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ABC AL QAIDA GOLPEA DE NUEVO A ESPAÑA SIETE TURISTAS ASESINADOS EN YEMEN MARTES 3- -7- -2007 ESPAÑA 15 Un blanco demasiado fácil Asuntos Exteriores advierte del peligro de algunos destinos. Las agencias de viaje ponen todas las medidas de protección a su alcance. Los Gobiernos afectados intentan blindar el turismo. No basta POR JUAN CIERCO MADRID. Se llamaba Ahmed. Vestía una elegante túnica blanca. Su barba, en cambio, descuidada. Su mirada, nada cordial. Su sonrisa, ausente todo el fin de semana. Hablaba un macarrónico inglés, suficiente en cualquier caso para entendernos. Eso sí, cada tres palabras mentaba el nombre de Alá, casi siempre en vano. Negó la mano de mi mujer sin disimulo. Tampoco le dirigió la palabra. Es más, si ella preguntaba, él no contestaba, salvo que yo hiciera de intermediario. Así una y otra vez. Durante horas de viaje por el hipnótico desierto de Omán. En cada aldea paraba el coche, junto a la mezquita, se bajaba, rezaba durante un buen rato y volvía sin decir esta boca es mía. Ahmed fue nuestro guía en Omán, donde los viajes entre los alejados destinos se hacían a bordo de un cuatro por cuatro que surcaba el desierto empotrado en una caravana de todoterrenos sin más protección que un coche de seguridad abriendo la ruta y otro de cola. Muy fácil localizarnos, muy sencillo conocer nuestro itinerario. Más aún saber nuestras nacionalidades, y nuestra religión, y nuestra procedencia. Ahmed no conoce a Hasán, otro guía que nos llevó desde Ammán al desierto del Wadi Ram, en una Jordania en principio segura para el turista, como Omán, hasta que, como Yemen, deja de serlo. Tampoco Hasán conoce a Salim, integrista yemení que comandaba una de las tribus de la región de Taizz. Salim habló hace tres lustros para ABC y lo hizo desde un odio nada escondido hacia Occidente. Con una salvedad. Salim fue guía durante años de grupos de turistas. Occidentales. Cristianos. Conocía sus movimientos, sus itinerarios. Y los hoteles, casi todos desconchados, en los que las agencias de viaje alojan a nuestros turistas más osados. Salim ponía los coches, los conductores, indicaba el mejor camino, y la hora más idónea para salir, y la más adecuada para llegar, y estipulaba el tiempo para el descanso. Años después aparcó los mapas para empuñar las armas y dirigir a unos secuaces tan fanáticos como él, dedicados a secuestrar a turistas extranjeros. Salim fue a la postre detenido, juzgado y condenado a muerte. Su sentencia fue ejecutada en Sanaa. Pero hay demasiados Salim en Yemen, y en otros países con encantos turísticos, dispuestos a volarse en mil pedazos contra un blanco móvil pero demasiado fácil. Tan fácil como morir matando. El Rey, indignado por la matanza, transmite el pésame a las familias S. E. MADRID. Su Majestad el Rey expresó su indignación, condena y repulsa por el atentado con coche bomba en Yemen, del que fue informado puntualmente por el presidente del Gobierno. Don Juan Carlos pidió que se transmitan sus condolencias y su máximo afecto a las familias de las víctimas, mientras deseó una pronta recuperación a los heridos. El atentado conmocionó de nuevo a la clase política, ayer aún enzarzada en el Congreso por la matanza de militares en el Líbano. Todos los partidos políticos con representación parlamentaria expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas. Todos, casi todos, conocen con antelación tu hotel, tu itinerario, tu religión, tu nacionalidad...