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56 MADRID SÁBADO 30 s 6 s 2007 ABC Encajes y blondas de papel pinocho Sólo necesita papel, tijeras y pegamento. Lo demás lo pone la destreza de sus manos. El artista Roberto Comas expone por primera vez su espectacular colección de trajes regionales de papel a tamaño natural POR MABEL AMADO MADRID. Realizó su primera muñeca de papel, vestida de gitana, para la Feria de Abril de 1966. Hoy, más de cuarenta años después, Roberto Comas continúa repasando la historia del traje con sus espectaculares modelos a tamaño natural. Aunque a lo largo de los años ha reinventado diseños históricos y de grandes firmas, ahora le ha llegado el turno a la vestimenta más arraigada en el espíritu español: sus trajes regionales. Así, desde hoy y hasta el 31 de agosto, la planta novena de El Corte Inglés de Callao acoge la original exposición Trajes regionales de papel obra de este artista madrileño. Con él fuimos descubriendo ayer cada uno de sus modelos y también más de un secreto que dejaremos para el final... Desde el vestido de flamenca al de fallera, pasando por parejas de maragatos, pasiegos, maños, mallorquines, chulapos, lagarteranos... Así hasta contabilizar más de cincuenta trajes típicos realizados en su mayor parte con papel kraft. Aunque, como afirma Comas, para realizar un vestido sólo se necesita papel, tijeras y pegamento algunos de los diseños le han llevado más de dos meses a su equipo, formado por seis personas. En ese tiempo se tiene que dar vida al maniquí- -algunos se sierran para conseguir el mejor movimiento o postura- -y vestir su desnudez. ¿Cómo? Confundiéndonos muchas veces y volviendo a repetir reconoce Comas. No en vano, con esta exposición quiere realizar un homenaje a la artesanía y dejar constancia de que no puede morir. Por ejemplo, el traje zamorano requirió recortar flores durante un mes, algo más que con la falda de cinco capas de Montehermoso. Sin olvidar las dos piezas que conforman la espectacular bata de cola. Para crear los vestidos se necesitan muchas bobinas de papel kraft- -el 90 por ciento del traje está compuesto por este material- pero también de otros tipos, además de pintura, lacas, brillos y hasta plastilina (para el cabello) Por ejemplo, para dar la apariencia del raso en un vestido utiliza papel nacarado traído de Japón, mientras que para unos encajes utiliza blondas de pastelería. Si se trata de medias, el material elegido será el papel pinocho, y si es una sobrefalda de organza se decantará por el papel vegetal. Ya sobre el propio papel kraft se irán dando capas de pintura hasta conseguir la consistencia adecuada, además del movimiento requerido- -bailando- -o posición- -sentados- Aunque todos los trajes son espectaculares, Comas destaca especialmente el de charro, de cuyo resultado está muy orgulloso. No es para menos, con los ricos bordados en el vestido femenino y el sombrero y las botas del hombre. Y por encontrarnos en Madrid no podíamos pasar por alto la pareja de chulapos. Son trajes caracte- Mantón de manila rísticos de principios de siglo que, para el caso de la mujer, ha sido muy elaborado a base de espiguilla con pañoleta a la cabeza y mantón de manila con preciosos bordados. Para él, chaleco y pantalón estrechos, gorra castiza y pañuelo de seda al cuello. Se advierte así la importancia de los complementos en los trajes, pues hasta los mínimos detalles se han reproducido en papel. Es el caso del traje de vistas, típico de las ceremonias en La Alberca, que llama la atención por la gran cantidad de collares con medallas y broches exvotos. O la antigua bata de cola que rinde homenaje a las lucidas por las primeras folclóricas hace más de cien años. De Madrid la exposición viajará en septiembre a Canarias y el próximo año llegará a Valencia. Ambas instalaciones contarán con nuevos diseños inspirados en sus respectivas regiones, lo que muestra cómo esta exposición es una colección viva que crece con cada viaje. Y cada vez que lo hace también se duplican las dificultades para su traslado. Como recuerda el artista, lo más complicado de todo es poner y quitar la exposición. Por la delicadeza del papel, cada modelo se transporta en una jaula propia. Es como desplazar una compañía de ópera o ballet internacional. Resulta muy aparatoso pero el resultado final compensa tanto esfuerzo Como también compensará cuando, finalmente, pueda mostrar uno de sus más delicados diseños: la Dama de Elche vestida. En esta ocasión no ha tenido que recurrir a su libro de cabecera, de los años cuarenta, donde están representados todos los trajes regionales españoles. Para reinventar a esta dama de piedra se ha inspirado en sus propios colores: blanco para la camisola, rojo para la túnica y azul para el manto... Y después, sólo pide tiempo para realizar una exposición especial de Balenciaga. No en vano ya cuenta con diez en su colección... Itinerancia Más de dos meses de trabajo El traje de chulapa no olvida el mantón de manila ricamente bordado