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42 INTERNACIONAL DOMINGO 1 s 7 s 2007 ABC Bush y Putin intentan recuperar los logros de la distensión RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. En las últimas semanas, el presidente Vladímir Putin ha acusado a EE. UU. de actuar como el Tercer Reich ha dicho que la guerra de Vietnam fue algo peor que el terror desatado por Stalin y ha amenazado con apuntar sus cohetes nucleares a las ciudades europeas, si Washington lleva a cabo su proyecto de desplegar su escudo antimisiles en Polonia y la República Checa. Según reconocen los expertos, las relaciones entre Rusia y EE. UU. atraviesan su peor momento desde el final de la Guerra Fría En un intento de detener la actual dinámica de empeoramiento, el presidente George W. Bush ha invitado hoy a Putin a la residencia veraniega de sus padres en Kennebunkport (Maine) Es la primera vez que en esa finca se celebra un encuentro con un jefe de Estado extranjero, lo que hace pensar que las conversaciones, que se prolongarán también durante el lunes, tendrán un carácter muy especial. Serguéi Prijodko, uno de los asesores de Putin, aseguró el viernes que los asuntos a tratar en esa minicumbre informal son los habituales: los recelos de Rusia a la instalación del escudo antimisiles en Europa oriental, el rechazo de Moscú a que Kosovo sea independiente sin consentimiento de Serbia, los esfuerzos conjuntos para impedir la proliferación nuclear (Irán y Corea del Norte) y la delicada situación en Oriente Próximo. Pero, teniendo en cuenta que ambos dirigentes hablaron ya de todo eso hace tan sólo unos días, en la cumbre del G 8, es de suponer que en Kennebunkport se toquen además otros temas. Por ejemplo, las ventas de armas rusas al régimen de Hugo Chávez, quien ayer abandonó Rusia tras una visita de tres días, o los asesinatos de la periodista Anna Politkóvskaya y el ex agente secreto, Alexánder Litvinenko. La Justicia turca despoja de sus títulos al Patriarca de Estambul El tribunal de apelaciones limita su autoridad a la minoría cristiana ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. El Tribunal Supremo de apelaciones de Turquía acaba de sentenciar que el Patriarca cristiano Ortodoxo Bartolomé I, continuador de una autoridad espiritual con sede en la ciudad de Estambul desde el siglo tercero, no tiene derecho a utilizar el título ecuménico entre sus atribuciones, ni a invocar ninguna identidad corporativa en nombre de la Iglesia Ortodoxa que tiene 300 millones de seguidores en todo el mundo. La sentencia del Alto Tribunal de Turquía no sólo ha sorprendido por el alcance de una polémica aparentemente banal, sino porque a ha recurrido como argumento nada menos que al Tratado de Lausana del año 1923 en el que las potencias europeas se repartieron los restos del antiguo Imperio Otomano. Ahora, en plena crisis de las negociaciones de adhesión con la Unión Europea, el máximo tribunal de apelaciones turco dice que el Patriarca Bartolomé ha de someterse en todo a la ley turca y que su autoridad se limita a personas individuales que son miembros de cierta minoría y siempre dentro de la ley turca. Bartolomé I fue precisamente el anfitrión del Papa Benedicto XVI cuando visitó Turquía el pasado mes de noviembre. Libertad religiosa Bartolomé I EPA La sentencia se refiere al Tratado de Lausana de 1923 en el que Europa se repartió el Imperio Otomano La querella empezó cuando Bartolomé I tomó la decisión de retirar sus títulos espirituales a un sacerdote ortodoxo búlgaro residente en Estambul porque este desafiaba la autoridad del patriarca en las celebraciones eucarísticas. Los abogados de Konstantin Kostov, que así se llama, recurrieron la decisión del patriarca ante el juzgado, alegando que atentaba contra su libertad religiosa. El tribunal no pudo sostener este último argumento, pero añadió en la sentencia del martes pasado una apostilla diciendo que de todos modos el Patriarcado Ortodoxo no puede reclamar más autoridad que sobre los fieles residentes en territorio turco y que no puede considerarse en modo alguno ecuménico es decir, universal. Según la compleja tradición de la Iglesia Cristiana Ortodoxa, el Patriarca de Estambul es el primero entre iguales -los Patriarcas de Moscú y Alejandría y muchas otras cabezas nacionales- -y es reconocido como el heredero de la tradición bizantina que terminó en 1453 cuando los turcos conquistaron la ciudad deConstantinopla. Ahora, el tribunal recuerda que puesto que no había nada mencionado específicamente en Lausana, el patriarcado no tiene ningún privilegio y debe someterse imperativamente a las leyes turcas. Además, recuerda que según las notas de los negociadores, la parte turca deseaba que el patriarcado se fuera de Estambul, pero las potencias europeas impusieron su permanencia, a cambio de que se sometería a la ley de la nueva República. El gobierno turco tiene como es sabido una relación tormentosa con el islam, mayoritario en el país, y de estas tiranteces no se podía escapar tampoco la religión cristiana, en este caso la ortodoxa. Ningún privilegio AFP El atentado contra el primer ministro marfileño amenaza con quebrar el proceso de paz El atentado perpetrado el viernes contra el primer ministro de Costa de Marfil, Guillaume Soro, amenaza con quebrar el precario proceso de paz firmado el pasado 4 de marzo entre el presidente, Laurent Gbagbo, y el propio Soro, hasta entonces líder rebelde de Fuerzas Nuevas. Numerosas detenciones se han sucedido tras el intento de magnicidio. En la imagen, dos soldados retiran el cuerpo de uno de los cuatro fallecidos durante el ataque al avión