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ABC DOMINGO 8- -7- -2007 Segundo aniversario del 7- J INTERNACIONAL 43 Estupor e incredulidad entre los médicos árabes que trabajan en España En el sector sanitario de nuestro país trabaja un importante colectivo de origen árabe que presenta un perfil modélico de integración y convivencia M. ASENJO MADRID. La presunta implicación de médicos de origen árabe en los fallidos atentados de Londres y Glasgow ha sacudido a los profesionales sanitarios que desempeñan su trabajo con la vocación de salvar vidas, todo lo contrario de lo que significa el terrorismo comenta uno de ellos afincado en Madrid. Es habitual que entre el personal médico de los hospitales o de los centros de atención primaria españoles se encuentren profesionales de origen árabe, fundamentalmente médicos. Siria, Marruecos, Palestina, Jordania o Líbano son los lugares de procedencia de gran parte de ellos. Unos han cursado la carrera completa en España y otros sólo han hecho la especialidad. Un número no despreciable de estos últimos se han graduado en terceros países. Las Facultades de Medicina también acogen alumnos árabes, aunque su número no puede considerarse muy significativo, según datos de las propias instituciones. Muchos de ellos se instalan sin problemas en nuestro país- -ahora es mucho más fácil que a finales del siglo XX cuando sobraban profesionales sanitarios- forman una familia y echan raíces. Una muestra de su presencia en nuestro sistema sanitario lo constituye el índice de adscripción al Colegio de Médicos de Madrid, que constituye un inevitable punto de referencia. Sus últimos datos sobre colegiados de origen árabe sitúan en cabeza a los sirios (30 colegiados) seguidos de los marroquíes (17) jordanos (16) iraníes (12) egipcios y palestinos (6) iraquíes (5) y libios (2) Los intentos de atentado en el Reino Unido han golpeado en su dignidad a los médicos árabes que trabajan en Europa y, más en concreto, a los que trabajan en España. El sentimiento general es de estupor e incredulidad. Sólo un loco- -dicen- -puede hacer algo semejante Al mismo tiempo, reiteran su total identificación con el pueblo español, sus gentes, sus costumbres... Tres doctores de origen palestino- -dos de ellos con nacionalidad española y el tercero, nicaragüense- -relatan a ABC su historia personal y muestran su total identificación con la tierra que les ha acogido sin trabas y con solidaridad. Los tres tienen hijos españoles y raíces en Palestina, padres u otros familiares. Fatchi Siaj, es de origen palestino y de nacionalidad española, nació en Hebrón, de donde salí- -asegura- -a los 18 años Realizó sus estudios de Medicina en Cuba y llegó a Madrid para especializarse en Radiología. Completó su formación en el Ramón y Cajal y hoy realiza su trabajo en el histórico y remozado Hospital Santa Cristina. Llevo 30 años de relación con España, me casé con una española y tengo dos hijos dice a modo de presentación. Esa larga relación ha arraigado mi agradecimiento porque no he tenido ninguna clase de problemas ni personales ni profesionales Y dice esto alguien que ha vivido el problema de ser extranjero hasta en mi propio país La historia de Fatchi es la de un trotamundos obligado por las circunstancias, hasta que encontró suelo firme en Madrid y un trabajo estable. Me siento español al cien por cien. Soy uno más en mi trabajo, en mi barrio... Pero, por fortuna, no olvida sus raíces y no oculta su ilusión por volver a Palestina La vida de Taysir Abdel Rahim, médico y puericultor, está marcada también por el afán de superación y la añoranza de una tierra en paz. Como el protagonista de la historia anterior, llego hace 35 años. Se licenció en la Universidad Complutense y comenzó su labor profesional con guardias y sustituciones en centros de la Seguridad Social, pero nunca me faltó el trabajo, a pesar de que en aquellos años había más dificultades para encontrarlo Después, logró un puesto estable en la sanidad pública y, tiempo después, decidió establecerse por su cuenta, con muy buena aceptación por parte de mis vecinos de un barrio de Madrid Sus raíces tampoco languidecen. Mis padres y hermanos viven todavía en la Cisjordania ocupada y vamos a visitarlos con mis hijos que viven entusiasmados la aventura de llegar hasta allí Confiesa que nunca ha perdido la ilusión de volver a Palestina Sobre los atentados de Londres y Glasgow comenta que hechos de esta naturaleza hacen mucho daño a la comunidad musulmana en el mundo y repudia tales acciones porque es indignante, vergonzoso e injustificable actuar así para defender una idea Insiste en que ningún acto terrorista tiene justificación advierte de que solo un loco puede cometer acciones de esa naturaleza y elogia a su pueblo. La sociedad musulmana es tolerante y admira profundamente la civilización española, democrática, culta, próspera y acogedora EPA Actos terroristas como el de Glasgow o Londres no tienen justificación, son vergonzosos y hacen mucho daño a la comunidad musulmana mundial pia inmolación, ésta aparecía como la única manera de perpetrar la masacre. Horas antes, Kafeel Ahmed había llamado a su madre y hermana para decirles que la primera presentación del proyecto había fallado. El momento ha llegado ahora añadió en un críptico lenguaje que su familia no entendió. En realidad, esa segunda presentación tampoco obtuvo el resultado buscado. Fueron vanos los intentos de Abdula por avivar las llamas echando más gasolina y de Ahmed por rociarse a sí mismo para obtener el martirio (su estado sigue siendo crítico, con quemaduras en el 90 por ciento del cuerpo) A sus inmediatas detenciones siguieron las de los otros sospechosos: el matrimonio Asha, el hermano del artificiero y el primo de éstos (apresado en Australia) Otros dos médicos, presuntamente saudíes, fueron capturados en el hospital Royal Alexandra, cerca de Glasgow, donde trabajaba Bilal Abdula y curiosamente fue ingresado Kafeel Ahmed. Todos, de entre 25 y 28 años, habían trabajado para el Servicio Nacional de Salud, a excepción quizás de Kafeel Ahmed. Vivo y trabajo muy bien ABC. es Galería de fotos de los actos del aniversario del 7- J en abc. es internacional Ahmed Ahmad Marof nació en Nicaragua, de padres palestinos. Vive en España, está casado con una marroquí y es padre de tres hijos. Yo puedo defender a España tanto como a Palestina porque vivo y trabajo muy bien, y aquí me han dado de todo. Nunca me he sentido rechazado Los padres de Ahmed, que trabaja como dentista por cuenta propia y también se considera cien por cien español son actualmente refugiados palestinos en el norte del Líbano. Ante el episodio terrorista de Escocia se muestra contundente: Me produce extrañeza, no lo puede hacer alguien en su sano juicio Sostiene que esto ocurre cuando un país se vacía de intelectuales y la incultura se adueña de todo