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58 MADRID MARTES 3 s 7 s 2007 ABC Me molesta la moda de contratar arquitectos extranjeros Paloma Sobrini- -Decana del Colegio de Arquitectos de Madrid Se autodefine como una arquitecta más funcionalista que formalista La nueva decana del COAM quiere recuperar el diálogo con las administraciones y agentes que en los últimos años se había roto POR MIGUEL OLIVER FOTO CHEMA BARROSO MADRID. La nueva decana del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) atiende a ABC justo después de haber acudido a la entrega de los Premios Nacionales de Arquitectura. Allí ha departido con la ministra de Vivienda. Las dos coinciden en lo importante que es sacar la arquitectura a la calle Tras una breve conversación, se comprometen a retomar el encuentro en las próximas semanas. Ése es el principal propósito que se ha marcado Paloma Sobrini nada más aterrizar en el COAM: recuperar el diálogo y las relaciones con todos los agentes del sector que se había perdido en los últimos años. Ese fue- -apunta- -el principal error de Aroca municarse y relacionarse, y en los últimos años hemos vivido un poco aislados. -Con el Ayuntamiento y la Comunidad tampoco existían unas espléndidas relaciones, ¿cree que las podrá reconducir? -Ya lo he hecho. Le puedo decir que las relaciones que el COAM tiene con las dos administraciones son espléndidas. Pero no me refiero sólo a estas dos. Con Asprima (Asociación de Promotores de Madrid) tampoco teníamos mucha relación. Eso es una equivocación porque a medio plazo tenemos los mismos intereses. -Son dos formas distintas de ejercer el cargo. Creo que Aroca es una persona sumamente inteligente, pero muy poco dialogante. Yo creo que en un cargo como el que ocupo el diálogo es fundamental. Es la única manera de poder conseguir las cosas. -La verdad es que su antecesor en el cargo (Ricardo Aroca) no fue un ejemplo de relaciones públicas, por así decirlo... La nueva decana posa en su estudio tras una entrevista con ABC modelo a la hora de ejercer esta profesión. Creo que mis compañeros se encuentran ahora un poco desamparados por el COAM. Mi objetivo es que todos se sientan representados y protegidos. Esa apertura de puertas que propongo tampoco la quiso hacer Aroca. de que surja el problema. Los arquitectos tenemos que estar presentes desde la génesis de cualquier actuación urbana, ya que tenemos mucha capacidad para aportar ideas. Creo que no se llega a entender nuestro papel: la arquitectura es la base de todas las ciudades. -Quiero crear una comisión de urbanismo con profesionales solventes que representen todas las tendencias, y que tendrá un carácter propositivo. También quiero crear un código ético, porque tras los últimos escándalos de corrupción urbanística se nos ha metido a todos en el mismo saco y creo que eso es injusto. -Me encanta Madrid, pero entiendo que la ciudad no tiene una imagen definida. No hemos conseguido dar con ella. Creo que tenemos ahora un momento único con el proyecto olímpico. ¿Cuál es la herencia que ha recibido del anterior decano, Ricardo Aroca? -Me he encontrado un Colegio de Arquitectos muy transformado en el aspecto tecnológico, que lo estaba pidiendo a gritos. También he comprobado que cuenta con unos temas culturales muy desarrollados, que estoy dispuesta a potenciar... Pero también tengo que decir que las relaciones externas del COAM no eran excesivamente buenas. Creo que en los tiempos que vivimos es fundamental el diálogo con todos los agentes del sector, y eso, hasta ahora, no ha existido. -No, eso tenía que llegar tarde o temprano. El 35 de los arquitectos que trabajan actualmente son mujeres. Y en la universidad este porcentaje alcanza entre el 60 y el 75 Me ha tocado a mí, pero podría haber sido otra. ¿Le carga de responsabilidad ser la primera mujer que ocupa el sillón del decanato en sus 75 años de historia? ¿Qué modelo de ciudad sueña para Madrid? ¿Y cuál es el papel que, cree, desempeña el Colegio dentro del quehacer cotidiano de un arquitecto? -Los arquitectos somos muy dispersos. No existe un único -Estoy intentando recomponer relaciones con todos. Otro de mis proyectos es crear una mesa permanente de diálogo para intentar aportar soluciones sobre arquitectura antes -Por lo que parece, le queda mucho trabajo por delante... ¿Qué otros proyectos piensa poner en marcha? ¿Le gusta el proyecto de las cuatro torres de la Castellana? La revitalización del centro era la asignatura pendiente -Me quedo con la revitalización del centro, la remodelación del Eje de Gran Vía, la calle Bailén y la transformación del entorno del río Manzanares. Creo que Madrid lo necesitaba desde hace tiempo. Teníamos que haberla puesto en práctica mucho antes. Era nuestra gran asignatura pendiente... afortunadamente ha comenzado a desarrollarse ya, y me parece uno de los proyectos más ilusionantes que maneja la ciudad. -De los proyectos que está abordando actualmente la capital, ¿con cuál se queda? -Me imagino, entonces, que éste será el primer aspecto que usted quiera reconducir... -Es que considero que todos los partícipes del sector tenemos que ir en la misma dirección. Para eso es necesario co- -Estoy totalmente en contra de los arquitectos que dicen que hay que educar a los clientes. No tenemos que imponer nuestra arquitectura a los clientes. Hay que sacar la arquitectura a la calle y estar siempre al servicio del usuario y la sociedad. Por eso creo que nuestro deber es pensar siempre en ella. De todas formas, déjeme decirle que yo me considero más funcionalista que formalista. La arquitectura está para facilitar la vida a los ciudadanos. -A la hora de realizar este tipo de proyectos, ¿se piensa más en el cliente o en el público? -Me molesta mucho la moda de intentar traer por norma a arquitectos extranjeros, porque en Madrid hay muy buenos profesionales. Evidentemente, la figura internacional hará un proyecto casi infalible, eso es lógico, pero insisto que los arquitectos madrileños son muy buenos. -Pues últimamente parece que está de moda contratar a figuras internacionales... -Modifica el skyline de Madrid y eso es bueno. Los proyectos son muy buenos y sus arquitectos tienen todos mis respetos. En Madrid hay muy buena calidad arquitectónica.