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34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MARTES 3- -7- -2007 ABC La Policía revisa los papeles de un taxista junto a la estación de Charing Cross, en el centro de Londres, dentro del operativo antiterrorista por los atentados AFP Al menos dos médicos árabes entre los ocho detenidos en Londres y Glasgow Mohamed Asha, un palestino procedente de Jordania, y Bilal Abdula, oriundo de Bagdad, trabajaban en hospitales británicos EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Las detenciones practicadas hasta ahora, que suman ocho personas, suponen la constatación de que una única célula fue responsable de los atentados frustrados de Londres y Glasgow. Ninguno de los detenidos es de origen británico y al parecer la mayoría es árabe y procede de Oriente Próximo. Al menos dos son médicos, que trabajaban en hospitales del Reino Unido, y también se han registrado domicilios en los que presuntamente vivían algunos estudiantes de Medicina. Según la cadena Sky News, habría un tercer médico entre los miembros de la trama. La octava detención, informó la BBC, se habría realizado en un país extranjero. La conexión con Oriente Medio encaja con la creencia inicial de la Policía de que las acciones con coches bomba, repletos de bombonas de gas y bidones de gasolina, seguían una técnica importada de Irak, probablemente llevada a cabo por una célula llegada al país en un tiempo no muy lejano y con vínculos con Al Qaida. Uno de los detenidos es Mohamed Asha, un palestino de 26 años procedente de Jordania. Asha trabajaba como médico en dos hospitales de Telford, cerca de Birmingham. Fue detenido en la madrugada del domingo en la autopista que conduce hacia el norte, en compañía de una mujer de 27 años, probablemente su esposa. Otro médico, que algunos medios identifican como Bilal Abdula, oriundo de Bagdad, trabajaba en el hospital Royal Alexandra, en la ciudad de Paisley, un núcleo urbano pegado al de Glasgow. Abdula parecer ser el copiloto del jeep que se estrelló contra el aeropuerto de esa ciudad escocesa. Él y el conductor del todoterreno fueron detectados como miembros de la célula antes de que llevaran a cabo su acción, aunque no dio tiempo de impedirla. A raíz de las rápidas investigaciones sobre los coches bomba que fallaron en explotar el viernes de madrugada, Scotland Yard dio con la inmobiliaria que les había alquilado una casa en la población de Houston, a la salida de Glasgow. El rastro de llamadas telefónicas- -no se ha aclarado si estaban registradas en los móviles encontrados en los coches de Londres y que debían de provocar la detonación- -llevó al domicilio del agente inmobiliario. Por espacio de dos o tres horas la Policía estuvo intentando comunicarse con él, pero llegó a su casa sólo diez minutos antes del ataque al aeropuerto. El agente inmolibiario, Daniel Gardiner, condujo inmediatamente a la Policía a la vivienda de los terroristas, pero éstos ya no estaban. Según declararía Gardiner después a la prensa, los inquilinos habían alquilado recientemente la casa por 500 libras al mes (unos 750 euros) con un contrato de medio año. Los policías parecían conocer muchas cosas de los inquilinos cuando hablé con ellos. Tenían todas las llamadas de nuestra compañía a sus números declaró. La Policía capturó a última horas del domingo a otros dos sospechosos en Paisley. Todos los detenidos tienen entre 25 y 28 años. Además se han registrado un total de 19 lugares, la mayoría de ellos viviendas relacionadas con los presuntos integrantes de la célula. Asimismo, en el hospital Royal Alexandra se procedió ayer a una segunda explosión controlada en el aparcamiento, tal como se hizo el domingo. Se trataría de vehículos relacionados con el médico Mohamed Asha y el ataque al aeropuerto de El rastro telefónico