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30 6 07 TENDENCIAS Triquini o el bañador desestructurado Hay prendas de vestir que han perdido su sentido original, pero que ahí siguen- -la falda pantalón, sin ir más lejos- -y otras que nunca la han tenido. El triquini, por ejemplo, pero, ya ven, es de lo más fashion TEXTO: ROSA BELMONTE De moda lsa Schiaparelli tocada con una cabeza de pantera auténtica y sus bocetos de sombreros de 1937 (especialmente el tocado Soulier) son surrealistas. No sólo porque el zapato (soulier) en la cabeza fuera inspirado a Salvador Dalí por Gala, sino por lo irracional de semejante idea. Aunque no hace falta ir a la asociación evidente entre el mundo de la moda y el movimiento surrealista para resaltar lo absurdo del primero, pese a que a veces se nos olvide. Si Bretón dijo lo de La belleza será convulsa o no E será nada visto lo visto durante décadas, la moda será idiota o no será nada. Pero no hay problema, siempre hay algo que nos vuelve a abrir los ojos y a dejárnoslos como platos (como fuentes, más bien) Señoras y señoras, con todos ustedes, el triquini. Creíamos haberlo dejado en los años 70 y en la sastrería de Cuéntame pero el pasado siempre vuelve. Aunque se cambie de nombre. En los años 70 esa pieza que en realidad es algo por arriba, algo por abajo y una tira central, anilla o cualquier otra cosa que hace de puente o unión no se llamaba triquini. Se llamaba biquini- bañador, que además era una denominación mucho más razonable, aunque la prenda no lo fuera. Pero qué demonios, si el sentido común hiciera su desembarco en el mundo de la moda, ésta no tendría el menor sentido. Al hablar de triquini puede dar la impresión de que nos referimos al traje de baño de tres piezas, es decir, al que tiene un sujetador, un recatado coulotte y un tanga para tomar el sol. Pero no, porque este invento sí tiene sentido. Hablamos del absurdo, del que te deja las lorzas al aire, del que te deja un creativo sol y sombra en el cuerpo que ni la marca del Zorro, del que tira tanto que parece que alguien te llevara con correa, del que reapareció en la pasarela de Sao Paulo en 2002 (con taconazos, claro) Y resulta que no fue una tendencia retro pasajera. Hay alguien empeñado en que los triquinis dominen la tierra y en que nos lo compremos. Hasta en el último certamen de ¿Un bañador aireado? ¿Un biquini arrepentido? ¿Un triquini? Se llame como se llame. necesita una figura muy especial El triquini es para lucirse, porque para nadar o tomar el sol... AFP No haremos sangre con el triquini. Tampoco está solo entre los sinsentidos del doble fondo del armario. No olvidamos la falda- pantalón, la torerita...