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14 ESPAÑA Debate sobre el estado de la Nación s El Congreso y la banda terrorista VIERNES 6 s 7 s 2007 ABC El PSOE y sus socios rechazan cerrar la puerta al diálogo con los terroristas Ningún grupo respaldó la propuesta del PP para que se entreguen las actas de ETA J. L. LORENTE MADRID. El Congreso mantiene abierta la vía de la negociación con ETA. El PSOE y los grupos minoritarios rechazaron ayer, durante la última jornada del debate sobre el estado de la Nación, la iniciativa en la que el PP pedía anular la resolución de 2005- -que permitía el diálogo con la banda- -e instar al Gobierno a entregar las actas de sus reuniones con los terroristas. Los populares no obtuvieron el respaldo de ningún otro grupo. Eso sí, recibieron un aluvión de críticas. Pese a que Zapatero prometió en su discurso inicial, el del martes, que va a ser implacable en la lucha antiterrorista y que no hay ni vía para el diálogo ni margen para intentarlo lo cierto es que la primera y principal autorización para negociar con ETA- -la resolución de 2005- -sigue viva. Como dijo ayer el portavoz del Partido Popular en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, en su intervención para defender las propuestas de su grupo, es una paradoja que mientras la banda terrorista mantiene amenazados a todos los españoles, en el Congreso sigue vigente una moción que autoriza el diálogo con ellos Para Zaplana, el Gobierno ha condicionado una parte esencial de su labor a la negociación con ETA. Achacó directamente al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, haber terminado con la unidad de los demócratas y con el estado de debilidad en el que estaba la banda en la anterior legislatura. Denunció, además, las claudicaciones del periodo del alto el fuego; criticó que Zapatero no haya tenido palabras de aliento durante el debate para los ediles de PP y PSOE en País Vasco y sentenció que se han dado demasiados silencios en torno al proceso Los españoles merecen que su presidente les cuente toda la verdad, sin ocultamientos ni mentiras de ninguna clase sentenció Zaplana para subrayar a continuación que la negociación con los terroristas ha acabado con la credibilidad de Zapatero; por eso, es necesario que ponga a disposición de los españoles las actas de las reuniones con ETA, reuniones de las que el propio presidente dijo que contaron con observadores internacionales La política antiterrorista del Gobierno ha resquebrajado los cimientos de la convivencia entre los españoles y ha permitido, según Zaplana, que los terroristas vuelvan a las instituciones. Los representantes del PSOE, CiU, PNV y EA aprovecharon sus discursos ante el Pleno para recriminar al PP que haya presentado mociones sobre política antiterrorista que, en su opinión, sólo conduce a la división frente a ETA. El secretario general del Grupo Socialista, Julio Villarrubia, aseguró que no es propio de un líder serio utilizar el terrorismo como arma electoral y convertirse en altavoz de una organización terrorista, asumiendo los argumentos de los terroristas y pidiendo explicaciones públicas al Gobierno Así, lamentó que Rajoy apueste por provocar la división en lugar de buscar la unidad frente al terrorismo y confrontar y crispar la convivencia, en lugar de decantarse por el diálogo y el consenso El portavoz adjunto de CiU, Jordi Jané, apeló a la unidad de todos los grupos para justificar su voto en contra de la resolución del PP. Según dijo, los partidos deben estar juntos y se debe buscar el consenso de todos frente al terrorismo. En este ámbito, no nos podemos permitir la división y que la lucha contra el terrorismo pueda ser utilizada como arma arrojadiza recalcó. Desde el PNV José Ramón Beloki, arremetió duramente contra la iniciativa del PP con el argumento de que el fin del terrorismo es un objetivo que debe ser compartido con todos, desde la máxima discreción y la máxima lealtad Añadió que uno de los peores servicios que se pueden hacer para lograr el fin de ETA es precisamente convertir estos procesos, siempre complicados, en Mariano Rajoy conversa con la diputada popular María Salom en los pasillos de la Cámara FRANCISCO SECO DEBATE PARA CASA El duelo menos seguido de la historia ha servido para que PP mantenga el cerco a Zapatero por negociar con ETA y para que el PSOE dé por recuperado a su jefe POR ÁNGEL COLLADO MADRID. El debate sobre el estado de la Nación de este año, de cierre de la legislatura en la práctica, ha sido el más largo, el más pobre en contenido y el que menos ha interesado en la historia a los ciudadanos si nos atenemos al seguimiento por televisión: apenas 800.000 personas, un 8,2 por ciento de la audiencia. El duelo entre Aznar y González alcanzó el 25 por ciento en 1995. La tensión, la agresividad y las descalificaciones registradas en el Congreso levantan escasas pasiones en la opinión pública. Poca influencia pues ha podido tener en la intención de voto. Otra cosa son las cábalas desatadas en los dos grandes partidos a la hora de hacer balance de la sesión, casi más de orden interno. En el PSOE dan por vencedor a Zapatero, sobre todo porque llegaba grogui al debate después de perder las municipales y romper ETA su alto el fuego Pareció rehacerse en la tribuna como si no hubiera pasado nada En el PP celebran el éxito de Rajoy al evitar que se distraiga a la opinión pública- -más bien a la publicada- -del fracaso fundamental de Zapatero y de la gravedad y la traición de éste al Estado al negociar con ETA. Para el diario de sesiones queda el hecho de que la mayoría de la Cámara se negó a retirar el aval solicitado en 2005 por el presidente del Gobierno para abrir conversaciones con la banda terrorista para buscar el final dialogado de la violencia Otro argumento para que el principal partido de la oposición machaque en los próximos meses con la Propuesta de carcajada Sin aliento para los concejales exigencia de explicaciones a Zapatero por sus compromisos con ETA. Y también en clave preelectoral, el Gobierno estira su anuncio de que dará 2.500 euros por nacimiento o adopción de niño, una llamativa oferta al gran público, sobre todo joven e inmigrante. Pero Zapatero, dos días después de lanzarla, ayer todavía no era capaz de explicar y concretar la aplicación de esa paga. El jefe del Ejecutivo, pese a llevar dos días con la tribuna a sus disposición, todavía pidió prórroga en forma de improvisada declaración de pasillo para intentar rematar su mensaje principal: el de los 2.500 euros. El problema es que, además de que no le ha servido para tapar el problema de las negociaciones con ETA, ha dejado al descubierto un nuevo caso de descoordinación interna de un gabinete con poco fuelle y menos proyectos para alargar la legislatura hasta marzo. Lo que ha dejado más claro el debate sobre el estado de la nación es que Gobierno y oposición sólo están ya en disposición de lanzarse a la carrera electoral.