Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
80 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 5 s 7 s 2007 ABC Todos hemos perdido la última guerra del Líbano Rina Frank recrea en Cada casa necesita un balcón (Lumen) épocas en las que aún todo era posible en Israel TULIO DEMICHELI MADRID. La autora, que ha dedicado su vida a la televisión- -y eso se nota en la nada fácil sencillez con la que entrelaza su narración- confesaba ayer a ABC que este libro no tiene nada de ficción, todo es verdad, digamos que es una novela real en la que he volcado mis recuerdos A los lectores españoles, que desconocemos el mundo judío por lamentables razones históricas, nos llama la atención la gran diversidad de Israel. Para mí era una gran fiesta en la que se hablaban muchos idiomas y se expresaban muchas culturas. Y gastronomías... En el piso de arriba vivía una niña de origen sirio y me decía que le encantaba comer con nosotros, porque le gustaba más la comida rumana y porque en la mesa siempre se reía. Para ella, era la buena vida. Mi familia era askenazi de origen rumano y no hablaba yidish sino ladino. Los rumanos somos muy alegres, nos gusta mucho vivir y nunca nos quejamos. Mi padre, que fue elegido concejal por el Mapai, el partido de Ben Gurión, era encantador e invitaba a los amigos y vecinos, que eran muchos, para dar sus mítines Siempre se piensa que los judíos son todos ricos y la novela retrata lo contrario, una gran austeridad. Había mucha gente pobre y hoy un treinta por ciento de los niños también lo es. Un chiste cuenta que cuando había invitados y no bastante comida, se pedía a los niños que rechazaran el primer plato... Y cuando llegaba el postre, la madre les decía que quien no había comido el primero no tenía derecho a melocotón La novela transcurre en dos momentos históricos, el de la esperanza de los años 50 y el desencanto que trajo la guerra del Yom Kippur, cuando Israel supó que no era invencible. Está escrita en capítulos alternos, la infancia y los años 70. Pude escribir la infancia en primera persona, no así los otros capítulos, porque necesitaba la distancia de la tercera persona. Creo que la infancia es el país de los sueños y las esperanzas; luego, despertamos. En la infancia está tu ser más esencial, antes de que la vida lo cambie y a veces lo estropee Frank también recrea el estado de emergencia continuo que se vive en Israel, el conflicto que nunca se acaba. Mis padres pensaban que a sus hijas no nos iba a pasar. Ahora voy a ser abuela y ya sé que mi nieto también tendrá servicio militar. Yo no pienso irme a vivir a otro país, pero si mi hijo se va porque quiere que el suyo crezca en paz, lo comprendería. Nadie ha ganado esta guerra de Líbano, más bien la hemos perdido todos. Lo triste es que no tenemos interlocutores con los que pactar, aunque me tranquiliza que el mundo ya distingue quiénes son terroristas y quiénes no Tiene esperanza en que la educación cada vez mayor puede ayudar a salvar la situación, aunque entiende que todavía se hablan dos lenguajes distintos, Israel es un país al modo occidental, mientras que sus vecinos son premodernos y no se rigen democráticamente. Las mujeres beduinas, por ejemplo, empiezan a decir que prefieren salir a trabajar y que ya no quieren que sus padres las casen a la fuerza a los doce años. Poco a poco, se van modernizando, estudian... Pero nosotros no podemos volver atrás, ellos habrán de acercarse a los valores democráticosa concluye. He pretendido dejar las cosas claras sobre moros, judíos y cristianos Ángeles de Irisarri s Escritora que hubo eran reyes de Aragón que eran condes de Barcelona. Sancho Garcés III de Navarra es ahora Rey de Euskadi, cuando entonces no existía este concepto ni el de Nafarroa. Todas las ciudades costeras del Cantábrico fueron pobladas por Reyes de Navarra o señores de Castilla... En San Millán de la Gogolla, que es Castilla, nacieron el vascuence y el castellano. He pretendido decir estas cosas en mi libro y dejar las cosas claras sobre moros, judíos y cristianos La autora, que publica Gentes de las tres religiones reconoce el boom de la novela histórica, pero también de su tergiversación al arbitrio de cada cual TRINIDAD DE LEÓN- SOTELO MADRID. Para explicar la gestación de su nueva novela histórica- Gentes de las tres religiones (Martínez Roca) su autora, Ángeles de Irisarri, declara que deseaba escribir sobre moros, judíos y cristianos, y para ello la única época propicia era la que se resume en el subtítulo de la obra, Retazos de la historia de España desde 711 hasta 1492 Es decir, desde la invasión de los árabes hasta la conquista de Granada y el descubrimiento de América. La etapa es, ciertamente, extensa, pero Irisarri ofrece los hechos y personajes más importantes, sin desdeñar por ello a las gentes sencillas. Desde la conquista musulmana para la que bastaron dos años hasta la Reconquista, que duró ocho siglos, el lector se encuentra con la Reina Toda, esposa de Sancho Garcés I, a cuya muerte se convirtió en regente de Pamplona; Abderramán III, el conde Don Julián, Tarik, Muza... en un etcétera combinado con la rendición de los últimos castillos templarios, la caza, carnavales, brujas, tráfico de reliquias, expulsión de los judíos y la redención de cautivos por parte de la orden de los mercedarios. Irisarri dice que hay una gran demanda de novela histórica, quizá porque la educación en esa disciplina dada la diversidad de autonomías incita a ello. Pero hay que saber lo que se compra asegura, a la par que acusa de la tergiversación de la Historia al arbitrio de cada cual Ahora- -sigue- la Corona de Aragón es el Reino de Cataluña cuando lo -Cuando los musulmanes estaban en su apogeo predominaba su cultura y los cristianos, pobres como ratas, se daban por satisfechos con tener para comer; y al revés, cuando el predominio era cristiano sucedía lo contrario. Los judíos siempre fueron minoría y al ser dados al estudio, muchos eran contadores, que trabajaban como administradores. La mejor muestra de las tres culturas radica en Toledo. Hay que destacar el caso de Alfonso VII que se llamó a sí mismo emperador de las tres religiones -Los hombres que la llevaron a cabo sobrevivieron como pudieron y quisieron. Los musulmanes entraron en España porque quisieron y al cabo de ocho siglos fueron expulsados. ¿Qué se gana o qué se pierde al ir contra los que lucharon contra ellos? Forman parte de lo que somos, de nuestra civilización, de nuestra cultura. Cada generación tiene sus anhelos y los que decidieron la Reconquista también los tenían. Pero, quiero decirle, que no entiendo a los españoles que van en la procesión de la autoflagelación. -Sí, pero no debe olvidarse que al triunfo de los cristianos contribuyeron los moros con sus reinos de Taifas. Un califato habría complicado aún más las cosas. Con respecto a la Leyenda Negra, los hispanistas británicos han contribuido a su descrédito. -Mi libro es de mujeres y hombres, pero ellas solían pasar a la historia como monjas o viudas, porque como casadas no tenían entidad jurídica. Cuando eran bravas se les adjudicaba el calificativo de varoniles. ¿Existió la España de las tres culturas? -El hecho de la Reconquista es criticado por muchos... -Y eso que existe la Leyenda Negra... -A pesar de los tiempos que corrían, hay mujeres bravas.