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Viernes 13 de Julio de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.448. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LA DESBANDADA e echan al mar los bañistas para atrapar con sus manos una sepia, pues hay tantas en la costa de Galicia, que arriban en bandadas a la orilla de las playas tras la puesta. También se ve a la mariposa de la col, con el sol del mediodía cayendo sobre las coles espigadas, en grandes bandos, volando desordenadamente, cada una buscando la planta más apropiada para dejar allí su puesta, y, al atardecer, lo que se ve son grupos de vencejos que se unen para beber a las bandadas de golondrinas, como si fueran a irse con ellas. La tórtola común, ha empezado también a organizarse en bandadas, y ya no se la ve tanto en parejas sobre los cables del teléfono, o comiendo el grano que se ha caído en los caminos. Cuentan los cazadores que la sordera que tienen del oído izquierdo no es por los disparos de la escopeta, sino por seguir a las tórtolas en su migración en verano, cuando no había aire acondicionado y recorrían cientos de kilómetros con la ventanilla izquierda abierta. Yo el otro día iba conduciendo y me pasó por delante un enjambre de abejas, y sonó como si me hubieran echado encima del coche un cubo de agua. Pasaba por unos rastrojos en los que ya se veía a las cigüeñas reunidas, como si fueran a marcharse, aunque no se vayan. Y en el agua de las lagunas, también en grupo, están los patos cambiando las plumas, porque es tiempo de mancada y se reúnen los machos para la muda. Mientras tanto, en el mar, se pesca a la ardora cuando las parrochas, como diminutas sirenas en bandada, asoman su cola plateada a la superficie. Es tiempo de bandadas y, para nosotros, por mar, tierra y aire, tiempo de desbandada, al salir de vacaciones. S John Edward Palmer, en dos imágenes entre los años 80 (derecha) y su aspecto actual ABC Adiós al retiro dorado Tenerife fue su isla paradisíaca y el lugar de presuntas fechorías por las que puede pagar caro. A Palmer, acusado del robo de lingotes en Heathrow en 1983, se le considera uno de los más ricos del Reino Unido POR MANUEL ERICE lamativa sí, sorprendente nada. Pocos tinerfeños se echarán las manos a la cabeza al enterarse de que su vecino y súbdito británico, John Edward Palmer, fue detenido en el aeropuerto Reina Sofía y trasladado ayer a la Audiencia Nacional, en su primer encontronazo con la Justicia española. Considerado por la Policía británica- -no por el juez que le absolvió- -el cerebro del histórico atraco que en 1983 valió el nada despreciable trofeo de 3.500 kilos de oro en lingotes en Heathrow, Palmer era aún más conocido en Tenerife por sus posteriores hazañas en la isla, menos espectaculares pero, aparentemente, igual de efectivas. Desde que dos años más tarde del gran golpe se instalara en el sur, lejos de menguar, su peculiar actividad económica no dejó de generar ingresos al ritmo en que la Hacienda española y la Policía, avisados, intentaban estrecharle el cerco. No debía de ser fácil, como reconoció hace pocos años a este periodista una inspectora que revisó personalmente sus ingresos. Pero, prueba de que fuera de las películas los más listos también dan con sus huesos en la cárcel, Palmer ya ingresó en prisión en Londres en 2001 por una estafa múltiple, tanto que dejó a dos velas a casi 20.000 turistas de toda Europa. Por la fechoría, además de una condena de ocho años de prisión, tuvo que pagar 35,6 millones de libras- -57 millones de euros- -en concepto de sanción, de los que la casi totalidad fue a parar a la Hacienda británica. Eso sí, sus aportaciones terminaron de ayudarle para lograr la libertad condicional. En ese tiempo, él permaneció en la sombra; sus negocios no. Según las investigaciones, el veterano ladrón de guante blanco de Souhull (Birminghan) de 57 años, que dirigía desde la cárcel una organización criminal de ámbito internacional con sede en la isla amable, logró amasar una de las fortunas privadas más cuantiosas del Reino Unido, unos 600 millones de euros. La calle ya había masticado sus posibles delitos durante años, lo que no impidió que mantuviera relaciones comerciales con empresarios de dentro y fuera de la isla, hasta generar inversiones por valor de 360 millones, incluido un restaurante- bolera en la capital señalada por los santacruceros como cueva de sus malévolos planes. El rosario de acusaciones- -estafa en la multipropiedad, blanqueo de capitales, falsificación y uso fraudulento de tarjetas de crédito, amenazas, delitos contra la integridad física y libertad de las personas, corrupción de funcionarios públicos, falsificación... -apunta alto. Como ha hecho Palmer desde que se aficionó al dinero ajeno. L