambio se conseguirá- -dijo- respetar la voluntad de los votantes y se evitará que la gente se aleje cada vez más de la política Rajoy señaló al respecto que en un partido de fútbol gana quien mete más goles y en política debe ocurrir igual A ocho meses de las elecciones, Zapatero, pese a sus errores, está preparado y Rajoy preparándose El PP se ha debatido en esta legislatura entre la sobreactuación y la pusilanimidad Mariano Rajoy, durante su intervención de ayer en Cantabria EFE