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98 DEPORTES Campeonato del Mundo de motociclismo s Gran Premio de Holanda DOMINGO 1 s 7 s 2007 ABC Rossi enseña su máster de director general a Stoner Prodigiosa remontada del mejor piloto de la historia, que superó a diez rivales y remató al líder ante el delirio de Assen TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN El Mundial de Motociclismo es denominado el gran circo no sólo porque la carpa móvil viaja por todo el universo a lo largo de un parto rodante de nueve meses, sino por otra virtud: es el único deporte capaz de ofrecer el más difícil todavía en una semana. Hace veinte días, Casey Stoner y Valentino Rossi protagonizaron en Montmeló la mejor carrera del año, un duelo que ganó el australiano por su calidad apoyada en la velocidad de la Ducati. Ayer, en la catedral en una cita que nació hace cien años, cuando el Mundial no existía, el italiano mejoró el espectáculo de Barcelona y derrotó al líder del campeonato con una lección de historial que pasará a la leyenda de las dos ruedas. El mejor piloto de todos los tiempos confirmó su condición con una remontada desde la undécima posición, que coronó al imponerse a la poderosa Ducati en una batalla portentosa. Sentenció la carrera a falta de tres vueltas, en la famosa chicane holandesa, con un adelantamiento de magisterio que Casey no pudo evitar. Era la primera vez que Valentino hacía doblar la rodilla al joven que osa destronarle para siempre. Porque en Shanghai, en Estambul y en Montmeló sacó todo su armamento de clase, ese que ha pulido durante una década de magisterio, y cayó a los pies de este australiano descarado que explota como nadie las virtudes de la bala roja. En Holanda, sin embargo, el campeón dio la vuelta a la situación. El trazado es sinuoso, curvo, sin rectas donde sacar jugo al acelerador y Rossi demostró que, en condiciones democráticas sigue siendo el rey. Undécimo en la partida, sufrió para poder celebrar una victoria que parecía imposible. Cuando se quitó de encima a la primera ristra de enemigos se encontraba a cinco segundos del niño de las pecas. Gastó un tercio de las vueltas en adelantar a De Puniet, a Capirossi, a Melandri y a Vermeulen, antes de poder desplegar todo su arte. Otros ya no tendrían tiempo ni metros para ello. Sólo él puede ejecutar proezas de esta índole. blanco, verde y azul ilusión por mor de la publicidad del Cinquecento. Pegó con el látigo a la Yamaha, golpeó con su fusta virtual a los neumáticos Michelín y lanzó el ataque de la caballería montada. Las campanas de la catedral sonaron al ritmo del italiano. Dejó atrás a Pedrosa- -cuarto al final- -con destreza, superó al mejor Hayden de la temporada- -tercero- -con facilidad y se marchó a por el adversario con esa energía que enseñaba en 1997, cuando se adjudicó su primer cetro, en 125, y volaba por los pianos, al borde de tocar la tecla fatal. Fue magnífico, estratosférico, genial. Un ser superior que diría Butragueño. Cazó al australiano en un santiamén y comenzó otra guerra, la decisiva: superarle. Porque una cosa era alcanzarle y otra, estoquear la remontada. La rapidez de la moto roja complicó sobremanera el objetivo del ídolo de masas. El César del motociclismo sacó entonces el Cossío de tácticas, estrategias y recursos. Un arsenal que dejó a su rival sin gasolina nada más pasar por meta. Lo mismo le sucedió a Nicky. El bambino estudió a Stoner durante diez vueltas, presionó al límite, intentó dar el golpe en tres sitios distintos y calibró que el lugar factible era la chicane Avisó una vez y a la segunda se abrió, aceleró y le enseñó el colín. Es el mejor. El más grande. Único. Su futuro sucesor provocó la explosión del sabio. La corona es cosa de dos, el niño y el veterano. Las cifras de Valentino 87 victorias, a tres de Nieto. Es el tercer piloto histórico en número de triunfos. Agostini, el primero, suma 122. Su siguiente meta es igualar las 90 de Ángel Nieto. 183 pruebas, 47 de éxito. Su promedio de éxitos es increíble en una época tan competitiva como la actual. 61 en MotoGP, a 7 de Agostini. Es su segundo reto, alcanzar las 68 victorias de su compatriota en MotoGP. Para muchos ex pilotos, conseguir este objetivo le convertirá en el más grande de la eternidad. Récord en Assen. Marcó una vuelta rápida de 1: 37.433. Para el aficionado, vencer aquí debería valer el doble. Un ser superior A la cuarta fue la vencida Se inyectó su propia confianza, esa que le ha concedido siete títulos, al vislumbrar que solamente le quedaban tres monos por delante: Hayden, Pedrosa y Stoner. Se lo creyó. Se dijo así mismo que era posible, que cinco segundos no son nada para un portento como el de Urbino. Y se puso su mono de batalla, ese que ahora luce de rojo, Pasini saca premio de la guerra del equipo Aspar, con choques y manotazos El Mundial de 125 está que arde y eso es demasiado decir en un circuito tan gélido como el de Assen, donde el sol no evitó los 18 grados. Pasini se apuntó el segundo éxito consecutivo después de tres meses de infierno, ayudado por la pelea fratricida del equipo Aspar, donde conviven tres gallos en busca de dominar un gallinero. Mucho pollo para una sola ración de arroz: convertirse en el líder de la escudería y, por extensión, en el máximo aspirante al título universal. Los sucesos vividos en el gran premio holandés delataron que la tensa calma se ha acabado en casa de Jorge Martínez Aspar. Los tres pilotos se molestaron a lo largo de la carrera y consolidaron la escapada del italiano. Y lo peor ocurrió al final. Su director no sabía si taparse los ojos o darse la vuelta, porque temió una caída múltiple de sus alumnos aventajados. En el último giro pudo pasar de todo y todos salvaron el cuello, aunque no la dignidad. Gabor Talmacsi echó a su compañero Sergio Gadea del podio y un se- Valentino sentó sus poderes y señaló con el dedo quien es el uno gundo después sacó su mano izquierda para intentar frenar a su otro colega, Héctor Faubel, su principal enemigo en la pelea por el laurel. Todo, por ser el primero del triunvirato. Los hechos evidenciaron que el team Aspar suelta humo. Por los tubos de escape y por las cabezas de ambos españoles, aunque Héctor fue el beneficiado del choque entre sus compañeros Consiguió el segundo puesto y potenció su liderato. El húngaro era tercero, mientras Gadea se marchaba enfadado al box compuesto y sin cava. Gabor no habló públicamente de su toque con Sergio. Sí se justificó ante Faubel de esta guisa: Creía que eras Corsi Y se quedó tan sereno. Aspar siempre ha dirigido con sabiduría de experto campeón la competencia interna de sus pilotos, como demostró en 2006 con Bautista y Pasini en 125, pero ahora se le ha plan- Gabor echó a Gadea del podio