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54 ECONOMÍAyNEGOCIOS Internacional DOMINGO 1 s 7 s 2007 ABC Wolfowitz cierra su etapa Londres declara el estado de de sólo dos años al frente locura en el sector inmobiliario del Banco Mundial EFE WASHINGTON. El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, concluyó ayer su mandato después de sólo dos años al frente de esta institución y tras un escándalo relacionado con el ascenso y aumento de sueldo de su novia, Shaha Riza, también empleada del organismo. Wolfowitz, que hoy será sustituido en el cargo por Robert Zoellick, aprovechó la jornada del viernes para dar su última entrevista de despedida al diario Financial Times En la misma, anunció que regresaba al sector privado como invitado del centro de estudios estadounidense American Enterprise Institute (AEI) y dejó abierta la posibilidad de volver a entrar en la Administración, aunque no especificó en calidad de qué. Algunos de los diseñadores y partidarios de la Guerra en Irak como el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, o el ex embajador ante las Naciones Unidas John Bolton, trabajaron en la AEI antes de hacerlo en la Administración de Bush. Hace veinte años fui el embajador de EE. UU. en Indonesia y tengo que reconocer abiertamente que me enamoré de ese país dijo Wolfowitz, quien añadió que desearía ayudar al desarrollo de Africa. Con la conclusión de dos años al frente del BM, Wolfowitz pone punto y final a un escándalo que le obligó a dimitir el pasado 17 de mayo a raíz de conocerse que se incrementó el salario de su novia, una empleada del Banco Mundial. A la llegada de Wolfowitz al Banco, Riza fue transferida al Departamento de Estado, aunque el BM siguió pagando su sueldo, que fue aumentado a casi 200.000 dólares, por encima de las normas de la institución financiera y de lo que cobra la propia secretaria de Estado, Condoleezza Rice. El pasado 25 de junio el consejo ejecutivo del Banco Mundial confirmó por unanimidad a Zoellick, quien hoy asumirá la presidencia y se declaró honrado por la confianza depositada en su persona. Los precios de los pisos han alcanzado niveles disparatados en la ciudad EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Los precios de la vivienda en Londres siguen de locura. Mientras el listón comienza a bajar en el resto del Reino Unido, el ritmo del alza en la capital es el mayor en los últimos 30 años, especialmente en los mejores barrios. Las astronómicas cifras son muy gráficas en pisos de mínimas dimensiones. Un estudio de una sola habitación en el barrio de Knightsbridge, de 2,2 por 3,6 metros y una sola ventana, se ha vendido recientemente por 320.000 euros. Según el diario Evening Stantard el piso era tan pequeño que la agencia ni siquiera podía ofrecer una fotografía de su interior para promocionarlo. Ni falta que hacía la publicidad porque los pisos encuentran comprador tan pronto salen al mercado. Otro estudio de una sola habitación, de parecido tamaño, en el barrio de South Kensington, tuvo un precio de 430.000 euros, y eso que requería invertir otra buena cantidad en reformas. Un tercer ejemplo es un piso de una sola habitación, con cocina y ducha, a nivel de suelo en Chelsea, vendido por 328.000 euros. Según una de esas inmobiliarias, esos reducidos apartamentos son vendidos tan rápidamente porque, pese a su elevado precio, son más baratos que un hotel. Los compradores son personas que sólo quieren tener en Londres un lugar donde pasar tres o cuatro noches a la semana. Esos apartamentos tienen una hipoteca mensual de unos 2.235 euros, suma que fácilmente se paga por un hotel. Así que tiene sentido tratar de comprar algo Si ese tipo de clientes son los que se hacen con propiedades tan exiguas, los ejecutivos de la City y millonarios extranjeros, sobre todo rusos, son los que se lanzan a adquirir pisos o casas de mayores dimensiones. Los primeros para invertir los bonos que reparten sus compañías y los segundos para entretener sus fortunas. Liam Bailey, de la inmobiliaria Knight Frank, considera que el crecimiento de los precios aún puede seguir un par de meses, pero no porque el sector haya llegado a su máximo, sino porque los bonos de la City ya se han gastado a estas alturas del año. Este año va ser también muy bueno para las compañías, por lo que a partir de noviembre lloverá otra vez el dinero y los bonos volverán a entrar en el mercado dijo. Entre los récords de Knight Frank está la venta en mayo de una propiedad en el barrio de Belgravia por 45 millones de euros. La operación más cara de Londres en los dos últimos años es la compra realizada por el magnate del acero Lakshmi Mittal, que adquirió una mansión de doce habitaciones en Kensington Palace Gardens, perteneciente a Bernie Ecclestone, el amo de la Fórmula 1, por 150 millones de euros.