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52 ECONOMÍAyNEGOCIOS Actualidad DOMINGO 8 s 7 s 2007 ABC EE. UU. prefiere un técnico y no un político al frente del FMI Frente a las propuestas de Sarkozy para que un francés dirija el organismo, propone un proceso abierto y transparente ABC WASHINGTON. Los especialistas norteamericanos se inclinan más por un técnico que por un político para la sucesión de Rodrigo Rato al frente del FMI, pues opinan que el relevo del español, que dejará el cargo en octubre, es la ocasión ideal para romper con las nominaciones políticas y dar relevancia a los méritos. No es una cuestión de nacionalidad. Lo que se está debatiendo es el proceso de selección dice Dennis de Tray, vicepresidente del Centro para el Desarrollo Mundial, un organismo de investigación independiente, informa AFP. La idea de nombrar a un francés a la cabeza del Fondo Monetario Internacional (FMI) resurgió el viernes después de que el entorno de Nicolás Sarkozy indicara que el presidente francés apoyaría una eventual candidatura del socialista Dominique StraussKahn, antiguo ministro de Economía. Sarkozy mantuvo también, ese mismo día, un encuentro con Laurent Fabius, antiguo candidato al FMI. El FMI es una organización internacional, y como tal debe buscar su nuevo dirigente en el mercado internacional considera Danny Bradlow, experto en Derecho Internacional en la Universidad Americana de Washington. Esto no quita para nada mérito a los señor Fabius o Strauss- Khan apunta el especialista: si Francia los quiere proponer como candidatos, tiene el derecho de hacerlo, pero el proceso debe ser más abierto, más transparente y participativo Hay un a regla no escrita por la cual Estados Unidos designa al dirigente del Banco Mundial (desde hace pocas semanas, Zoellick) y Europa designa al presidente del FMI. Los europeos deben señarar al menos las características que buscan y organizar un proceso de selección relativamente transparente para determinar qué candidato es el más adecuado apunta De Tray, director del FMI en Vietnam. La candidatura francesa, si se confirma, tendría visos de déjà vu para el resto de Europa: tras su nacimiento, el FMI ha sido pilotado tres veces por un francés, con más de treinta años de gobierno galo para un total de 61 años de existencia. Otros países europeos podrían reivindicar el puesto para uno de sus candidatos asegura Bradlow. El pasado viernes, el Wall Street Journal citó al ministro italiano de Economía, Tomasso Padoa- Schioppa, y al gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi, mientras que el Financial Times londinense ensalzó al antiguo presidente de la Banca Central polaca Leszek Balcerowicz y al antiguo primer ministro Marek Belka. Enrique Serbeto LA SORPRESA DE SARKOZY REPÁRENSE para una sorpresa este lunes. El presidente de la República Francesa, Nicolás Sarkozy, se ha empeñado en intervenir en la reunión de los ministros de economía de la zona euro, donde quiere exponer sus nuevas ideas para resolver la crisis en Francia. Esto es algo que no había pasado nunca, que un presidente vaya a decir lo que puede explicar su ministro correspondiente. Y en este caso, además, la intervención de Sarkozy nos puede dejar desorientados a todos los que pensábamos que era un conservador. Algunos hasta creyeron que podía ser un liberal- conservador pero parece que ni una cosa ni otra. En la reunión se espera descubrir a un Sarkozy más bien socialista. De otro modo no se explica que tal como va la economía europea, incluyendo P los países donde gobiernan los socialistas (quiero decir los que se llaman abiertamente socialistas como Zapatero o Brown) venga ahora Sarkozy a pedir que se vuelvan a flexibilizar las reglas del pacto de estabilidad para tener presupuestos deficitarios. Y eso que sólo el agujero de la Seguridad Social francesa va por casi 110.000 millones de euros, lo que representa cerca de 2.000 euros per cápita que- -al revés que en España- -los franceses tienen que pagar antes de morir o dejarlo a sus herederos. Es evidente que aunque vaya en persona a proponer tal idea, los ministros le van a mirar con cara de póker. Especialmente Alemania, que cuando estaba gobernada por los socialdemócratas se hundía y que ahora vuelve a ser una locomotora, gracias a la contención del gasto público. Sarkozy empieza a parecer un presidente un poco extraño. Se estrenó con esa tontería de eliminar el fomento de la competencia en los tratados, después de nombrar a varios ministros socialistas, cuando los electores acababan de decir que no querían a Segolene en el Elíseo. Ahora, en vez de gente de su partido propone también a socialistas (de los que han llevado a Francia a la ruina) para sustituir a Rato en el FMI. ¡Socorro!