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36 INTERNACIONAL MARTES 10 s 7 s 2007 ABC Polonia, abocada a las elecciones al ser destituido su vicepresidente por corrupción ABC VARSOVIA. El presidente de Polonia, Lech Kaczynski, destituyó ayer a Andrzej Lepper de su cargo de vicepresidente del gobierno y ministro de Agricultura ante las sospechas de que está implicado en un caso de corrupción. Los agentes de la Oficina central anticorrupción practicaron un registro en las sedes del Ministerio y del partido Autodefensa del que es presidente Lepper, en busca de pruebas que confirmasen las sospechas, informa Efe. En un programa de la cadena de televisión privada TNV Lepper explicó que había prometido en conversación con el primer ministro, Jaroslaw Kaczynski, que dimitiría de su cargo si lo exigiese la situación pero que como el jefe del gobierno hizo publica su destitución sin esperar a que él presentase por escrito la dimisión había decidido romper la coalición de gobierno. Si se confirma la citada ruptura, Polonia se verá abocada a la celebración de elecciones anticipadas. Si no hay gobierno mayoritario, las elecciones anticipadas son la única solución. La agresividad de la oposición convierte en imposible un gobierno minoritario declaró Jaroslaw Kaczynski, quien añadió que si Autodefensa no revierte su decisión, habrá elecciones anticipadas, posiblemente en otoño Por otro lado, las fuerzas de seguridad polacas han detenido al consejero de deportes del presidente Lech Kacysnski, Artur Pilka, según informó el ministro de Justicia y recoge France Presse. El arresto de Pilka se produce en el marco de una investigación aún mayor, en relación a un conocido narcotraficante, de acuerdo con la información aportada por el ministro Zbigniew Ziobro. Basándose en el registro telefónico, la Policía descubrió que Pilka era, presuntamente, uno de sus principales clientes, según el ministro, que añadió que los fiscales creen que el consejero deportivo estuvo involucrado activamente desde 2004 a 2007, destacando la compra, por parte de Pilka, de un kilo de cocaína en un determinado momento de ese período. El consejero de Deportes de la Presidencia se enfrenta a cargos por tráfico de drogas y podría cumplir hasta 10 años en prisión. Pilka argumenta que la compra era para su consumo personal. ¿Quiéndamás, ChinaoTaiwán? La ruptura de relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Taiwán podría activar el efecto dominó y afectar a otros países de Centroamérica. La diplomacia del talonario está a la orden del día. El mercado manda POR FERNANDO PASTRANO FOTO PILAR ARCOS MADRID. El Gobierno de Óscar Arias ha decidido acabar con 63 años de relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Taiwán y establecer, a partir del pasado 1 de junio, Embajada en Pekín. Y dice que no lo ha hecho por motivos políticos o ideológicos, sino por un acto de realismo elemental un despertar a un contexto global Casi idénticas palabras utilizó a principios de los años 70, en plena guerra fría, su antecesor en la Presidencia costarricense José Figueres para establecer relaciones diplomáticas con la Unión Soviética. Si entonces era el café el que intentaba introducirse en el mercado soviético, hoy son los circuitos integrados para ordenadores los que pretenden el suculento mercado chino. Pero no hay motivo para la sorpresa. Se veía venir. En sólo los dos últimos años, la República Popular China había pasado del puesto 11 al 2 en la lista de países con mayor intercambio comercial con Costa Rica. ¡Qué lejos quedan los tiempos ¿existieron alguna vez? en los que la diplomacia se regía por motivos políticos o ideológicos! Que hoy las cancillerías se mueven casi exclusivamente por intereses económicos es de Perogrullo. La denominada diplomacia del talonario (de cheques, por supuesto) está a la orden del día. China y Taiwán lo saben muy bien. Desde que el país quedó dividido en dos cuando tras la guerra civil en 1949 Mao Zedong proclamó la República Popular China y Chiang Kai- chek se vio obligado a huir a la isla de Taiwán y establecer allí la República de China, los apoyos a una u otra han ido fluctuando. En los primeros años, la mayor parte de la comunidad internacional optó por apoyar a Taiwán (decían que era la China libre frente al comunismo maoísta. Y así fue hasta que el presidente norteamericano país tico para ver numerosas banderas taiwanesas ondeando junto a las costarricenses al lado de placas que pregonaban la financiación taiwanesa. ¿Se cambiarán ahora por las banderas rojas con cinco estrellas amarillas? Visto lo visto, los taiwaneses temen al efecto dominó, no tanto por perder el capital invertido como por dejar de recibir el apoyo político. Los países que mantienen relaciones con Taiwán son sus únicos aliados a la hora de hacer oír su voz en organismos internacionales que sólo reconocen la existencia de una China: la de Pekín. De producirse ese efecto multiplicador, seguramente Nicaragua sería la próxima ficha en caer. Allí ha vuelto a gobernar Daniel Ortega. Durante el primer mandato del Frente Sandinista (1979- 90) Managua mantuvo relaciones con China, y desde la vuelta de Ortega a la Presidencia en 2006 no ha dejado de hacer guiños a Pekín. Guatemala, por su parte, está a punto de celebrar elecciones generales (9 de septiembre) y aunque los tres partidos con posibilidades de éxito dicen que seguirán fieles a Taiwán, ¿quién puede asegurarlo? El presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, es más ambiguo al manifestar que sólo establecería relaciones con Pekín si los chinos no pusieran la condición de romper con Taiwán. Algo que nunca se ha producido. Mientras tanto, sectores privados salvadoreños presionan cada vez más a su gobierno para que les abra las puertas de Pekín. El pasado mes de mayo Honduras firmó junto con El Salvador un tratado de libre comercio con Taiwán. Taipei intentaba evitar lo que se le avecinaba. Panamá también está en la cuerda floja, e incluso el Vaticano, único Estado europeo que todavía reconoce a Taiwán, mira goloso el gran mercado chino. En este caso mercado de almas. ¿Ahora Nicaragua? Las banderas de Costa Rica y Taiwán ondeaban juntas a finales de mayo en la entrada del costarricense Parque Nacional Volcán Poás Nixon envió a Henry Kissinger a Pekín en julio de 1971. China Popular crecía ya de forma alarmante y era mejor tenerla como aliado que como enemigo. En noviembre de ese mismo año, la ONU abrió sus puertas a Pekín, lo que significaba expulsar a Taipei. Entonces las tornas cambiaron. Poco a poco China ganó aliados- -al menos en el plano diplomático- -los mismos que perdía Taiwán. Incluso la España de Franco se pasó a Pekín restableciendo relaciones con los comunistas en 1973. Hoy la isla solo cuenta con el apoyo diplomático de 24 gobiernos y la tendencia parece que es ir a menos. Desechados los argumentos ideológicos (democracia, libertad y otras zarandajas) Taipei pasó hace años a esgrimir los económicos. Donaciones, inversiones sin intereses, préstamos blandos... es decir, la diplomacia del talonario Pero Pekín no tardó en reaccionar y utilizar la misma estrategia. Centroamérica y África, dos de las zonas más necesitadas del planeta, son los escenarios de esta nueva guerra de la chequera. Y mientras que en África Pekín lleva clara ventaja, en Centroamérica parecía afianzarse Taiwán. En esto llega Óscar Arias y da la espantada al acabar de un plumazo con la financiación de Taipei a grandes proyectos del país: carreteras, puertos, puentes, hospitales y escuelas. Bastaba un simple paseo por el Se veía venir Consejero de Deportes Taipei, 24 Pekín, 168 Desde que el actual presidente de Taiwán, el independentista Chen Shui- bian, subiese al poder en 2000, siete países han roto sus relaciones diplomáticas con Taipei, y sólo 3 (Kiribati, Nauru y Santa Lucía) las han establecido. En el contencioso que enfrenta a las dos Chinas desde la fundación de la República Popular en 1949- -y más aún, desde el ingreso de Pekín en la ONU en 1971 en detrimento de Taipei- -Taiwán lleva las de perder. En 1969 Taiwán contaba con el reconocimiento diplomático de 67 países, incluidos Estados Unidos y la mayoría de los europeos. Hoy el marcador se inclina claramente en favor de Pekín, con quien mantienen relaciones 168 países, frente a 24 que lo hacen con Taiwán, que son los siguientes: Belice, Burkina Faso, República Dominicana, El Salvador, Gambia, Guatemala, Haití, Vaticano, Honduras, Kiribati, Malawi, Islas Marshall, Nauru, Nicaragua, Palau, Panamá, Paraguay, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santo Tomé y Príncipe, Santa Lucía, Suazilandia, Islas Salomón y Tuvalu.