Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 14 s 7 s 2007 ESPAÑA 23 RELIGIÓN La Iglesia navarra organiza un acto de reparación ante las injurias a la fe No se puede honrar a San Fermín agraviando a Jesucristo afirma Fernando Sebastián sobre la pancarta que muestra al Crucificado saludando al estilo fascista JESÚS BASTANTE MADRID. Absolutamente intolerable Ésta ha sido la reacción del Arzobispado de Pamplona tras el escándalo provocado por una pancarta, elaborada por la peña sanferminera Mutiko Alaiak que muestra un crucifijo en el que Cristo aparece con el brazo en alto saludando al estilo fascista y que ha desfilado por las calles de la capital navarra durante las fiestas de San Fermín. Esta escenificación pública de la blasfemia según un comunicado hecho público por el Arzobispado, ha provocado la lógica protesta de las autoridades eclesiásticas, que han calificado la pancarta como una profanación del redentor de la humanidad Así, además de la petición formulada a las autoridades por el arzobispo, Fernando Sebastián, para que la imagen fuese retirada (algo que no ha sucedido) la diócesis ha organizado un acto de reparación al Crucificado Dicho acto arrancará este domingo, a las once y media de la mañana, con una procesión a la que se prevé acudan miles de personas, y que contará con la presencia del arzobispo y la Curia pamplonesa, así como diversos crucifijos procedentes de la gran mayoría de las iglesias de Pamplona. El recorrido de la misma llegará hasta la Catedral, donde al mediodía monseñor Sebastián presidirá una Eucaristía de reparación. junto a otras que se mofaban del propio arzobispo, acusándole de bufón del Estado español y lindezas similares, y que no han sido contestadas por el prelado. Lo que nos duele- -apuntaba monseñor Sebastián- lo que nos parece gravemente ofensivo, es la caricatura que ofende directamente a la persona de Jesucristo precisamente en su imagen de Crucificado, cuando estaba ofreciendo su vida por la reconciliación de todos los hombres con Dios y entre sí, con la fuerza del amor y del perdón Ante un hecho como éste, recalcaba el arzobispo, no valen las excusas ni las polémicas Nada más tener noticias de la presencia de dicha pancarta, monseñor Sebastián escribió una carta pastoral en la que, tras indicar que la fiesta no da derecho a nadie a insultar ni a herir los sentimientos de los demás, tampoco los sentimientos religiosos anunciaba su intención, como máxima autoridad religiosa de la diócesis, de protestar públicamente contra este comportamiento, que profana uno de los símbolos más sagrados para los cristianos Al mismo tiempo, Sebastián animaba a los fieles a exigir por los medios legales el respeto a los símbolos de nuestra fe a la vez que exigía a las autoridades que defiendan adecuadamente el derecho de los ciudadanos católicos a vernos respetados y protegidos en nuestras creencias LA MISIÓN Jesús Higueras DE RUINA UNA AMENAZA Ofensa a la fe No se puede honrar a San Fermín agraviando a Jesucristo, ni se puede exaltar la tolerancia y la solidaridad ofendiendo los sentimientos más íntimos y sagrados de miles de conciudadanos. Así no se hace patria, ni se consolida la convivencia, ni se multiplica la alegría afirmó Fernando Sebastián durante su homilía del 7 de julio, fiesta de San Fermín. Para el prelado, las fiestas de este año han quedado marcadas por el agravio a la persona de Nuestro Señor Jesucristo, que la pancarta de una de las peñas va paseando impíamente por las calles de Pamplona icen los teólogos que la Pasión de Cristo se prolonga en la historia, y esto no sucede solamente en aquellos que sufren enfermedad, abandono o pobreza, sino en el mismo Cristo, quien después de dos mil años, sigue siendo objeto de burlas y desprecios e injuriado por parte de los hombres. Y esto a los cristianos nos duele de un modo especial. Primero porque para nosotros Cristo es alguien que vive, lo ha dado todo por nosotros y no se lo merece. Y en segundo lugar, porque nos duele también ver cómo una sociedad que no sabe defender el principio más básico de la convivencia, que es el respeto entre las personas, es una sociedad que amenaza ruina. Si no hemos aprendido las lecciones que la historia nos ha dado sobre cómo todas las guerras y todos los desastres que ha tenido la Humanidad siempre han comenzado por una falta terrible de respeto de unos sobre los otros, es que no hemos aprendido nada. Nuestra reacción ante estas burlas a las que ha sido sometido de nuevo el Señor, es de dolor interior y, por supuesto, de exigir a los responsables del bien común que hagan vivir la justicia. Pero nunca contestar con las mismas armas, siempre desde la serenidad e intentando hacer ver que hay determinadas realidades, como la intimidad del ser humano o los derechos fundamentales de toda persona, que cuando son desprotegidas pueden acarrear a la larga un daño muy grande para todos. Nosotros nos unimos a todas las muestras de dolor y de pena que estos sucesos provocan, y, a la vez, predicaremos con el ejemplo, haciendo lo mismo que hizo Jesús en su Pasión, cuando guardaba silencio, pero también sabía interpelar con claridad y respeto a aquellos que le pegaban o que le hacían burla. Muchas veces rezar por aquellos que nos hacen daño es la mejor contestación, puesto que la mejor venganza es el perdón a los enemigos. Además, hay que intentar que la justicia, aquella que defiende los derechos de todos los hombres, se viva en nuestra patria con todas sus consecuencias. D