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82 TOROS www. abc. es toros MIÉRCOLES 11- -7- -2007 ABC Salvador Cortés s Matador de toros MI MISIÓN ES DAR OTRA VEZ EL CALLO Se ha ganado hoy la sustitución de El Fandi tras dar el primer gran chupinazo en Pamplona POR ROSARIO PÉREZ FOTO: AFP -Su éxito de anteayer le ha servido para ocupar hoy el puesto del lesionado Fandi. ¿Qué significa para usted? -Es un buen premio, con el que tendré que ratificar lo conseguido. La prueba es fuerte y mi misión es dar otra vez el callo en San Fermín. ¿Cómo vivió la tarde? -Con responsabilidad, porque me hacía muchísima falta pegar un aldabonazo y remontar la temporada. Por suerte, me tocó un primer fuenteymbro con alegría y un sexto con temple, frente al que disfruté un montón. -Y logró cambiar los sones de la chica ye- ye por oles. -Cada vez que veía el público en pie, me crecía, porque sentía el reconocimiento a mi esfuerzo. Se volcaron Sol y Sombra. ¿Dónde estriban las claves del triunfo? -En la entrega, la espera y el venirme arriba en los momentos duros. Me jugué la vida y corté tres orejas. Además, ésta es una de mis plazas talismán. -En julio de 2005, a raíz de alzarse ganador en San Fermín, manifestó a ABC que su concepto era el de un torero que está tieso y quiere ponerse rico ¿Ha cambiado? -Sigue siendo el mismo: soy un torero que quiere cortar orejas y que, aparte de valor, cuenta con el don del temple. La única diferencia es que he madurado. ¿Ha visto ya el color del dinero? -Gracias a Dios, no me puedo quejar. Pero yo lo que busco es ser figura y tener mi categoría. -Después de su notable temporada pasada, en la que se declaró triunfador de Sevilla, ¿las empresas han sido justas? -Si soy sincero, no, pues esperaba recoger más. Se pasa mal, pero nunca me he aburrido y lucharé por situarme arriba. Alejandro Talavante salió airoso de su cita con los toros de Cebada Gago AFP Talavante corta una oreja sin romperse con un buen toro de Cebada ZABALA DE LA SERNA PAMPLONA. Había morbo, a la vez que expectación, por ver a Alejandro Talavante en su cita voluntaria con los cebadas. Un gesto. La verdad es que la apuesta de su apoderado Antonio Corbacho contradecía toda la lógica elemental de la ciencia taurina. ¿A Pamplona con la de Cebada pudiendo elegir? Pues hete aquí que, como en Corbacho hay algo de sacerdote maya o brujo de la tribu, los espíritus de los viejos guerreros se concentraron en el sorteo y en manos de Talavante cayó la primitiva, un tacazo de toro en hechuras y en comportamiento, Juguetón de nombre, un juguete que reunía en sus astifinas puntas la seriedad que no aparecía por atrás. Preciso de fijeza en las nobles embestidas, con su tranco y recorrido, Alejandro Talavante lo toreó por ambas manos bien con reparos, bien pero sin romperse y arrastrar una cuarta de muleta por debajo del hocico del toro. Esto no pretende, querido Corbacho, causar ninguna depresión en su poderdante, simplemente es una sugerencia que puede aportar más que restar. Porque si Talavante le bajase la mano más a los toros ganaría su toreo en transmisión y autenticidad. A este mismo Juguete lo hubie- SAN FERMÍN Plaza de toros de Pamplona. Martes, 10 de julio de 2007. Sexta corrida. Lleno de no hay billetes Cinco toros de Herederos de Cebada Gago y uno con el hierro de Salvador García Cebada (6 serios de cara y muy desiguales de tipo- -2 flacón y escurrido y terciado el 3 de distinto juego; destacaron el muy buen 3 y el noble 5 el 4 tuvo peligro sordo. López Chaves, de azul marino y oro. Dos pinchazos y estocada corta. Aviso (silencio) En el cuarto, estocada corta atravesada. Aviso (silencio) Juan Bautista, de azul marino y oro. Estocada atravesada y seis descabellos (silencio) En el quinto, pinchazo, estocada corta tendida y tres descabellos (silencio) Alejandro Talavante, de malva y oro. Estocada atravesada que hace guardia y escupe y descabello. Aviso (oreja) En el sexto, dos pinchazos, media estocada y descabello (palmas de despedida) se reventado. Igual no coincidimos y resulta que de tal manera perdería en personalidad al abandonar la verticalidad, que por otra parte tiene algo de envaramiento y falta de cintura. Pero, bueno, así es la rosa de momento. Una oreja, tras estocada atravesada que asomó, de un toro de dos. Enhorabuena por la apuesta de fin airoso, que el sexto, violento en el capote por el pitón derecho, apagó las luces, se rajó y se echó cuando Talavante lo muleteaba en análisis poco convincente. Tuvo que matarlo sin más. El otro toro de la desigual corrida de Cebada Gago fue el jabonero quinto, que salió medio cojeando y acabó por aguantar la intemerata en el caballo. Amagó con rajarse, pero Juan Bautista lo apartó inteligente en los medios. A la naturalidad que tiene el toreo de Juan Bautista le faltó, en tres series dies- tras de buenos aires, saber venderse. O calor. Salir y entrar de la cara del toro con más importancia. Una sola tanda de izquierdas desembocó en una torerísima trincherilla y luego en una cadena de adornos que pusieron la cosa a punto de caramelo. Pero falló con la espada y perdió una oportunidad para consolidar su resurrección. Nada o poco decía su anterior cebadita, y el diminutivo no es inocente porque era una tabla sin carnes. Gazapón y sin celo, nunca puso la chispa de la vida. El diestro francés se encasquilló con el descabello. A cien de revoluciones, López Chaves le tiró tres largas cambiadas de rodillas al largo primero y una de regalo en el remate. Lo cuidó en el peto. No le sobraba el poder, pero sí un trallazo violento por el lado derecho que por poco le cuesta la cabeza al salmantino, que arrancó de hinojos en los medios. Un desarme y vuelta a empezar, también penitente, ahora en pases de costadillo. Algo más se dejaba por el izquierdo. Chaves, tozudo, lo intentó otra vez a derechas y vino otro desarme. El cinqueño cuarto, de terrorífica daga, tuvo peligro sordo y midió mucho y constantemente. Completó el peor lote, aunque Domingo López Chaves no está con la frescura de hace un año.