Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
44 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 4 s 7 s 2007 ABC Marruecos oscurece las líneas rojas para la prensa El país magrebí prepara una nueva ley de Prensa en la que el Rey, el islam, el Ejército y la integridad territorial penden sobre los periodistas como espadas de Damocles LUIS DE VEGA CORRESPONSAL RABAT. Si el artículo 59 del nuevo código de la prensa que está pendiente de aprobarse en Marruecos se pone en práctica el diario Le Matin órgano oficioso del palacio real, quedaría fuera de la ley. Un medio de comunicación marroquí no puede estar en manos de una persona extranjera, según el texto. Le Matin que muy raramente abre su portada sin Mohamed VI, pertenece al saudí Othman El Oumeir. Indigna, inaceptable, absurda, polémica, imprecisa... La Prensa independiente ha echado de todo menos flores sobre la nueva ley y, además, considera cómplices del atropello al Sindicato Nacional de Prensa y a la Federación de Editores por pactarla con el Gobierno. Aunque las críticas se vierten de forma generalizada sobre todo el proyecto, hay artículos como el 66 o el 69 considerados especialmente sangrantes porque prevén penas de cárcel y, lejos de ofrecer avances, fortalecen al régimen. Causar perjuicio al respeto debido al Rey y a la familia real, dañar la integridad territorial y la religión islámica (66) así como quebrantar la moral de las tropas (67) Son las ya tradicionales líneas rojas, que, lejos de difuminarse, se oscurecen peligrosas sobre la profesión periodística. El problema es que la redacción del texto se ha hecho de una forma tan vaga que nadie será capaz de saber qué es y qué no es, por ejemplo, atentar contra la imagen del Monarca y el carácter divino de sus poderes ilimitados como señala en su editorial Le Journal Nuestro amigo Damocles El director del semanario Tel Quel Ahmed Reda Benchemsi, define a la nueva ley como Nuestro amigo Damocles La espada que coloca sobre los periodistas el Gobierno sólo cae cuando está realmente crispado Es decir, que el nuevo texto, al igual que el vigente desde 2002, sirve a menudo para amagar y no pegar. Los principales puntos del nuevo código de conducta para los periodistas son los siguientes: -El Rey, el islam, la integridad de Marruecos o el Ejército persisten como las clásicas líneas rojas que no se han de traspasar. -El periodista deberá desvelar sus fuentes si la Justicia se lo pide. -Publicar o exponer publicaciones que atenten contra los buenos modales también podrá ser castigado con la cárcel. -Los tribunales pueden, a petición del fiscal, ordenar la suspensión de una publicación antes de que exista sentencia. Artículos sangrantes Esto, según ha denunciado también el otro semanario de máxima influencia en lengua francesa, Tel Quel acaba convirtiendo al nuevo código de Prensa en una espada de Damocles que pende de manera sistemática sobre los informadores y que caerá sobre sus cabezas al antojo de las autoridades. Publicar fotos de la familia real, contar chistes sobre el islam, dar voz al Polisario, informar sobre las tropas en el Sahara Occidental... Todo esto puede, o no, según interese al entorno del Soberano, ser motivo de cárcel, de multa, de cierre del medio. Es cierto que situando a Mohamed VI segundo- -y no primero- -en un ranking de popularidad, abriendo en portada con el salario del Rey o desvelando los detalles de la vida privada de su esposa, algunos medios han demostrado valentía. Unos, complacientes con la cúpula, aseguran que éste es el verdadero cambio que augura un Marruecos democrático y piensan que todo lo que se escri- dios valientes y críticos es cada vez más dura. El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) situó el pasado mayo en un informe a Marruecos entre los diez países del mundo donde la libertad de prensa se ha deteriorado más desde 2002. Aboubakar Jamai, el periodista más influyente del reino, se vio obligado a dejar su puesto de director de Le Journal a finales de 2006 si no quería que su revista desapareciese aplastada por las multas impuestas por una Justicia más que dudosa. El pacto fue que si él se iba la revista se seguiría publicando. Su padre, Khalil Jamai, otro veterano guerrillero a favor de la libertad, se explaya esta semana en su columna, en la que no se permite ni siquiera soñar con la libertad de Prensa. Marruecos está lejos de ser un verdadero Estado de Derecho en Marruecos no existe la separación de poderes real Marruecos es un Estado donde la Justicia está a las órdenes del Ejecutivo, de la Monarquía y del Majzén (entorno de poder del Rey) be y llega a los quioscos es porque el Rey lo permite. Otros, los más, se rinden a la evidencia y ven cómo la carrera contra la desaparición de estos me- ABC. es Más información en Visiones del mundo en abc. es luisdevega