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ABC DOMINGO 1 s 7 s 2007 Europride 2007 MADRID 67 Glamour comercial Furgonetas convertidas en barcos o águilas de cartón encaramadas a enormes camiones convirtieron ayer al desfile del Orgullo Gay en el escaparate algunas de las mejores empresas de diseño POR BEATRIZ ROMERO FOTO JULIÁN DE DOMINGO MADRID. ¿Como trasformar camiones, autobuses y furgonetas en carrozas llenas de glamour, dignas del desfile del Orgullo Gay Desde improvisados vehículos toscamente engalanados para la ocasión hasta auténticas obras de arte, transportaron ayer a políticos, artistas y empresarios que no quisieron perderse la marcha. Varios meses de duro trabajo ha costado poner a punto algunas de las carrozas más espectaculares. Es el caso de la empresa Eagle S. R. Leather Shop, dedicados a la comercialización de artículos de cuero, y que participaba en la marcha con una carroza diseñada por un maestro fallero según uno de sus trabajadores, que portaba sobre una jaula un enorme águila de cartón piedra. Otros manifestantes eligieron una vía menos artesanal pero algo más práctica. Es el caso de Matusalem Rum, que encargó la decoración de su vehículo a una empresa de diseño. Es el caso también de la revista Vanity Gay que optó por alquilar un minibús y decorarlo con los motivos y colores más representativos de su empresa. Este año queríamos un vehículo más pequeño porque nos parece más seguro, otros años hemos traído un camión indicaba un representante de la marca. En la parte de arriba hay dos globos gigantes que imitan a unos muñecos diseñados por la empresa de publicidad Imaginarte, llamados Emosi Son unos amuletos de buen rollo inspirados en la costumbre de algunas tribus indígenas que introducían semillas en muñecos hechos de tela añadía. Google, que también tuvo representación en la marcha, apostó por el trabajo hecho en casa por lo que encargó a su propia agencia en España la decoración del autobús blanco que paseó por las calles madrileñas. Queríamos que la carroza fuera lo más corporativa posible, así que están representados muchos de los símbolos más reconocibles de la empresa, como los iconos de Google Earth declaraba uno de los Decenas de personas viajaban en las 45 carrozas del desfile pocos ejecutivos españoles que viajaban en el autobús. Pero también desfilaron por Alcalá y Gran Vía carrozas que se podían consideran trabajos manuales es decir, hechas a mano por los que luego viajaron en ellas. La Pelu, un salón de belleza catalán con sede también en Madrid, se afanaba minutos antes de empezar el desfile en engalanar el camión que habían alquilado con tijeras y peines de corcho, decorados con todo esmero, y una serie de pósters con imágenes de sus mejores cortes. Para que estas obras pudiesen desfilar sin problemas por las calles, el Ayuntamiento tuvo que desplegar durante la tarde de ayer un dispositivo especial de tráfico y protección civil, integrado por 274 policías y agentes de movilidad. Tres furgonetas de la Policía Municipal encabezaron el desfile para lograr el espacio necesario para que la comitiva pudiera circular entre la multitud. Por su parte, el Samur movilizó a 35 sanitarios, ocho ambulancias y tres vehículos de intervención rápida, encargados fundamentalmente de solventar problemas derivados del sofocante calor y la enorme concentración de gente. Y tras el desfile, varias decenas de trabajadores del Selur fueron los encargados de devolver la normalidad a las calles de la capital, recogiendo la basura generada por los participantes. Carrozas manuales Javier Montes Escritor GAY DES- VERGÜENZA rgullo por qué? Yo no estoy orgulloso de ser gay se oye decir a bastantes gays durante estos festejos. Tampoco estoy orgulloso de ser castaño, manchego, miope se añade, como prueba de libertarismo (es interesante ver cómo libertarios y reaccionarios, en estos asuntos, viajan de la mano un trecho) Ok, ok. Son frases manidas, y suenan un poco engoladas mientras millones de per- ¿O sonas disfrutan de una fiesta que es también una reivindicación (hay quien, desfachatado, suelta el rollo justo mientras baila) Bueno. Probablemente uno, si se pone puntilloso, tendrá que reconocer que está de acuerdo, incluso saltándose treinta años de análisis filosófico de la identidad sexual que demuestran que la miopía y la homosexualidad no son idénticas condiciones naturales. Hablando con absoluta propiedad, no se está orgulloso de ser gay. Uno, en todo caso, no se avergüenza nada de serlo, como no se avergüenza de ser castaño, etc. (miope a lo mejor sí: a mí, sin ir más lejos, me cuesta dejar las lentillas y calarme mis gafotas de culo de vaso) El prurito de hablar con absoluta propiedad es, a veces, una absoluta pedantería. ¿Qué hacemos? ¿Llamamos a esto el Día del No- Avergonzamiento Gay? ¿De la Des- Vergüenza Gay? ¿En vez del EuroPride, ce- lebramos el Euro- Un- Shame? Mejor no. Tampoco hay que ponerse estupendos, y ya nos entendemos: lo que estos días reúne en todo el mundo a millones de heterosexuales y gays bajo la bandera del Orgullo (ni todos los gays lo celebran, ni todos los que celebran son gays) es una modalidad novedosa e igualmente eficaz de la vieja resistencia pasiva: se podría llamar resistencia festiva. Se exige por una vía tan pacífica como firme- -divertida sí, pero no blanda- -el respeto a la diversidad y la igualdad legal y real en cuanto a derechos y obligaciones ciudadanas. Se recuerda que todo empezó el 28 de junio de 1969, cuando unos neoyorquinos defendieron por las bravas su derecho a tomarse una copa sin que la policía entrase a acoquinar y pedir papeles (llovía sobre mojado: en sus memorias Edmund White recuerda que acababa de morir Judy Garland) Quien dice no estar orgullo- so suele añadir: Y estas manifestaciones ya no son necesarias. Ya se ha conseguido todo, no hay homofobia, es absurdo Alguno, ya con franca mala idea, opina que se impone ahora un Día del Orgullo Heterosexual. Pata de banco insidiosa que dan ganas de tomar al pie de la letra: muy bien, convócalo; a ver cuánta gente va, y a ver qué ánimo lleva. Veamos quién siente de buena fe que la reivindicación de la igualdad de derechos para los homosexuales pone en peligro los del resto. Un día del Orgullo Gay sigue siendo necesario: la recentísima Ley de Identidad Registral de Género demuestra que incluso en las sociedades más avanzadas quedan temas que debatir (por no hablar, claro, de las sociedades menos avanzadas, de la América profunda a Irán, y de la solidaridad y firmeza que se comunica a sus minorías) En fin, que en el mejor de los casos esto del orgullo y el no- or- gullo es un perifollo filológico. En el peor, una pérdida de tiempo. Recuerda las disquisiciones bizantinas (y ya antiguas como la tos, después de tres años) acerca de la conveniencia del término matrimonio para designar las uniones legales del mismo sexo. Se hicieron pesadas y aportaron poca luz al asunto. El escritor Luisgé Martín se preguntaba entonces en la prensa si fatrimonio o batrimonio apaciguarían a quienes se perdían en laberintos etimológicos: quizá funcionaban en las condiciones de laboratorio del seminario de derecho romano o filosofía wittgensteIniana; pero, francamente, sus galgos y podencos se desvanecían a pie de calle. Ahora empiezan a pasar esa varicela en Francia: la semana pasada, en Le Monde, Sylviane Agancinski armaba un artículo de ese estilo, ejemplar en su súper- sutileza inane. Quizá habría que ahorrársela: a veces es mejor, simplemente, ponerse orgullosos.