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ABC LUNES 2 s 7 s 2007 Las consecuencias del 27- M ESPAÑA 17 Rosa Estarás toma las riendas La traumática pérdida de poder del PP balear en todas las instituciones, pese a su histórico resultado está dando pie a la configuración de alternativas a Matas. Estarás pilota la transición POR JOSEP MARÍA AGUILÓ PALMA DE MALLORCA. El pasado 21 de junio, el líder del PP de Baleares y entonces todavía presidente en funciones del Ejecutivo autonómico, Jaume Matas, anunciaba su abandono definitivo de la actividad política. Unas semanas antes, en las elecciones del 27 de mayo, los populares habían obtenido en el archipiélago unos resultados históricos, con casi el 47 por cien de los votos y cerca de 193.000 sufragios, pero por la aritmética electoral habían perdido la mayoría absoluta en el Parlamento autonómico, en el Consejo de Ibiza y en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca, y no la habían conseguido en el Consejo de Mallorca. La única posibilidad que le quedaba al PP para seguir gobernando en las principales instituciones isleñas era conseguir llegar a un acuerdo con Unión Mallorquina (UM) partido nacionalista de centro con el que Matas había suscrito ya un acuerdo de gobernabilidad en 2003, pero la líder de dicha formación, María Antonia Munar, prefirió pactar, en esta ocasión, como en 1999, con el PSOE, que también contará ahora con el apoyo del Bloc (coalición formada por el Partido Socialista de Mallorca, Izquierda Unida, Los Verdes y Esquerra Republicana) por lo que el socialista Francesc Antich será el nuevo presidente autonómico, como ya lo fue entre 1999 y 2003, en el denominado Pacto de Progreso, que sustituyó al primer Ejecutivo balear que había presidido Matas. Hace ocho años, el PP, que hasta entonces había gobernado siempre en Baleares, inició su primera travesía del desierto, pero con Matas y manteniendo la Alcaldía de Mallorca. Ahora, deberá empezar la segunda travesía, pero ya sin su líder y sin gobernar en ninguna de las principales instituciones. Otra diferencia fundamental con respecto a 1999 es que entonces gobernaba en el Ejecutivo central José María Aznar, que en 2000 rescató a Jaume Matas y le nombró ministro de Medio Ambiente, cargo que abandonó para presentarse a los comicios autonómicos de 2003, en que obtuvo su primera y única mayoría absoluta. Rosa Estarás con Ángel Acebes y el secretario general del PP balear la pasada semana La persona encargada de conducir la transición del PP hasta el próximo congreso regional, a mediados de 2008, es Rosa Estarás, que fue vicepresidenta del Ejecutivo autonómico en la pasada legislatura y que en 2000 encabezó la candidatura de su partido en Baleares en las elecciones generales, obteniendo los mejores resultados de su historia: cinco diputados frente a dos del PSOE. Además, fue candidata a presidir el Consejo de Mallorca en los últimos comicios, aunque no consiguió la mayoría absoluta. Estarás es, sin duda, uno de los grandes activos con que cuenta el PP balear, pero, de momento, no se plantea optar a la presidencia en el próximo congreso, cargo para el que ahora suenan los nombres de Pere Rotger, actual alcalde de Inca, y de Jaume Font, ex consejero de Medio Ambiente. Ambos representan, junto con el alcalde de Manacor, Antoni Pastor, la línea más centrista del PP en Baleares, formación que, históricamente, se ha mantenido alejada de lo que suele definirse como la línea dura de los populares. En esta EFE El activo de Estarás Estarás dice que no tiene intención de optar a la presidencia de los populares en el archipiélago segunda línea sí se encontraría, en cambio, el alcalde de Calviá, Carlos Delgado, que obtuvo una clara mayoría absoluta el 27 de mayo, tras haber contado con el apoyo de un tránsfuga de UM durante parte del pasado mandato. La marcha de Matas afectará, sin duda, al PP balear, pero como han señalado diversos comentaristas políticos isleños, las distintas sensibilidades y familias del PP están ahora mucho más unidas de lo cabría esperar en momentos como éstos, en especial tras una derrota inesperada, y lo están sobre todo por una cosa, por el odio hacia UM y María Antonia Munar, jefa de un partido- camaleón que les ha apartado de todo el poder balear.