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40 ECONOMÍA VIERNES 13 s 7 s 2007 ABC Valentín Bote Secretario del curso de Economía del Campus de FAES DEL FUTURO A tercera sesión del campus FAES 2007, de contenido económico, se está desarrollando en Navacerrada desde el lunes bajo el título Pensando la economía del futuro La referencia a la economía del futuro no se circunscribe a la economía española, ni siquiera a la europea. La aproximación del campus FAES a los escenarios, riesgos y retos futuros de la economía se realiza en un contexto mundial, ya que el entorno globalizado en el que vivimos tiene como consecuencia una interrelación directa y prácticamente inmediata entre las economías de los distintos países. Por eso tiene mucho sentido empezar el estudio de la economía del futuro con un análisis del contexto internacional, en el que una primera aproximación macro pone de manifiesto una evolución más que satisfactoria de la economía mundial en su conjunto. El crecimiento económico mundial en 2007 supone una continuación de un período de cuatro años en los que el crecimiento medio anual ha sido el más elevado desde la segunda guerra mundial. in embargo, y aunque esta situación no parece que vaya a verse alterada dramáticamente en el futuro inmediato, no pueden dejar de señalarse una serie de riesgos latentes, especialmente en los mercados inmobiliario y de crédito, como consecuencia del proceso de normalización de tipos de interés iniciado con carácter general en 2005, después de un período de varios años de crecimiento mundial impulsado por unos tipos de interés reales negativos. Por otra parte, el entusiasmo que muchos economistas han mostrado últimamente por la marcha de la economía china, que recuerda el que hace unas décadas se mostraba por las economías soviéticas, debe ser matizado. En particular, la evolución de la economía china se enfrenta a notables incertidumbres, con grandes incógnitas, como por ejemplo los serios problemas de su sistema bancario, con unas tasas de morosidad empresarial totalmente inimaginables en países desarrollados, que previsiblemente se irán despejando tras los juegos olímpicos de 2008. La situación de los países más pobres del planeta y las alternativas para conseguir que sus economías progresen es una preocupación recurrente PENSANDO LA ECONOMÍA L No parece que la solución a los problemas de las familias pueda lograrse a golpe de ocurrencia, como la de nuestro presidente del Gobierno y los 2.500 euros por cada hijo nacido. Llama la atención que Zapatero se acuerde ahora de ellas, cuando las familias con hijos van a ser las grandes perjudicadas por la reforma fiscal que él mismo ha impulsado. Hemos asistido, con el anuncio de esta medida, al último bandazo, por el momento, de un gobierno que marcha a la deriva que fue creado. Simultáneamente debería potenciarse la competencia en el terreno universitario e investigador. Y, por último, también sería necesario reducir las barreras de entrada y los costes asociados al desarrollo de actividades empresariales y reformar y agilizar el sistema de justicia, para contribuir a incrementar la seguridad jurídica de las empresas que desarrollan su actividad en Europa. También existe un consenso en torno al camino que Europa no debería seguir. En particular, deben abandonarse las ideas de que la universidad pública y las actividades de innovación necesitan más subvenciones y dinero público y que resulta necesaria una coordinación europea en materia de políticas sociales. Todos estos planteamientos no generan sino pérdida de dinamismo de la economía europea. E S en las sucesivas ediciones del curso de economía del campus FAES. En ediciones anteriores, ilustres economistas de la talla de Xavier Sala i Martí o Jagdish Bhagwati han destacado la importancia vital de involucrarse activamente en el proceso de globalización para que estas economías puedan prosperar. En esta edición la atención se ha focalizado en vías innovadoras para incrementar la educación de los países más pobres. En particular, se ha presentado en España la iniciativa de Nicholas Negroponte, canalizada a través del Media Lab del MIT, consistente en proporcionar ordenadores portátiles de bajo coste (100 dólares) a los niños de los países menos desarrollados. ste programa, bautizado como one laptop per child se postula como una iniciativa más barata que las tradicionales para incrementar los niveles de capital hu- E mano de estos países, lo que podrá contribuir a estimular su crecimiento y desarrollo económico. Otro de los puntos de mira del campus FAES está puesto en la economía europea. La situación relativamente saneada del área no implica que no existan problemas que deban ser abordados cuanto antes. Debería señalarse, en particular, la necesidad imperiosa de acometer importantes reformas estructurales, como ha señalado, por ejemplo, Alberto Alesina, catedrático de la Universidad de Harvard, en su libro The Future of Europe: Reform or Decline de reciente publicación. El diagnóstico general es que Europa necesita liberalizar tanto los mercados de bienes y servicios como el mercado de trabajo, al tiempo que reformar el Estado de Bienestar europeo, ya que salvo contadas excepciones, no ha conseguido reducir las desigualdades y la pobreza, los motivos por los n el terreno concreto de la economía española, los discretos resultados económicos de los últimos tres años, en los que el crecimiento del PIB ha venido impulsado por el incremento de población, lo que ha supuesto un freno al aumento de la renta per cápita y de la convergencia con la UE, en los que la evolución de la productividad ha sido decepcionante y en los que la competitividad de nuestra economía se ha visto deteriorada significativamente, nos plantea importantes retos de futuro. La mejora de la competitividad se constituye en un elemento clave, para lo cual será necesario acometer reformas fiscales infinitamente más ambiciosas que las llevadas a cabo por el actual gobierno y recuperar algo que nunca se debió de quebrar: la unidad de mercado. Llevamos en ese terreno tres años caminando en sentido contrario al que la lógica señala como deseable para nuestra economía. Otro reto fundamental es el energético. Una de las desgracias de España es contar con un presidente que se declara el más antinuclear de mi gobierno cuando precisamente es el momento de abordar de manera valiente el debate sobre el impulso de esta forma de energía. Tampoco parece que la solución a los problemas de las familias pueda lograrse a golpe de ocurrencia, como la de nuestro presidente del Gobierno y los 2.500 euros por cada hijo nacido. Llama la atención que Zapatero se acuerde ahora de ellas, cuando las familias con hijos van a ser las grandes perjudicadas por la reforma fiscal que él mismo ha impulsado. Hemos asistido, con el anuncio de esta medida, al último bandazo, por el momento, de un gobierno que marcha a la deriva.