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18 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M EL JUICIO QUEDA VISTO PARA SENTENCIA DERECHO A PRONUNCIAR LA ÚLTIMA PALABRA MARTES 3 s 7 s 2007 ABC Viene de la página anterior) gunos de los aspectos más polémicos que se han sucedido durante las 57 sesiones de juicio. Y es que si algo ha resultado evidente en estos últimos cuatro meses han sido los descarados intentos, por parte de distintos abogados, de vincular primero a la banda terrorista ETA con los atentados de Madrid, y después apuntar a una especie de conspiración policial que algún letrado ya se ha aventurado a bautizar como la cuarta trama De esta forma, y en contra de lo que debería haber sido un juicio de estas características (el más importante de la historia de España) en ocasiones no han sido los procesados los protagonistas de las más de 310 horas de vista oral, sino los abogados que se han empeñado en trasladar al juicio las dudas que los teóricos de la conspiración habían ido sembrando día a día, con un goteo constante, durante los casi tres años de instrucción. Y así, en su doble faceta de perjudicadas, las grandes olvidadas han sido, una vez más, las víctimas, que han tenido que aguantar las innecesarias sonrisas de etarras como Henri Parot, Irkus Badillo o Gorka Vidal (paradójicamente propuestos por los abogados que las representan) escuchar unos interrogatorios más benévolos a sus presuntos asesinos que a miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, o cambios de criterio tan esperpénticos como que una acusación retire los cargos contra un presunto autor material o niegue que lo que estallara en los trenes fuera Goma 2 ECO y a la vez mantenga las imputaciones contra los asturianos. Eso es lo que la Fiscalía llamó esquizofrenia procesal y lo que en más de una ocasión ha obligado a intervenir al presidente del Tribunal, hasta el punto de que ha tenido que recordar a los letrados de la AVT y al de Ayuda a las Víctimas que estaban a tiempo (cuando lo estaban y no lo hicieron) de retirar la acusación contra los procesados si no eran ellos, los que, a su juicio, tenían que estar ahí sentados. En líneas generales, el paso por la Sala de 309 testigos y de 71 peritos no ha hecho más que acreditar lo que estaba claro desde el primer día: sólo los islamistas cometieron los atentados de los trenes, que no se llevaron a cabo con ningún explosivo distinto a la Goma 2 ECO de Mina Conchita; y los etarras, a su vez, no han tenido más relación con los radicales integristas que las que se puedan derivar de su coincidencia Víctimas, las grandes olvidadas Jamal Zougam POOL Hassan El Haski POOL Rafa Zouhier POOL Abdelmajid Bouchar REUTERS Algunos medios de comunicación y políticos me han utilizado porque tienen interés en que sea yo el culpable Si yo fuera autor intelectual, no hubiera venido a España en abril de 2004. Soy inocente y desafío a quien tenga pruebas Pido a las víctimas que abran los ojos para que paguen los que de verdad deben pagar. Yo cumplí e intenté evitar el tráfico de explosivo Nunca pasó por mi mente ser un terrorista. Me fui de España porque tenía miedo, pero no a la Justicia; quise cambiar de aires en prisión. También ha quedado constatado que los terroristas trasladaron a Madrid la mayor parte de los explosivos utilizados durante el último fin de semana de febrero. El día 28 de aquel mes, fue el propio Emilio Suárez Trashorras quien acompañó a Mina Conchita a Jamal Ahmidan El Chino Abdenabi Kounjaa y Mohamed Oulad. Horas después, los tres últimos volverían a la explotación, ya en compañía del entonces menor Gabriel Montoya El Gitanillo quien se quedó en el coche mientras los terroristas se sumergían en una mina en la que convivían Goma 2 ECO y Goma 2 EC. Para algunas acusaciones, esto explicaría la presencia en los focos de las explosiones de elementos que no forman parte de la primera y sí de la segunda, cuya existencia está avalada a su vez por la aparición de ftalato de dibutilo en 22 de las 23 muestras analizadas. En Leganés, por su parte, donde ha quedado demostrado que no se produjo ningún es- trambótico episodio distinto a un suicidio- -por tanto, sin previo depósito de cadáveres congelados- la aparición de Goma 2 ECO no deja ninguna duda: la numeración de los cartuchos apunta directamente a Mina Conchita, que los habría recibido a partir del 23 de enero de 2004. Ni el mejor guionista de una hipotética cuarta trama podría haber hecho encajar las fichas de este puzzle, que se ha reconstruido en su mayor parte gracias al tráfico de llama- das y al encomiable trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que, junto a la labor del juez Juan del Olmo y la fiscal Olga Sánchez, han permitido que España sea el primer país que juzga a los presuntos responsables de uno de los mayores atentados cometidos por la red terrorista Al Qaida. ABC. es Más información sobre el juicio del 11- M en abc. es Esquizofrenia procesal Germán Yanke VISTO PARA SENTENCIA a escribí que Endika Zulueta, que ayer leyó su informe como defensor de El Egipcio me parecía un buen abogado. Pero, a fuerza de defender a su patrocinado, me temo que al que dejó mal es al embajador de Egipto. O a su país. Zulueta dijo que la Policía mintió sobre El Egipcio y que, para saber de él, no tuvo sino que ir a la embajada, en donde el embajador sacó su expediente: no había estado en prisión, no tenía ante- Y cedentes, no pertenecía a Al Qaida ni a la Yihad Islámica, no había estado en Afganistán y fue administrativo en el servicio militar. Qué país más extraño el que tiene, en una embajada, un expediente de un tipo tan inocente y sensato para subrayar, precisamente, lo que no ha hecho. Pero para el letrado de Zougam, no es El Egipcio la cabeza de turco (las expresiones coloquiales se vuelven absurdas en circunstancias como ésta) sino su defendido. Se trataba de desacreditar tanto la investigación policial como los testimonios de algunos testigos. El mismo Zougam dijo, cuando se le dio la palabra, que él jamás estuvo en el tren. La culpa de su procesamiento la tienen testigos contradictorios, medios de comunicación y algunos políticos. Eso sí que es una conspiración. Al menos estuvo serio en la última jornada, porque El Egipcio tuvo tiempo también para bromear y carcajearse en la pecera. Zougam dice ser inocente. Fouad el Morabit cuela, literario, que el instructor tenía síndrome de Diógenes acumulando lo que creía tesoros (pruebas) y al final no eran nada. El Egipcio pide justicia. Antonio Toro desmiente a Zouhier. Belhadj se adhiere a lo dicho por su letrado. Trashorras no ha querido dirigirse al tribunal. Abdelilah el Fadual no sólo se manifiesta inocente sino víctima del 11- M porque su familia tuvo que ir a Marruecos y no ha visto al hijo nacido mientras estaba en prisión. El Haski no entiende por qué le acusan y le procesan. Zouhier se pasaba el día intentando que el atentado se evitara... Nadie podía esperar otra cosa de estos últimos testimonios. Visto para sentencia. Yo no sé qué es la verdad judicial soy demasiado popperiano para eso. Sé también que nada es perfecto y que, ante tan monumental atentado, pueden surgir dudas concretas. Pero no he visto ni escuchado ni leído una versión alternativa a la muy verosímil presentada en la Sala. Me quedo, por ello, con la evidencia de que España fue atacada por el terrorismo islamista, con el detalle del juez Javier Gómez Bermúdez diciendo que había 29 procesados sin vinculación con ETA. Me quedo también con las pruebas de que el explosivo procedía de la mina Conchita y de que, incluso sopesando las dudas de los peritos de parte (no de los de la Guardia Civil y la Policía) nadie ha presentado prueba alguna de que se tratara de titadyne. Ah, y con la pregunta del juez a uno de los expertos: ¿Y si se tratara de titadyne, podría especularse con la participación de ETA? No respondió el testigo. Y con una Policía imperfecta pero honrada.