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ABC DOMINGO 1 s 7 s 2007 ÚLTIMO DEBATE DE POLÍTICA GENERAL ANTES DE LAS ELECCIONES UNA POLÍTICA EXTERIOR EN ENTREDICHO ESPAÑA 23 El año que, por fin, vino Condi La política exterior del Ejecutivo adolece de la falta de dirección del presidente s Al cuarto intento, logró que Rice viajara a España, pero no evitó que afloraran las discrepancias con Washington sobre Cuba, tras la complaciente visita de Moratinos a La Habana POR LUIS AYLLÓN FOTO DANIEL G. LÓPEZ MADRID. El Gobierno lleva toda la legislatura intentando convencer a los españoles de que sus relaciones con Estados Unidos son de lo más normales. Dado que, para demostrarlo, no podía exhibir un encuentro entre Zapatero y Bush ni en la Casa Blanca ni en La Moncloa, estos últimos doce meses dedicó toda su artillería a tratar de que, al menos, viniera a España Condoleezza Rice. En tres ocasiones la secretaria de Estado norteamericana encontró otras ocupaciones que le impidieron cumplir su plan de viajar a Madrid, pero, por fin, lo hizo el 1 de junio pasado. Claro que, como era de esperar, la visita, más que para reflejar sintonía entre los dos países, sirvió para poner de relieve públicamente la discrepancia entre la Administración Bush y el Ejecutivo de Zapatero sobre la manera de relacionarse con el régimen castrista. Rice no se anduvo con paños calientes y dejó claro que a Washington no le gustó nada el viaje que, en abril, hizo Moratinos a La Habana, y en el que, para conseguir unas reuniones con las autoridades cubanas sobre Derechos Humanos, el ministro no se entrevistó con los disidentes del interior de la isla. Pese a todo, Moratinos consiguió que el Consejo Europeo le diera cierto margen de maniobra sobe Cuba, aunque sin aceptar todo lo que pedía, unas limitaciones que han molestado a Fidel Castro. Paralelamente a este acercamiento al régimen castrista, el Gobierno comenzó a distanciarse lentamente de Hugo Chávez. El objetivo era tratar de borrar la imagen de connivencia con los regímenes populistas iberoamericanos. Al presidente venezolano no le gustó nada ese movimiento y reprochó al Gobierno que expresara su preocupación por el cierre de RCTV En Europa, Zapatero tuvo finalmente que renunciar a la ConstituciónEuropeaque, demanera entusiasta, había sometido a referéndum a los españoles y, para no quedarse descolgado del nuevo eje franco- alemán, se mostró plenamente colaborador con Angela Merkely Nicolas Sarkozy en la reforma del Tratado. En cualquier caso, la política exterior del Gobierno continuó adoleciendo de la falta de dirección por parte del presidente. Con excepción de las cumbres internacionales o bilaterales a las que no tiene más remedio que acudir, Zapatero se ha prodigado poco en viajes al extranjero. Tan sólo, un desplazamiento a la India, que tuvo que interrumpir; y un par de cortas salidas a Marruecos y Senegal, sin olvidar un viaje a Estambul y otro a Nueva York para mantener viva su querida Alianza de Civilizaciones. Pese a su escasa presencia internacional, Zapatero se lanzó a promover una iniciativa sobre Oriente Próximo, una región que todavía no ha pisado. La Memoria Histórica, baza de Zapatero para el final de la legislatura J. L. L. MADRID. Pocas iniciativas legislativas han partido en dos el arco parlamentario como la llamada ley de la Memoria Histórica. Convencido del papel trascendental de la II República como inspirador del periodo democrático actual, a Zapatero no le costó mucho ceder ante las presiones de sus socios de izquierda- -ERC e IU- -para poner en marcha una revisión histórica de la Guerra Civil y el franquismo. Eso fue al principio de la legislatura y el verano pasado el Gobierno remitió a las Cortes un descafeinado proyecto de ley con el que trataba de contentar tanto al Partido Popular como a ERC e IU. Misión imposible. La negativa de estos tres grupos políticos a aceptar el texto del Ejecutivo socialista- -el primer partido de la oposición por considerarlo un exceso y los otros dos por creer que se queda corto- -hizo que el proyecto entrase en vía muerta. La situación se desbloqueó hace unos meses, cuando el PSOE e Izquierda Unida llegaron a un acuerdo para declarar ilegítimos los tribunales franquistas, con lo que se abre la puerta a la anulación de los juicios sumarísimos. ERC, por su parte, se ha desmarcado del acuerdo entre los socialistas e IU por entender que no cumple sus exigencias. Condoleeza Rice, en las escalinatas de Moncloa Educación para la Ciudadanía, una patata caliente para el último tramo de la legislatura El Gobierno y los grupos contrarios a la asignatura, cada vez más enfrentados M. ASENJO MADRID. La nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, una de las niñas de los ojos del Gobierno socialista, se está convirtiendo en uno de sus mayores problemas y una amenaza para el último tramo de la legislatura. El Ministerio de Educación, y por ende el Ejecutivo, ha justificado su existencia en la necesidad de que la escuela imparta valores y en que es una recomendación del Consejo de Europa. Sin embargo, los grupos que desde el principio se opusieron a la LOE (padres católicos, Foro de la familia y otras organizaciones similares) han hecho frente común contra la disciplina. Hablan de que invade el ámbito de la moral personal y cercena los derechos de los padres a educar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones. Se niegan a que éstos cursen la materia y, para ello, han promovido la objeción de conciencia, de difícil argumentación jurídica. La Conferencia Episcopal rechaza también los contenidos y asegura que Educación para la Ciudadanía es un medio para adoctrinar a los escolares e incluso duda de su constitucionalidad. Pero intenta buscar una solución que satisfaga a todos y sólo algún prelado apoya abiertamente la objeción. Es cierto que la configuración de la materia encierra serios riesgos y que parece innecesaria, al menos como obligatoria, en el actual sistema educativo. Sin embargo, nadie quiere ceder y las posturas se enconan cada día más. El comienzo del nuevo curso puede ser conflictivo, si como parece los objetores siguen en su empeño. El problema puede agravarse y la asignatura convertirse en una auténtica arma arrojadiza contra el Ejecutivo. Asunto estrella de la legislatura Margen de maniobra Nadie quiere ceder en sus planteamientos y la aplicación de la nueva materia puede traer un otoño caliente Aunque todavía quedan flecos por cerrar- -como qué hacer con los símbolos franquistas que aún quedan en ciudades y pueblos, la posibilidad de abrir las fosas comunes o los cambios en el Valle de los Caídos- la Memoria Histórica es uno de los pocos asuntos estrella que le quedan al Ejecutivo socialista en este último tramo de la legislatura. Consciente del efecto positivo que este proyecto tiene en el electorado de izquierda, Zapatero no dejará pasar la oportunidad de sacar a relucir la revisión del franquismo durante el debate (aunque en la comunicación remitida por el Ejecutivo al Parlamento no se cita) Y si no lo hace, sus socios de ERC e IU le obligarán a entrar en el asunto. Aún queda por saber si dará tiempo a la tramitación del proyecto antes de que se disuelvan las Cortes y se convoquen las elecciones generales. El debate presupuestario no deja muchas fechas libres en el último periodo de sesiones de la legislatura.