Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 ESPAÑA ETA rompe la tregua s Las finanzas de ETA- Batasuna LUNES 9 s 7 s 2007 ABC Las herriko tabernas bajo administración judicial ocultan beneficios Locales de Batasuna, como la Herria en San Sebastián, venden, sin control ni factura, camisetas y otros souvenir J. PAGOLA SAN SEBASTIÁN. Las herriko tabernas que en su día no fueron clausuradas por el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, pero sí sometidas a administración judicial, siguen eludiendo todo tipo de control para no desvelar los auténticos ingresos- -se calculan muy elevados- que nada tienen que envidiar a los que genera cualquier establecimiento hostelero en auge. La administración judicial se establece, en principio, para un período de dos años, pero si el magistrado lo considera conveniente de acuerdo con la investigación abierta, se renueva por otros dos años y así sucesivamente. De hecho, hace poco, el juez ha procedido a renovar este control por un espacio de otros dos años. Ello significa que un interventor judicial debe verificar los gastos e ingresos de cada herriko taberna previa consulta de su libro de contabilidad. Pero observando la forma de actuar de los responsables de estos locales de Batasuna, parece evidente la imposibilidad de controlar los beneficios con ciertas garantías. La red de herriko tabernas prospera así en una economía más que sumergida. Fuentes judiciales consultadas por ABC reconocen las dificultades para controlar todos y cada uno de estos locales por falta de instrumentos adecuados. Sería necesario un interventor en cada herriko taberna las 24 horas del día, y eso es imposible se lamentan estos mismos medios. La Herria situada en el número 14 de la calle Juan de Bilbao, en pleno casco viejo de San Sebastián, ha acumulado multitud de méritos para erigirse en herriko taberna modelo dentro del micro mundo de la izquierda abertzale en su interior se han preparado actos de kale borroka y allí se han replegado los chicos de la gasolina en caso de apuro tras cometer sus fechorías. En uno de sus habitáculos, cuya puerta, siempre cerrada, lleva el letrero de privado se han reunido dirigentes de KAS, EKIN, Jarrai, Segi o la mesa nacional para perfilar sus estrategias, siempre desestabilizadoras. También, al menos en un pasado, ha servido de fábricaalmacén para los cócteles molotov bombonas de camping gas y otros artilugios necesarios para el terrorismo urbano. De encima de su barra siguen colgando una docena de fotos de presos de ETA. Entre ellos, Ignacio de Juana Chaos; Iñaki Kañas Kartón, miembro del comando Ipar Haizea que a principios de la década de los noventa llevó el terror a la comarca de San Sebastián; Javier Balerdi, que asesinó a cinco personas cuando ejercía como secretario del grupo municipal de HB en el Ayuntamiento donostiarra; o Valentín Lasarte, el chivato que cobardamente señaló a Gregorio Ordóñez para que Txapote lo rematara por la espalda. No está, sin embargo, la foto del preso Arnaldo Otegi, que cumple microcondena en la cárcel donostiarra de Martutene. Hay también un cartel homenaje al cura abertzale Balentxi que se dedicaba en cuerpo y alma a recaudar dinero por los bares y comercios de la parte vieja donostiarra para los presos. Es tal el acopio de material y souvenirs que acumula para su venta la Herria que lo apila en un local situado en la misma calle, casi enfrente, donde antes estaba la Arrano Beltza una de las herriko tabernas clausuradas por Garzón. En la puerta de este almacén un letrero anuncia que la compra debe realizarse en la Herria Y basta con observar un poco para comprobar que al material se le da salida. Pero, ¿quiénes son los que confeccionan todo este material? ¿Lo hacen simpatizantes de la causa de forma voluntaria o, por el contrario, se les obliga bajo coacción, a modo de pago en especies del impuesto revolucionario? ¿Quiénes son Un almacén para el material Batasuna ha convertido la antigua Arrano Beltza clausurada por el juez, en un almacén donde apila material para su posterior venta al público Un hombre pasea en Oyarzun ante la imagen de presos etarras ENTUSIASMO EN TORNO AL MAGO Nada puede hacer ya este presidente por ganarse la confianza de quienes consideran toda su legislatura como una perfecta estafa las todas consigo, pero también aquellos que creían probable un desastre, han recuperado la fe en la baraka del presidente. Es lo que tiene la magia. Ahora en la nueva España, en la que ha de combatirse seriamente las supersticiones de todo tipo, especialmente las religiosas, el mago ha inventado nuevas pócimas y la tribu se nos lanza con fe renovada a los bailes rituales. El entusiasmo es desbordante o al menos como tal se presenta y nadie parece de repente dudar en que hasta marzo hay tiempo para hacer olvidar o reinventar directamente el pasado de la legislatura que para marzo concluye. Hace probablemente bien Zapatero en agotar la legislatura para poner tiempo entre la consulta y sus fechas más vergonzantes. Con esa soltura suya, el optimismo antropológico y la osadía que le caracterizan está claro que él ya apenas se acuerda pero que tiene razones para pensar que una mayoría de los españoles también haya olvidado para entonces. Los anunciados atentados de ETA para este verano tendrán un mayor efecto revelador de su fracaso y su temeridad en el otoño. Para primavera podrán ser ya parte general del paisaje nacional- -como siempre, se dirá- -y se echará a los perros a quien recuer- Herriko modelo Hermann os socialistas dicen estar de nuevo eufóricos con su jefe, José Luis Rodríguez Zapatero. Tras el debate sobre el estado de la Nación- -en el que consideran fue más ágil con la faca que su adversario Mariano Rajoy- y tras el recambio en cuatro ministerios, aquellos que empezaban a no tener- L de que la situación nada tiene que ver con la heredada del Gobierno anterior. Y además siempre podrán buscarse fórmulas de hallar nuevos contactos discretos al menos para preparar la nueva ofensiva de paz si los cálculos electorales funcionan. El proceso iniciado en Navarra seguirá su curso por titubeantes que sean de momento sus inicios. Y lo hará porque forma parte de una estrategia mucho más amplia cuyas consecuencias son imprevisibles pero tampoco importa demasiado si, al margen de amagos y fintas coyunturales, se logra ampliar los territorios donde las alianzas de socialistas con fuerzas más o menos radicales, dispuestas a la coerción, intimidación y al clientelismo, hacen cada vez menos probables allí votos de castigo al Gobierno y por tanto posible una alternancia en Madrid. Al fin y al cabo es de esto de lo que to-