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22 ESPAÑA ÚLTIMO DEBATE DE POLÍTICA GENERAL ANTES DE LAS ELECCIONES ESTRATEGIAS DE LOS LÍDERES DOMINGO 1 s 7 s 2007 ABC (Viene de la página anterior) el PP consideran que el momento es tan grave y la crisis tan evidente que constatar la realidad es lo que más desgasta al Gobierno. Zapatero, dicen, está tan tocado como después de la T- 4, sigue pendiente de ETA y, por lo mal que ha gestionado el atentado de Líbano y cómo se ha vuelto a esconder ante un grave problema, deducen que está en acelerado declive. Y sin conejos en la chistera que sacar. Pendiente de lo que ocurra en Navarra, aunque da por hecho que Zapatero ya tiene comprometido el acuerdo con los nacionalistas vascos, única vía además para dejar la puerta abierta a la negociación con ETA, la dirección del PP considera llegada la hora de incidir en el problema de la división entre españoles generada por Zapatero con su revisionismo del consenso constitucional, la barra libre en materia de estatutos o el proyecto de memoria histórica También atacará Rajoy con la política exterior, contra un presidente del Gobierno que defiende igual la Constitución europea que su entierro, o que rinde culto a una imagen pacifista a costa de la seguridad de las tropas españolas Zapatero es el jefe del Ejecutivo español que más soldados ha enviado a distintos conflictos bélicos en el extranjero- -Afganistán o Líbano- pero sigue refugiado en que son misiones de paz y solidaridad Son formas distintas de llamar a las cosas, como calificar de proceso de paz a la negociación política con ETA. La legislaura del eufemismo toca a su fin. Rajoy hará un discurso de investidura y Zapatero acentuará su perfil social El líder del PP se postulará para sacar a España del embrollo del que responsabiliza a Zapatero s El presidente afrontará el fracaso del proceso de paz C. H. G. L. A. MADRID. José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy protagonizarán el martes, en sede parlamentaria, el que puede considerarse como el primer gran mitin de la campaña para las elecciones generales de 2008. Julio no es un mes para no hacer nada sentenció Mariano Rajoy el pasado lunes durante la reunión de la Junta Directiva Nacional del PP, la misma en la que puso en marcha la maquinaria electoral de su partido e hizo el primer esbozo de calendario a cumplir. Y, con esa mentalidad de campaña, aborda el debate sobre el estado de la Nación. El hecho de que sea el último antes de la campaña le confiere una dualidad especial, a juicio de dirigentes populares. Rajoy deberá conjugar, a partes más o menos iguales, la crítica con las propuestas en positivo. No se trata tanto de que presente un programa de campaña como que tras el análisis, sin duda implacable, de la ejecutoria del Gobierno, deje asomar el mensaje de que se puede salir del embrollo en que cree metido a su oponente y, con él, al país. Será el suyo, por tanto, una suerte de discurso de investidura Escarmentado por el debate de 2006, no rehuirá ningún tema, pero también se sabe preso de una tregua con el presidente del Gobierno que dice querer respetar, aunque eso no le vaya a ahorrar al inquilino de La Moncloa alguna expresión amarga. Un efectista Rajoy no sólo quiere que Zapatero le explique el proceso de paz sino, también, que se comprometa a no abrir otro bajo ninguna circunstancia. en política exterior En cada uno de esos capítulos, Rajoy se juega también su propia credibilidad como aspirante a la presidencia del Gobierno. Zapatero, por su parte, no soslayará en esta ocasión el expediente vasco sino que afrontará el fracaso del proceso de paz con el argumentario ya conocido: había una oportunidad, se intentó aprovechar sin hacer ninguna concesión a los terroristas y con escrupuloso respeto de la legalidad, y, una vez que ETA dinamitó las esperanzas de un final dialogado el Gobierno está poniendo el mismo empeño en combatir y derrotar a la banda. El grado de confrontación dependerá del tono que utilice el líder de la oposición, aunque Zapatero está preparado para responder con la dureza que sea necesaria Pero el presidente del Gobierno intentará llevar el debate sobre todo al terreno del contraste de programas y de los modelos de gestión, con el crédito de- -a falta de ocho meses para que concluya la legislatura- -haber cumplido ya la práctica totalidad de los compromisos recogidos en su programa electoral, si bien este cumplimiento se ha convertido en un arma de doble filo que vuelven contra él quienes esgrimen el agotamiento de las grandes iniciativas para reclamar la convocatoria inmediata de los comicios generales. Zapatero tomará como referencia su propio discurso de investidura, en 2004, para destacar el cumplimiento de la palabra dada y el cambio operado en España en tres vertientes básicas: modernización, extensión de los derechos y libertades cívicas, y protección social. En este marco hará un extenso balance de la bonanza económica y de las reformas sociales impulsadas por el Ejecutivo, que quiere convertir en el escaparate de su gestión: tres millones de empleos- -el 50 por ciento de los creados en la Unión Europea- el periodo de mayor paz social en la democracia, la ley de Igualdad, la ley de la Autonomía frente a la Dependencia, la ley contra la Violencia de Género, el Estatuto de los Trabajadores Autónomos... Será precisamente en este ámbito de la política social donde anuncie algunas nuevas iniciativas a desplegar en los próximos meses, con la previsión de que tendrán soporte económico en los Presupuestos de 2008. Medidas orientadas a situar a España en la senda del liderazgo europeo en políticas sociales, investigación y lucha contra el cambio climático, como bosquejo de los objetivos esenciales que, a su juicio, debe proponerse España para los próximos años. Revisionismo Propuestas para ocho meses La credibilidad del candidato Sentadas las bases de una cuestión en la que se siente cómodo y amortizadas las críticas que le puedan hacer, suscitará otras cuestiones como el problema de productividad, la competitividad, el déficit exterior, la pérdida de poder adquisitivo, la política de inmigración, la seguridad ciudadana, la vivienda o el fiasco colosal Calibrar el apoyo de las minorías con la vista puesta en los Presupuestos y 2008 El debate sobre el estado de la Nación será también una oportunidad para que, tanto socialistas como populares, evalúen la actitud de los grupos minoritarios ante posibles pactos en la próxima legislatura y, de forma mucha más inmediata, para calibrar apoyos ante el que será el último gran examen del Gobierno: los Presupuestos del Estado para 2008. El Ejecutivo confía en lograr los apoyos necesarios, pero optaría por la prórroga de los vigentes si no dispusiera de la mayoría suficiente para superar el debate de totalidad, ya que perder esa votación tendría un impacto de consecuencias impredecibles. ABC. es Más información del debate en abc. es nacional