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26 ESPAÑA La polémica de la Educación para la Ciudadanía LUNES 9 s 7 s 2007 ABC La objeción de conciencia en los centros católicos carece de sentido Manuel de Castro s Secretario general de la Federación de Religiosos de la Enseñanza- Centros Católicos (FERE- CECA) El riesgo de no cursar Educación para la Ciudadanía es que será una asignatura suspensa y así se contabilizará a la hora de la evaluación y la titulación dice De Castro POR MILAGROS ASENJO FOTO VÍCTOR INCHAUSTI MADRID. Nuestro discurso ha sido siempre coherente e inalterable. Estamos a favor de una educación en valores en la escuela, pero nos hemos opuesto a que ésta se haga a través de una asignatura concreta. Por esta razón votamos en contra de Educación para la Ciudadanía en el Consejo Escolar del Estado afirma Manuel de Castro, sacerdote salesiano y secretario general de la Federación de Religiosos de la Enseñanza- Centros Católicos (FERE- CECA) Sin embargo, la asignatura salió adelante y con ella la polémica. De Castro ha sido el blanco de todas las iras porque, pese a todo, sus centros han decidido impartirla y, por tanto, no apoyar la objeción de conciencia para impedir que se curse. -En primer lugar, logramos que el Ministerio de Educación retirara de los programas de Educación para la Ciudadanía los contenidos que más invadían ámbitos reservados a la familia y a la moral personal, por ejemplo las menciones a tipos de familia o a la educación sexual. Conseguido esto, y como sabíamos de nuestra capacidad legal para adaptar la asignatura al ideario propio de nuestros centros, convicción que fue ratificada por sentencias del Tribunal Constitucional y por el propio Ministerio, seguimos adelante. tud de exención de una asignatura obligatoria, que no existe una materia alternativa a Educación para la Ciudadanía y conocen las consecuencias que puede tener optar por la objeción ante una disciplina obligatoria. -Por ejemplo... -Es decir, no se sumaron a la defensa de la objeción de conciencia... -Sí. Hemos rechazado la objeción de conciencia en nuestros centros, no en los públicos donde consideramos legítimo que los padres busquen los medios que estimen oportunos para proteger a sus hijos de los riesgos de la asignatura. -En todo caso, el colegio debe impartir la asignatura porque la ley ha sido aprobada y hay que cumplirla. Si no lo hacemos, se nos puede retirar no sólo el concierto, sino también la capacidad de enseñar, ya que a un centro que no obedece las leyes se le retira la autorización de enseñar. -La Administración educativa será la que determine las medidas a aplicar, pero el riesgo está en que, si no se cursa, será siempre una asignatura suspensa y así se contabilizará a todos los efectos a la hora de la evaluación, de la titulación. No digo que impedirá lograr el título, pero los alumnos que no la cursen deberán atenerse a lo legislado para los suspensos. ¿Y los alumnos? ¿Por qué esta medida? ¿Qué pasó para que ustedes adoptaran esta postura? -Porque consideramos que en nuestros colegios la objeción de conciencia es innecesaria y peligrosa. Si decimos que vamos a adaptar la asignatura a nuestro ideario, carece de sentido objetar contra ella. Además, se introduce un elemento peligrosísimo contra el carácter propio que mañana puede pasarnos factura a todos. Manuel de Castro, en un momento de la entrevista ¿Qué sintieron al oír la frase de que impartir la asignatura es colaborar con el mal? algo en la materia que puede ir gravemente contra la conciencia de las personas. Creo que el porvenir de la objeción es bastante incierto, y pienso que muchos de los que la están promoviendo saben que su éxito jurídico será muy limitado. ¿Qué harán con las objeciones que les lleguen? -Nosotros no vamos a poner ningún impedimento a aquellos padres que, después de escuchar a todos y de conocer los riesgos de hacerlo, decidan objetar. Tramitaremos todas las objeciones y no opondremos la más mínima dificultad. ¿En qué sentido? ¿Han informado de esto a los padres de sus alumnos? -El peligro está en que la objeción se podría extender a otras asignaturas, incluso a la misma clase de religión. Alguien podría venir a un centro católico diciendo que acepta el ideario sólo en parte y que rechaza la religión o la oración que todas las mañanas hacemos en nuestros colegios. -Se les ha acusado también de romper la unidad con la Jerarquía católica... -Esa afirmación nos parece un poco exagerada y, por supuesto, no la compartimos. Dando la asignatura conforme a nuestro carácter propio estamos formando buenos cristianos y buenos ciudadanos. -Hablemos de los libros de texto de Ciudadanía... -Nuestros centros conocen, y así lo están trasmitiendo a las familias, que no están facultados para conceder odenegar lasolici- -Es una medida muy extrema y muy seria que, ante todo, supone una decisión muy personal de los padres. Pero tengo la impresión de que algunos se ven presionados y que esta medida no está surgiendo de una decisión de su propia conciencia. ¿Cómo califica esta forma de oponerse a la asignatura? ¿Han recibido apoyos de los obispos? -Nosotros hemos estado siempre en sintonía con la Conferencia Episcopal, hemos secundado sus directrices y hemos mantenido un diálogo fluido y constante con su presidente. -De unos más que de otros, aunque todos están siendo informados. -El Ministerio no hace los libros sino el currículum. Son las editoriales las que elaboran los textos con total libertad. Así, habrá libros que para los católicos sean aceptables y otros que no lo sean. Los padres de nuestros alumnos deben estar tranquilos en este sentido, ya que los centros seleccionarán los más compatibles con nuestro carácter propio. Pleno acuerdo con el texto de la Conferencia Episcopal La mayoría de las actuaciones de futuro que propone la Conferencia Episcopal en su documento sobre la escuela católica las está llevando a cabo FERE- CECA desde hace largo tiempo asegura Manuel de Castro, al tiempo que advierte de que en ese texto, que se comenzó a elaborar hace más de dos años, ha colaborado significativamente su organización. Estamos plenamente de acuerdo con el documento, que servirá para reforzar la tarea de FERE- CECA y, como no podía ser menos, lo aceptamos De Castro discrepa de quienes consideran que el Episcopado ha elegido este momento para su publicación como para mediar en la polémica de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (denominación completa de la asignatura) Lo único cierto es que la Conferencia Episcopal decidió separar la difusión de esta declaración del trámite de la Ley Orgánica de Educación (LOE) y una vez puesta en marcha la ley, ha entendido que era oportuno que viera la luz Pero en absoluto ha querido llamar la atención sobre el momento educativo en que nos encontramos concluye. ¿No es sorprendente que una de las asociaciones más beligerantes con ustedes sea la confederación católica de padres Concapa? -Algunos proponen recurrir a los tribunales o arrancar del Gobierno la modificación de los contenidos de la asignatura, ¿qué opina usted? -El recurso a los tribunales debería haberse hecho antes. Nosotros hemos interpuesto uno en Extremadura por los desarrollos de los contenidos en esa comunidad. -Es gravísimo porque quiebra la confianza entre padres e instituciones titulares de los centros. Lo más correcto sería que aquellos padres que desconfían de nosotros cambiaran a sus hijos de colegio. Pero sospecho que esa ruptura no es tanto entre los centros y sus asociaciones de padres locales, sino a nivel de la Confederación. ¿En qué lo basan? ¿Qué futuro le augura a la objeción de conciencia? -Los jueces decidirán si hay ¿Que hubiera sucedido si Educación para la Ciudadanía fuera optativa? -En que no se ha respetado lo aceptado por el Ministerio y se subrayan algunos aspectos que posibilitan el adoctrinamiento.