Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 8 s 7 s 2007 MADRID 71 Más de 1.360 mujeres víctimas de la violencia emplean la teleasistencia ABC MADRID. Un total de 1. 368 mujeres residentes en la Comunidad de Madrid utilizan el servicio gratuito de teleasistencia para víctimas de la violencia de género que puso en marcha el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales en 2005 y 18 son usuarias del brazalete antimaltratador dependiente del Gobierno regional. Desde la puesta en marcha del servicio de teleasistencia más de 1. 700 mujeres han formado parte de este programa gratuito basado en la utilización de tecnologías de comunicación telefónica móvil y de telelocalización. Este sistema, que permite a las víctimas estar en contacto 24 horas con un centro de atención que proporciona seguridad, atención psicológica y atención social a las usuarias, está diseñado para aquellas mujeres que cuentan con una orden de protección y que no convivan con la persona o personas que la han sometido a maltrato, informa Ep. El programa tiene como principal elemento un terminal de teléfono móvil que incluye un GPS a través del cual el centro de atención conocerá la situación de la víctima de violencia de género. En el caso de que la mujer esté en peligro, tan sólo tiene que pulsar un botón específico. El servicio fue concebido a través de un convenio entre el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en el que el Gobierno central ha invertido 18,2 millones de euros. En la actualidad 18 mujeres madrileñas son usuarias de los llamados brazaletes antimaltratador En abril de 2005, la Comunidad puso a disposición de los jueces cien ejemplares de estos brazaletes que suponen una medida disuasoria para las víctimas de la violencia de género y que permiten garantizar el cumplimiento de las medidas de alejamiento impuestas al agresor. El Madroño es pionero en atender a menores delincuentes y a sus hijos hasta los tres años, como en las cárceles DANIEL G. LÓPEZ Once madres adolescentes con delitos cumplen condena en un centro especial Han vulnerado la ley y están pagando por ello. Están internas en un centro adaptado a sus circunstancias, El Madroño en el que pueden estar con sus bebés M. J. ÁLVAREZ MADRID. Tirar p lante Es lo que intentan día a día. Son menores de edad, han vulnerado la ley y están esperando un hijo o lo tienen en sus brazos. Y eso, con apenas 16 o 17 años. Dejar atrás el pasado y mirar al futuro. Es lo que intentan las 15 menores delincuentes, internas en un centro de la Comunidad de Madrid, ayudadas por el programa de reeducación que siguen, con ayuda de los profesionales del centro. El recinto es especial por las peculiares características de las internas: son madres o van a serlo muy pronto. La mayoría son inmigrantes de etnia gitana, sobre todo, rumanas y búlgaras. Del total de internas por orden judicial hay cuatro solteras como se califican entre ellas. Es decir, sin bebés. Ayer, El Madroño el nombre del reformatorio, situado en el complejo de Puerta Bonita (Carabanchel) abrió sus puertas a los medios de comunicación, que pudieron recorrerlo en una visita guiada, junto al vicepresidente segundo y consejero de Justicia y Administraciones Públicas, Alfredo Prada. Estas adolescentes están privadas de libertad por robos con violencia o intimidación, fuerza... Ninguna tiene delitos de sangre. De ahí que el tiempo medio de permanencia entre rejas no supere los dos años. Y, como ocurre en las cárceles, ellas puedan estar todo el tiempo con sus pequeños: hasta que cumplen los tres años. Muchas de estas madres adolescentes no hablaban ni una sola palabra de castellano cuando ingresaron en El Madroño explicaron Pilar Ceballos y Santiago Solomando, subdirectora y coordinador del recurso, respectivamente. El centro dispone de profesores de apoyo y se someten a dos programas obligatorios y prioritarios: el educativo- formativo y el laboral, en talleres específicos, de cara a su posterior inserción en el mercado laboral y reinserción social. Todo ello, ahí dentro. Con evaluaciones e informes periódicos que son presentados al juzgado de menores. Alfabetización, clases específicas de español para extranjeros, informática, etc, completan su formación. Tienen muy buena predisposición en la doble tarea en la que están inmersas subrayan los profesionales de El Madroño No se descuida su faceta de madres, por lo que se las adiestra para ello y para las pautas de crianza. Los peques asisten al aula infantil del recinto, y, a partir del añito como cualquier niño más, y, de cara a su integración y desarrollo en un entorno lo más normalizado posible, acuden a la escuela infantil de la zona. No les afecta el hecho de estar aquí con sus madres. Ellos no son conscientes de lo que ocurre. Son muy pequeños y salir al exterior les ayuda a socializarse y a relacionarse con otras personas indicó Solomando. En general, se trata de normalizar su vida: trabajo, estudio, cuidado de sus hijos, para cuando vuelvan a ser libres. ¿Qué ocurre con los padres? Intentamos trabajar con ellos, que acudan a los cursos de preparación del parto... recalcan Ceballos y Solomando. Prada, que apuesta por la atención especializada, anunció que va a poner en marcha un centro distinto; esta vez para menores sometidos a medidas cautelares. Doble tarea Brazaletes antimaltratador En El Madroño están internas siete menores con sus hijos. Otras cuatro están embarazadas La región contará con un nuevo centro para menores delincuentes sometidos a medidas cautelares