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20 ESPAÑA DOMINGO 1 s 7 s 2007 ABC Caso Bono Acebes exige al PSOE que pida perdón a los dos militantes del PP ABC MADRID. Constantino Méndez, ex delegado del Gobierno en Madrid y vicepresidente de la gestora del PSM, exigió ayer al líder del PP, Mariano Rajoy, a su secretario general, Ángel Acebes, y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que pidan disculpas y asuman responsabilidades tras la decisión del Tribunal Supremo de anular la sentencia que condenaba a tres policías por el denominado caso Bono En una rueda de prensa en la sede federal del PSOE, en la madrileña calle de Ferraz, Méndez subrayó la necesidad de que los representantes del PP que calumniaron y llevaron a cabo una persecución política contra miembros del PSOE y los tres policías asuman su responsabilidad Es una exigencia democrática y ética. Si les queda un ápice de dignidad personal, deberían disculparse y abandonar los sillones desde los que llevaron a cabo esa persecución señaló el dirigente socialista. Méndez- -que dimitió del cargo de delegado del Gobierno tras la primera sentencia de la Audiencia de Madrid- -criticó las declaraciones que un portavoz del PP realizó el viernes, en las que acusó a Bono de influir en los magistrados del Supremo que decidieron absolver a los tres policías. Me preocupa esa reflexión del Partido Popular, ya que me pregunto si esto significa que la cúpula del PP influyó también en su momento sobre los jueces que dictaron la sentencia de la Audiencia Provincial Por este motivo, el ex delegado del Gobierno cree que el Partido Popular hace un uso bastardo de los tribunales ya que, en su opinión, los ha utilizado como un arma para conseguir objetivos políticos. Por su parte, Acebes calificó ayer de llamativa la actuación del PSOE y del Gobierno tras conocerse la sentencia del Supremo. Según el número dos del PP, el Ejecutivo y el partido que le apoya salieron el viernes en tromba con el único objetivo de tapar el desastre que supone la gestión del Líbano y las negociaciones en Navarra Para Acebes, quien debe pedir perdón no es el Partido Popular, sino el Gobierno y el PSOE a los dos militantes populares que fueron detenidos de manera ilegal. La tensa vida de Rato El todavía director gerente del FMI se pasaba la vida de aeropuerto en aeropuerto, de reunión en reunión. Cada dos semanas venía a España para estar con sus hijos, el eje de su vida POR PILAR CERNUDA MADRID. Verán: viene el próximo fin de semana y, mal que le pese a Rodrigo Rato, van a incrementarse aún más las especulaciones porque piensa reunirse con su gente, no va a renunciar a encontrarse con sus amigos. Todo se va a disparar, aunque el alcance de la rumorología en torno a Rodrigo Rato es de tal magnitud que se vea o no se vea con los suyos las especulaciones están ya servidas. Preparó con todo detalle el anuncio de su abandono voluntario del Fondo Monetario Internacional para regresar a España y aceptar una oferta en el mundo de la empresa privada, lo que le permitirá vivir cerca de sus hijos. Lo preparó todo. Primero la llamada a Rajoy, a continuación el comunicado del Fondo anunciando su retirada a partir de la próxima Asamblea General, después la llamada al presidente Zapatero y a continuación al vicepresidente Solbes. Inmediatamente después, Rato llamó a una veintena de periodistas españoles, según una lista que habían preparado él mismo y su fiel colaboradora Teresa, con la que lleva más de veinte años trabajando. Fue inútil. Las especulaciones sobre su regreso a la política no han cesado desde el jueves y la propia María Teresa Fernández de la Vega se permitió hacer un juego de palabras respecto al futuro de Rajoy con una mención al regreso de Rato y la marcha de Jaume Matas. En fin. Su vida en el FMI ha sido apasionante, pero llegó un punto en el que a Rodrigo Rato le pesaba mucho la ausencia de sus hijos y la ausencia de España. Gelita, su hija mayor, pasó con él el primer año en Washington y ahora está allí Ana, su segunda hija. Pero no es lo mismo. Él quería estar con sus hijos, con los tres, y no de un lado para otro permanentemente. Además, no fue fácil hacerse con el cargo. Contaba Rodrigo Rato que lo que más le costó en el FMI fue hacerse con el lenguaje y con los tecnicismos. Uso bastardo de la Justicia El peso de la ausencia Fue casi más duro que su ritmo de vida, desenfrenado ritmo de vida, nada que ver el trabajo del director gerente del FMI con el de un vicepresidente económico de un Gobierno europeo, en este caso el español. Estaba fuera de casa dos tercios de cada mes, de aeropuerto en aeropuerto, de hotel en hotel, de reunión en reunión, con esperas tediosas por los retrasos en los vuelos, porque Rodrigo Rato utilizaba y utiliza vuelos regulares. El FMI no tiene un avión propio. Cada dos semanas ha venido a España para estar con sus hijos, el eje de su vida, y ha aprovechado también algún desplazamiento a Europa o África que terminara los viernes. trabajó en Madrid y que fueron destinados a la Embajada. Ha procurado también estar en contacto con los españoles que viven en la capital norteamericana. De hecho, cuando organizaron una función de teatro benéfica las pasadas Navidades llamaron a Rato, al que pocos conocían, e inmediatamente se sumó al proyecto. Ensayaron durante tres meses y él acudía cuando terminaba su trabajo en el FMI si estaba en Washington. Pero España siempre ha estado ahí. Lo primero que hace Amigos En Washington tiene tres o cuatro buenos amigos- -Ricardo, Alberto, Luis- -con los que ya Preparó con todo detalle el anuncio de su regreso, incluida la llamada a una veintena de periodistas por las mañanas es meterse en internet para leer la prensa española, habla no menos de diez veces al día con España para que personas bien enteradas le den su punto de vista sobre la actualidad, llama a quienes cree que pueden ampliar datos sobre las noticias del día, pregunta a sus amigos por su situación personal y política, escucha, opina. En estos tres años no se ha perdido nada de lo importante y no importante que ha ocurrido en nuestro país, en su país. Y, por supuesto, las vacaciones han sido y son españolas, casi siempre en Asturias. Ha desaparecido la casa familiar en Gijón, pero se está construyendo una nueva muy cerca, en medio de la naturaleza, compartida con su hermana. Vuelve. Regresa. Que digan lo que quieran, pero él está seguro de que no va a ser para hacer política.