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ABC VIERNES 6- -7- -2007 Agricultura alerta a las comunidades por el alto riesgo del virus H 5 N 1 de la gripe aviar 85 Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia... invierten en la mejora de sus programas nucleares civiles La moratoria nuclear ha recibido críticas desde la patronal e incluso de las propias filas socialistas La verborrea no tiene sexo Una investigación con 400 voluntarios en EE. UU. y México demuestra que no existe una correlación entre género y locuacidad, ya que tanto hombres como mujeres usan al día una media de 16.000 palabras POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Cariño, bla, bla, bla, bla y además, bla, bla, bla, bla... Existe un estereotipo- -popular pero un punto machista- -que atribuye a las mujeres una destacada y sonora proclividad hacia la expresión verbal. Con el mito de que una conversación entre dos hombres puede resolverse con unos cuantos monosílabos mientras que una charla entre dos amigas se prolonga fácilmente durante horas, e incluso, durante toda una vida. Sin embargo, toda esta presunción del cotorreo ha quedado cuestionada por un experimento con 400 voluntarios en Estados Unidos y México. El estudio de ocho años, dirigido por un profesor de psicología de la Universidad de Arizona, se ha basado en las conversaciones de estudiantes universitarios a ambos lados del Río Grande. Los jóvenes han recibido una grabadora digital, que en determinados momentos de su rutina diaria entraba en funcionamiento. Tras las correspondientes transcripciones y contabilidad, el resultado final es que hombres y mujeres pronuncian al día una cantidad similar de palabras. Con medias de 16.215 en la columna femenina y 15.669 en la masculina. Estos resultados difieren significativamente de los datos barajados en un reciente y comentado libro El cerebro femenino de la neuropsiquiatra Louan Brizendine. La profesora de la Universidad de California, con trece ediciones vendidas de su tratado, se ha hecho famosa entre otras cosas por afirmar que una mujer utiliza por término medio 20.000 palabras al día, mientras que un hombre satisface sus necesidades de comunicación con unas 7.000. Para el profesor Matthias Mehl, responsable de la investigación que ofrece datos igualitarios y que aparece en la edición de julio de la revista Science no existe ninguna prueba fehaciente que demuestre que las mujeres tienen mayores presupuestos léxicos que los hombres, como tampoco existen evidencias que respalden la teoría de una base evolutiva para estas supuestas diferencias. El profesor de la Universidad de Arizona llega a plantear que la idea de que las mujeres usen diariamente el triple de palabras que los hombres se ha convertido en una especie de leyenda urbana sin base en la realidad pero que se ha convertido en un tópico de la cultura popular. El profesor de la Universidad de Arizona admite que sus propios datos indican la existencia de 500 palabras a favor de las mujeres. Pero en su opinión esta cantidad es irrelevante en comparación con las 45.000 palabras de diferencia entre las personas que hablan más y las que hablan menos En su estudio, por ejemplo, ha detectado sujetos varones con una diferencia de léxico diario que abarca desde las 47.000 palabras hasta las escuetas 500. Con todo, un número similar de palabras no quiere decir que ambos sexos hablen de las mismas cosas. A partir de la muestra de jóvenes universitarios utilizada en el estudio dirigido por el profesor Mehl, la cháchara masculina parece centrarse en cosas tangibles mientras las conversaciones femeninas tienden a ser dominadas por cuestiones relacionadas con personas. En su opinión, es cierto que hombres y mujeres tienen muy diferentes procesos cerebrales porque disponen de diferentes hormonas pero eso no se traduce en una mayor cantidad diaria de palabras. En respuesta, la profesora Louan Brizendine ha apuntado que el problema no es necesariamente que las mujeres hablen más sino quizá que los hombres realmente no quieren escuchar ministro de Industria y actual presidente de la Generalitat catalana, José Montilla, o el ex ministro y actual comisario europeo de Economía Joaquín Almunia. La decisión de erradicar las centrales nucleares, por otra parte, va contracorriente de la tendencia mayoritaria en Occidente, por no hablar del mundo en desarrollo, que apuesta decididamente por esta tecnología. Entre los países de nuestro entorno, sólo Italia y Alemania, cuyo ministerio de Medio Ambiente está en manos socialdemócratas, apunta en la misma dirección de mantener contra viento y marea, sin el menor resquicio, una moratoria nuclear. Desde Francia a Estados Unidos, pasando por el Reino Unido, Finlandia, Noruega, los países bálticos... mantienen su apuesta por la coexistencia de la nuclear con las otras tecnologías de producción. El caso de Brasil es sintomático: mientras se postula como gran productor mundial de biocarburantes, su presidente, Luiz Inacio Lula, manifestaba ayer en Bruselas su voluntad de desarrollar también el ya potente sector nuclear civil de su país. Adoptada su decisión pese a las opiniones en contra, el Gobierno, sin embargo, no ha hecho aún frente al problema del almacenamiento de los residuos radiactivos, ya que el proyecto de construir un Almacén Temporal Centralizado (ATC) lleva tres años de retraso, tantos como llevamos de legislatura. Este retraso le saldrá caro al erario, ya que a partir del primero de enero de 2011 España deberá pagar una penalización de más de 50.000 euros diarios por no retirar las 400 toneladas de residuos de Vandellós I almacenadas en Francia. Más información sobre la investigación: http: www. eurekalert. org jrnls sci emb scipak pdf mehl. pdf Más de 50.000 euros diarios Leyenda urbana Más información sobre centrales: http: www. enresa. es http: www. csn. es