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30 INTERNACIONAL VIERNES 6 s 7 s 2007 ABC Rafael L. Bardají PENSAMIENTO NEBLINOSO ientras la policía británica se movía deprisa para arrestar a los terroristas de Londres y Glasgow, la ministra de Interior, Jacqui Smith, daba su primera rueda de prensa para denunciar los atentados del terrorismo internacional Ya debía saber a esas alturas que los sospechosos se llamaban Abduláh, Mohamed y cosas así, oriundos de Palestina e Irak aunque trabajando legalmente en el Reino Unido, pero hablando de terrorismo internacional, eligió ocultar la verdad: que se trataba de la yihad, de terroristas islámicos. La motivación, los objetivos, el método, todo respondía a las pautas conocidas de la violencia islamista. No reconocerlo es un grave problema. Si la política se basa en la experiencia y no sólo en la esperanza, los años 80 y 90 nos debieran haber enseñado algo muy claro: no por ignorar a nuestros enemigos éstos desaparecen del mapa. Al contrario, nuestra inacción es percibida como impotencia y ésta como debilidad. Y no hay nada que más incite a un agresor que la debilidad de sus víctimas. En Europa, a diferencia de América, nos negamos a ver en la yihad una amenaza global. Es más, intentamos explicar los atentados terroristas como fenómenos aislados, hechos excepcionales que sólo responderían a la locura inconexa de unos pocos. La premura de Miguel Angel Moratinos en negar cualquier conexión entre el ataque en el Líbano y el de Yemen, dejando al azar que los muertos fueran españoles, es buena prueba de este pensamiento cegado por la niebla. Europa no sólo tiene un pensamiento débil, sino confuso. Ahora está de moda el concepto de la batalla por las ideas, con el énfasis puesto en que nuestras palabras bastarán para ganarse los corazones de nuestros adversarios. El problema es que mientras nuestro gobierno se enzarza en una supuesta alianza de civilizaciones, hay otra guerra por debajo entre la yihad y el mundo occidental que tiene como fruto los cadáveres de nuestros compatriotas. Negarlo y permanecer impasibles sólo nos acarreará mayores sufrimientos. M Estudiantes radicales increpan a la Policía paquistaní que participa en el asedio de la Mezquita Roja de Islamabad AFP El Gobierno paquistaní trata de evitar un baño de sangre en la Mezquita Roja Las fuerzas de asalto han horadado los muros del edificio y continúan el asedio con blindados s El dirigente radical pide a sus seguidores que se rindan ABC ISLAMABAD. El asedio a la Mezquita Roja de Islamabad, ocupada desde hace dos días por estudiantes y radicales islámicos seguidores del clérigo fundamentalista Abdul Aziz, entraba ayer en un callejón sin salida. El Ejército paquistaní se preparaba para el asalto final. Unidades de especialistas taladraban las paredes de la mezquita para facilitar el asalto. Blindados en pie de guerra cubrían los trabajos y apuntaban sus amenazantes cañones contra la mezquita. En su interior un número indeterminado de terroristas fundamentalistas islámicos y estudiantes coránicos radicales armados con una docena de kalashnikovs retenían a unos mil rehenes- -250 mujeres (muchas de ellas niñas) y 750 hombres según diversas fuentes- -que disponían como escudos humanos ante la inminencia de un asalto militar. Hasta el cierre de esta edición, todos los llamamientos, -incluso el de Aziz- -a deponer su actitud habían sido en vano. Los rebeldes, atrincherados en el recinto religioso, se obstinaban en aguantar hasta el final poniendo a prueba el gobierno de Pervez Musharraf, presionado a la vez por los rebeldes y por los padres de las niñas rehenes. burka negro de mujer. El llamamiento lo hizo en una entrevista con la televisión estatal, pero su hermano, Abdul Rasheed Ghazi, al frente de los levantiscos fundamentalistas, sostiene que ha sido forzado a ello. En este sentido, y desde dentro de la mezquita, -donde el agua y la luz han sido cortados- -Ghazi exige que el Gobierno garantice que no se tomarán medidas legales contra los radicales si deponen las armas. Pero el Ejecutivo anunció ayer que presentará cargos por asesinato tanto contra Ghazi como contra su hermano y lanzó un ultimátum que, a pesar de haber finalizado ayer a las 13: 00 horas, no fue llevado a efecto por las presiones de los padres de los rehenes y el miedo a un baño de sangre. Sin embargo, fuentes oficiosas citadas por los medios paquistaníes dijeron que el régimen confía en una solución pacífica de la crisis y se mantiene en comunicación telefónica abierta con Ghazi y el presidente de la Liga Musulmana, Chaudhry Shujaat Hussain. Estos incidentes en la Mezquita Roja, que ya han costado la vida a 16 personas, tienen lugar tras meses de tensiones. El 23 de junio, los líderes radicales de la mezquita desafiaron la autoridad del presidente Pervez Musharraf con el secuestro de varios civiles chinos y nacionales en una campaña de moral deteniendo a personas de dudosa conducta moral imponiendo la instauración de la sharia (ley islámica) La mezquita está acusada de ser un vivero de militantes y de servir de refugio a los talibanes que combaten en el vecino Afganistán, así como a islamistas paquistaníes que los apoyan. Shujaat Hussain ya actuó como negociador el pasado mes de abril, cuando los responsables de la Mezquita Roja reclamaron al Gobierno la imposición total de la sharia y crearon un tribunal paralelo al estilo talibán encargado de su observancia. El clérigo Aziz advirtió entonces de que sus seguidores cometerían atentados suicidas por todo el país si Musharraf impedía el cumplimiento de la sharia, y aseguró tener a cerca de 10.000 hombres dispuestos a ello en nombre de la yihad Vivero de radicales Oídos sordos Los integristas- -hasta el momento- -han hecho caso omiso del llamamiento de Abdul Aziz para que se rindan. Curiosamente Aziz fue detenido el miércoles por culpa de su barba, cuando intentaba escapar del recinto camuflado con un Las presiones de los padres de las niñas retenidas impidieron que se consumara el ultimátum Imponiendo la sharia ABC. es Galeria de fotos del asedio a la Mezquita Roja de Islamabad en abc. es internacional