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ABC MARTES 10 s 7 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA MERCADO DE FICHAJES N política, como en el fútbol, el verano preelectoral activa el mercado de fichajes, aunque la Constitución no permite por ahora importar dirigentes extranjeros para ejercer como galácticos en las candidaturas nacionales. Una pena, porque Tony Blair está sin equipo y Segolène Royal puede obtener pronto la carta de libertad en el suyo. Pero de momento hay que mirar en el interior, donde casi todo el pescado está vendido y, a falta de valores de la cantera, parece que es menester echar mano de viejas glorias en año sabático o a punto de retirada forzosa. IGNACIO Aprovechando la ventaCAMACHO ja que siempre concede el poder, Zapatero ha tomado la delantera para reforzar su defensa, como Joan Laporta, y ha fichado un par de independientes de supuesto prestigio. El de César Antonio Molina está fuera de toda duda, pero con Bernat Soria va a pasar lo que se contaba en Sevilla del alcalde Contadero: que ahora se va a enterar toda España de lo que sólo unos pocos mantenían en discreto silencio. Remodelado el gabinete para afrontar la última y decisiva temporada, el presidente ha echado mano de Pepe Bono, al que había mandado a calentar banquillo, con la intención de colocarlo en la hornacina de la Presidencia del Congreso, que es un modo sibilino de tenerlo neutralizado y a la vista. Claro que esa repesca implica la baja de Manuel Marín, condecorado por los suyos con el honor de considerarlo insuficientemente sectario. El regreso de Bono- -se da por seguro que aceptará; de hecho lo estaba esperando- -apuntalará el flanco más débil del zapaterismo, que es el de su españolidad, con una figura mediática de popularidad contrastada, pero también supone una operación de relevo preventivo. El presidente sabe quesi pierdeverá desenvainarse los cuchillos delos patricios socialistas, que lo apuñalarán a los pies de la estatua simbólica de González, y al entregar al ex ministro un acta de diputado le está otorgando también una carta de sucesión in pectore. Con el gesto se ahorra de paso una puñalada, porque sería poco elegante que el beneficiario de la posibleconspiración se sumaseinnecesariamente al magnicidio. CuandoJohnson llegó a la Casa Blanca, preguntó qué podía hacer con Hoover a Robert McNamara, y éste le dijo que era mejor tener a un indio en la tienda meando para fuera, que fuera meando para dentro. No era sutil, pero sí pragmático. En el bando de enfrente, Rajoy espera, como siempre, poco amigo de los madrugones. Descartados cambios por sustitución se espera el movimiento de incorporaciones, pero no sucederá nada antes de octubre, lo que genera algunos gestos de impaciencia. Habrá alcaldes en las listas- -seguros Madrid y Valencia, probables Málaga, Cádiz y algún otro- pero la afición quiere un galáctico y mira con ansiedad a la ventana de Washington en la que medita Rodrigo Rato. El Cid de Gijón volverá a echar una mano, y alguien ha deslizado la posibilidad de que, antes que el número dos por Madrid, sería más efectivo como el uno por Barcelona. De momento Rajoy, como Calderón en el Real Madrid, observa y calla. Pero al menos Calderón ha ganado una Liga. Y unas elecciones. E HARRY POTTER VIVO O MUERTO S postulable que más españoles estuvieran pendientes de algún video de YouTube que del debate sobre el estado de la Nación. Más jóvenes están a la espera del desenlace del nuevo episodio de Harry Potter que de lo que digan Zapatero o Rajoy. Es una dura competencia para la política, ya tan baqueteada y falta de credibilidad. De esa turbulencia se nutre la antipolítica. El único antídoto a mano consiste en adaptar la política a la realidad. Los empresarios españoles no son un mal ejemplo: se han adaptado a los nuevos lenguajes con más presteza que los políticos y ahí están compitiendo en los nuevos mercados y protagonizando no pocas mutaciones de la sociedad española. Por ahí andan, bregando a pie de obra, invirtiendo en nuevas tecnologías y vendiendo lo que pueden en Corea del Sur. Las novelas y películas de Harry Potter tienen en común con el ascenso de Google en el índice bursátil Nasdaq que son valores estrictamente surgidos de la imaginación, de la inventiva humana. Algunos llaman a eso metacapitalismo. Nos faltan políticos para liderar entre los escollos y magnitudes de ese metacapitalismo. Cada vez se VALENTÍ perfilan mejor los horizontes de la soPUIG ciedad post- industrial. Cada vez cuenta más el capital intelectual de marca. El potencial del presente se calibra en los registros de patentes. El riesgo atrae a la iniciativa, pero al tiempo genera temores. Ese es uno de los rasgos definitorios de un mundo en que las viejas identidades se ven amenazadas por nuevas formas de pertenencia. Lo global y lo local compiten y a la vez interactúan. Por eso emergen nuevos populismos, y por eso la política debiera tener la capacidad plástica de generar formas inteligentes y fiables, adaptándose metafóricamente y de una vez por todas- -por ejemplo- -a la ley de Moore: los poderes de la tecnología informática crecen exponencialmente a medida que se reduce el coste. Estamos a pocas horas del estreno de Harry Potter y la orden del Fénix en los cines. En pocos días, los millones de lectores de la escritora J. K. Rowling sabrán có- E mo acaba el séptimo y último volumen- -únicamente por ahora- -de las aventuras de Harry Potter, Harry Potter and the Deathly Hallows Es tanta la expectación que The New York Times del domingo pasado encargó a cuatro escritores que avanzasen un posible desenlace. Parece que dos personajes de primera línea mueren en la nueva novela de Harry Potter. Se ha especulado incluso con la desaparición definitiva del protagonista. La serie lleva vendidos 325 millones de ejemplares en todo el mundo. El lanzamiento es global: ya está toda la edición impresa- -doce millones, con un millón de pre- compras en Amazon. com- -y protegida por una empresa de alta seguridad. Pronto habrá un parque temático Potter en Florida. Será el Sillicon Valley para brujos, magos y hechiceros del siglo XXI. El teléfono móvil y los vuelos de bajo coste han cambiado la naturaleza de la inmigración: en España, los inmigrantes están usando los SMS, hablan con su país con el móvil o recurren a los cibercafés más que los propios españoles. El contenedor ha transformado el comercio mundial, facilitando tal abaratamiento de costes de transporte que las mercancías compiten globalmente y en estos momentos favorecen a los productos asiáticos frente a los europeos. Es indicativo que la mayoría de contenedores se fabriquen ahora mismo en China. Mientras todo eso ocurre, ¿de qué están hablando los políticos? A veces existe la tentación de suponer que la institución más operativa a inicios de siglo no es sino la Organización Mundial del Comercio. Ahí van los contenedores repletos de ejemplares de Harry Potter. Por ahí mismo llegan las zapatillas de deporte taiwanesas. Algo tiene que cambiar en las fórmulas de la democracia representativa. Algo tiene que cambiar para poder preservar un sistema que no tiene rival como garantía de los valores de las sociedades abiertas. Algo tiene que cambiar en la naturaleza jerárquica de los partidos políticos. Es un hecho que también el terrorismo- -como es el caso de Al Qaeda- -también se globaliza, como el crimen organizado y el narcotráfico. Para eso también sirven internet, los contenedores y el teléfono móvil. vpuig abc. es