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ABC JUEVES 5 s 7 s 2007 ESPAÑA 31 La madre que malmetía a su hija contra su padre entrega la niña a los abuelos ABC BARCELONA. Adriana L. A. la madre de Judit, la niña de 8 años que desarrolló una aversión a su padre inducida por su progenitora, entregó ayer a la menor a sus abuelos paternos en Manresa (Barcelona) cumpliendo así la sentencia por la que se le retiró la custodia, pero sin llevarla a los juzgados, según informaron a Efe fuentes judiciales. En un auto notificado el pasado lunes, la juez de primera instancia número 4 de Manresa dio de plazo a la madre hasta las ocho de la tarde para que entregara a la menor a la pediatra de los juzgados, que a su vez se encargaría de ponerla a disposición de los abuelos paternos de forma inmediata. La magistrada acordó el lunes ejecutar la sentencia de divorcio que otorga la custodia al padre para que la menor supere la aversión que siente hacia él, y advirtió a la madre de que si no cumplía con su obligación ordenaría a los Mossos la entrega forzosa de la menor y se abriría un proceso penal contra ella por un presunto delito de desobediencia grave a la autoridad judicial. La juez argumentó su decisión recurriendo a los dictámenes de los peritos médicos que intervinieron en el proceso de divorcio de los padres de la menor, quienes afirman la existencia de una relación absolutamente deteriorada de la niña con el padre Según su auto, además, las tres periciales médicas valoradas en la sentencia constatan que la niña vive una situación que roza el maltrato infantil y la deja en situación de desamparo En la imagen, uno de los 33 inmigrantes subsaharianos que llegaron a Tenerife después de una semana de travesía a bordo de una patera EFE Los controles en Mauritania y Senegal reabren la ruta marroquí de las pateras Treinta y tres inmigrantes subsaharianos, dos de ellos muertos, llegaron anteanoche en patera a la isla de Tenerife ERENA CALVO LAS PALMAS. No lo ha conseguido, ha muerto, pero así es la vida Con el rostro desencajado y la mirada perdida, estas eran las únicas palabras que conseguían arrancarle a su llegada a Tenerife al hermano de uno de los dos inmigrantes que alcanzaban ayer tierra firme ya sin vida. Habían partido de algún punto de Mauritania que no quisieron concretar a los miembros de Cruz Roja que les asistieron a su llegada. Un trayecto de más de una semana lleno de peligros; cada vez más desde que Frontex patrulla por las costas mauritanas y senegalesas. Por ello, para burlar los controles, las mafias que trafican con seres humanos han abierto de nuevo la ruta de las pateras de Marruecos cuenta a este periódico un experto de la Guardia Civil en materia migratoria. Los que llegaron ayer a Tenerife procedían de distintos países africanos como Senegal, Mali o Gambia, explica Austin Taylor, responsable del Equipo de Respuesta Inmediata (ERI) de la Cruz Roja en Tenerife. Sus condiciones eran lamentables Todos, los 33 indocumentados que lograron superar el trayecto, necesitaron asistencia sanitaria. Tenían mucha sed y mucha hambre. Sólo habían llevado consigo un poco de líquido para aguantar en el camino y un paquete de galletas por persona; nada más Uno de los muertos tenía sólo 18 años, el otro no era mucho mayor. Ha descendido el número de embarcaciones clandestinas que llegan a las Islas, pero lamentablemente ha aumentado la cifra de personas que recogemos ya sin vida a pie de playa dice Taylor. Este año ya se han recuperado los cadáveres de 18 inmigrantes sólo en Canarias, pero los muertos en 2007 son cientos si hablamos de todos los fallecidos a bordo de un cayuco. Los indocumentados llegan cada vez en peor estado a los puertos y playas del Archipiélago, y esta circunstancia se debe, argumentan expertos de Cruz Roja y de Salvamento Marítimo, a que cada vez cuentan con menos medios para afrontar el trayecto y a que los controles de Frontex en las costas africanas se lo ponen muy difícil Tienen que buscar la forma de burlar las patrulleras, de desviarse, y no pueden arriesgarse a hacer ninguna escala para aprovisionarse de agua o alimentos Todas estas dificultades, apuntan las mismas fuentes, convierten de nuevo a las costas del Sahara en el principal punto de partida de las embarcaciones clandestinas. De hecho, la mayoría de las barquillas que han alcanzado las Islas en las últimas semanas son pateras procedentes de esta zona del norte de África. Denuncia a su maltratador tras irse con él de fiesta pese a la orden de alejamiento ISABEL RODRÍGUEZ DE LA TORRE VALENCIA. La de Carmen es una historia de esas que desmoralizan a los profesionales- -jueces, fiscales, abogados, trabajadores sociales, psicólogos, policías... -más implicados en la lucha contra los malos tratos; la de Carmen es una de esas historias que demuestran que cualquier medida que se adopte para proteger a las víctimas de la violencia doméstica se quedan en nada si la agredida no pone de su parte. Carmen está doblemente protegida: dos juzgados distintos han dictado sendas órdenes de alejamiento para que el hombre que la maltrataba tuviera más difícil seguir haciéndolo. Pero el pasado fin de semana, se fue de copas con él y como la noche no terminó como le hubiera gustado, volvió a recurrir a la Policía para denunciarle. Lo hizo cuando todavía iban juntos por la calle. Ocurrió en Valencia, el sábado, a las 3.15 de la madrugada. Carmen caminaba junto a Manuel; vio a unos policías que estaban patrullando y reclamó su ayuda. Les dijo que aquella noche se había ido de fiesta con Manuel, su maltratador; que habían discutido y les informó de que el hombre tenía una orden de alejamiento. Resultó que no tenía una, sino dos; la primera había sido dictada por el Juzgado de lo Penal número 13 de Valencia, que le condenó por un delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar. La orden de alejamiento entró en vigor el 25 de enero y ex- piraba en julio del próximo año; la otra medida de protección la dictó el mismo juzgado meses después, tras otra condena por el mismo delito. Esta orden entró en vigor en marzo de 2007 y cesaba en febrero 2009. Carmen tiene 26 años; su compañero, 28. Los dos son ecuatorianos. La pareja decidió acortar por su cuenta y riesgo el periodo de vigencia de ambas órdenes, hasta el punto de que, en su declaración ante la Policía, la maltratada confesó que está viviendo con el detenido desde prácticamente el comienzo de la orden de alejamiento Manuel fue arrestado por quebrantamiento de condena; contra ella no se adoptó ninguna medida.