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ABC MIÉRCOLES 4 s 7 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA VISTO PARA SENTENCIA N menos de doce horas, el juicio del 11- M y la legislatura marcada por el atentado han quedado vistos para sentencia. La del sumario de Atocha saldrá en octubrey la delGobierno deZapatero quizá se demore unos pocos meses, pero el mandato ya no da más de sí; ha entrado en crisis cataléptica. Ayer, en el último debate sobre el Estado de la Nación, Mariano Rajoy le extendió el certificado demuerteclínica, y lo dejó en fase terminalalaespera deque elpresidente decida retirar la respiración asistida que se administra a sí mismo a base de triunfalismo y auIGNACIO tocomplacencia. CAMACHO Después de lo ocurrido en el Congreso de los Diputados, del atroz intercambio de golpes entre los dos adversarios, quedó claro que en la próxima batalla electoral no va a haber prisioneros. Dentro deun año, a uno de los dos se lo habrán comido los leones de su partido, prestos a devorar al derrotadocomolas fieras del Coliseo. Ambos lo saben y se notó en la tribuna: cada vez que bajaban de ella dejaban sobre el ambón un goteo de acíbar. Fue un desencuentro a tumba abierta, sin remilgos ni vagas cortesías. Rajoy dijo que caminaba sobre los escombros de la legislatura, y no dejó a su paso ni una viga en pie. El vapuleo fue brutal, sanguinario, inexorable; recordaba la tarde pétrea del váyase, señor González aquella lluvia de acero que descargó un Aznar tronante sobre las ruinas del felipato. El líder de la oposición le negó a Zapatero la confianza, la buena fe, el crédito, la gallardía, la lealtad y hastalahombría debien, lellamó vago, mentiroso e indecente, le acusó de hacer apaños con los terroristas y, en un arranque de irónica ferocidad despectiva, le concedió capacidades para ser un mediocresubsecretario. Hubo un momento terrible en que para creerle le emplazó a mostrar las actas de las reuniones con ETA, tal que Santo Tomás pidiendo ver las llagas del Resucitado. El presidente huyó del lance, ninguneó estrepitosamente su peor fracaso histórico y se agarró a la bonanza económica para pintar de colores su gestión como si fueran los mundos de Yupi. De vez en cuando sacaba las manos para atizarle golpes en el hígado al rival, hurgando en los fracasos del aznarismo, desde las arenas de Irak a las profundidades abismales del Prestige En efecto, era un paseo entre cascotes, sin punto de retorno, el primer acto de una campaña electoral agónica. Todo eso estaba relativamente previsto, pero lo peor fue cómo Zapatero escondía el bulto ante el hundimiento de su proyecto estrella. Requerido expresamente para aclarar el maltrecho Proceso de paz desertó de manera ignominiosa de las responsabilidades del fracaso. Simplemente lo obvió, lo sacó del mapa, reduciéndolo a un episodio incidental en medio de su relato autoindulgente, como si fuese una pesadilla evaporada entre las legañas de una realidad dulce y acogedora. Esa espantada silenciosa, esa encogida dimisión de sí mismo, lo retrató con un perfil mucho más desalentador que todo el alud dialéctico de Rajoy: el de un gobernante que no da la cara ni enseña las limpias palmas de sus manos. E EL RECUADRO CARMEN CALVO CON ABANICO CUADRADO ECORRE España una ola de inmensos platos cuadrados con una ración así de chica, peligrosísima epidemia detectada en los restaurantes de la nueva cocina y contra la que no hay vacuna posible. Pero como las desgracias nunca vienen solas, se aproxima otra ola de modernidad y progreso mucho más increíble: la de los abanicos cuadrados. Tal como suena. ¿Pero cómo puede llegar a ser cuadrado un abanico? -Pues de la misma forma que Zapatero es presidente del Gobierno: degenerando. A la cuadratura del círculo no hemos llegado todavía, que todo se andará, pero la cuadratura del castizo, típico, racial y españolísimo abanico sí se ha conseguido. Fue presentada al mundo por Carmen Calvo, en Barcelona, apadrinada por Woody Allen. Woody Allen no vino para hablar de su película, no: vino para presentar el abanico cuadrado de Carmen Calvo. Igual que ya ha pasado a la Historia Universal el ingenio agropecuario gaditano de Agustín González El Chimenea inventor del partebabetas, del pelachícharos, del ablandacoles y de las albóndigas cuaANTONIO dradas completamente del todo, de aquí BURGOS en adelante la Galería de la Fama de los grandes avances de la Humanidad ha de reservar lugar de honor para la ministra de Cultura, Carmen Calvo Poyato. ¿Por cómo ha conseguido mosquear con la Ley del Cine hasta a los acomodadores que ya no hay en los multicines y a los que venden las palomitas? No, padre. ¿Por cómo ha chaqueteado con respecto a la subasta del Santa Rufina de Velázquez, que cuando era consejera de Cultura en Andalucía decía que el Gobierno tenía que comprarlo, y ahora que la ministra de Cultura en el Gobierno es ella dice que ese cuadro no vale un duro? Tampoco. Carmen Calvo se ha buscado su lugar en la Historia no por encabezar con gafas de ver cine en relieve (y con Zerolo puesto) una manifestación cultural tan importante como el Europride, sino por algo mucho más ingenioso, innovador y fundamental para la cultura española: por ser R la primera que se ha echado aire con un abanico cuadrado. Sí, señor, eso se llama proteger y fomentar el diseño. ¡Barra libre para los diseñadores! Hasta que consigamos que nada sea lo que parece y nada parezca lo que es, que en eso consiste el diseño, no hemos de parar. El abanico de Carmen la Cigarrera, el que celaba los ojos negros de la española apasionada, el de Lola Flores, el abanico glorioso de Concha Piquer están desfasados. Son carcas y reaccionarios, pues hablan el lenguaje del abanico, que es el lenguaje del amor heterosexual, una antigüedad. Llevemos la modernidad y el progreso al abanico, y hagámoslo cuadrado. ¿Por qué sus varillas y su país han de describir la perfecta media circunferencia como de plaza de toros, de luna llena? Nada, nada: según la Alianza de Abanicaciones y la Educación para la Abaniquería, de aquí en adelante los abanicos han de ser cuadrados, puro diseño. ¿No hemos inventado la rendición del Estado en forma de proceso de paz? ¿No hemos convertido en una ONG a la Gloriosa y Fiel Infantería? ¿No salimos a seis soldados muertos al mes en las llamadas misiones de paz? ¿No les llamamos atentados a las emboscadas de guerra? ¿Por qué entonces, a ver, que me lo expliquen, los abanicos han de ser redondos? No hay nada más facha que un abanico redondo. Tenemos que poner nuestra huella en todo, hala, que se note que aquí quienes mandamos somos nosotros. Hemos empezado por el abanico, pero verás tú cuando lleguemos a la peina y a la bata de cola, cómo vamos a poner a La Pantoja. Y de la guitarra, ni te cuento. ¿Por qué ha de tener la guitarra silueta de mujer, como dijo el otro al dar un concierto ante un cónclave de feministas profesionales y se armó la del tigre? Apliquemos la paridad de la cuota a la guitarra española; la mitad de las guitarras, según cuota, deben tener silueta de mujer, con talle y caderas; pero la otra mitad deben recordar a los tíos macizos. Esta es la teoría, supongo, del abanico de Lady Calvo. El de Lady Windermere, a la basura: Oscar Wilde era tan reaccionario que los imaginaba redondos. Se trata de que nada sea lo que parece. Carmen Calvo mismo, sin ir más lejos, con abanico cuadrado o con abanico redondo, parece cualquier cosa menos una ministra de Cultura.