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6 OPINIÓN SÁBADO 30 s 6 s 2007 ABC AD LIBITUM EL RETORNO DE RATO UANDO, va para cuatro años, José María Aznar desenvainó su dedazo para, por sí y ante sí, designar heredero al frente del PP, en la cumbre del partido se especulaba con dos nombres fundamentales. Los más numerosos sostenían la hipótesis y el deseo de que Rodrigo Rato fuera el sucesor, lo que sin duda habría ocurrido de producirse el relevo, como Dios manda y la democracia exige, en el seno de un Congreso. Los menos confiaban en que la designación aznarí recayera sobre Jaime Mayor Oreja, uno de los muchos nombres valiosos, desde Francisco Álvarez Cascos a Federico Trillo, M. MARTÍN que ese partido ha despilFERRAND farrado, en beneficio de otros de menor enjundia y mayor obediencia, en estos últimos tres años. Aznar, dotado por aquel entonces de un complejo imperial, capaz de casar a su hija en El Escorial, como una princesa, o de ir a Irak para arreglar el mundo del brazo con George Bush, señaló a Mariano Rajoy y así, 11- M de por medio, comenzó la última etapa de la vida política, la de José Luis Rodríguez Zapatero en el limbo y el monopolista de la oposición en la inopia. El anuncio de que Rodrigo Rato volverá a España antes de que termine el año, sin cumplir el plazo de su compromiso como director gerente del Fondo Monetario Internacional, como hizo su predecesor Horst Kohler- ¿qué pasa en el FMI? ha sacado de su acostumbrado sopor a Rajoy y a sus sesteantes compañeros en la cumbre del PP. Dígase lo que se diga, un político de raza está siempre dispuesto a arrancarle las entrañas a sus adversarios más notables y, casi siempre, a moler los hígados de sus conmilitones menos afines. El alborozo con el que los populares saludan el retorno del artífice del éxito económico aznarita, supongamos que sincero, habrá que rebajarlo de intensidad hasta saber cuál es la disponibilidad política- -las ganas- -del hombre que nació el mismo día, mes y año en que falleció Niceto Alcalá Zamora (18- III- 1949) Quienes tengan memoria y gusten de usarla quizás recuerden que, en vísperas de las elecciones de 2004, una echadora de cartas del barrio de Chueca- -hoy en fiestas trepidantes- -le auguró a Rato, a la sazón la otra mitad de los carteles electorales que encabezaba Rajoy, que llegaría a presidente del Gobierno de España. No le puso fecha al pronóstico y, si bien es verdad que el tarot no es una ciencia, tampoco andan sobrados de rigor los estudios del CIS. Por aquellas fechas dijo Zapatero que Rajoy era el candidato del PP para el 2004 y, seguramente para zaherir al gallego, anunció que Rato lo sería en el 2008. No tiendo a creer ni en oráculos ni en pitonisas, pero algo debe flotar en el aire cuando, con vagas razones, un líder- -Rato lo es- -anticipa su retorno y dos adivinos, la de Chueca y el del PSOE, coinciden en su pronósticos. Según Francisco Silvela, en España todo es posible y nada resulta probable. Pues eso. EN FIN HAZ LA PAZ, NO EL AMOR rar un papel activo en cualquier arreglo futuro en PaODO aquél que quiera comprender la raíz de delestina. La visión que Oz tiene de Europa- -la patria terminados comportamientos de Israel con el de sus padres perseguidos, no se olvide- -rezuma topueblo palestino y los países árabes de la redo el resentimiento que son capaces de acumular los gión, filtrados a menudo por el tamiz de prejuicios parientes expulsados violentamente de la casa del pamuy antiguos, debería invertir un par de fin de semadre. Pero no por ello resultan menos útiles: seguranas en leer Una historia de amor y oscuridad del escrimente reflejan sentimientos profundos de una mayotor jerosolimitano Amos Oz, justísimo premio Prínciría abrumadora del pueblo israelí. Como aperitivo, el pe de Asturias de las Letras de 2007. Entenderán muescritor nos espeta el siguiente recuerdo infacho mejor las angustias, y también las misemante: cuando su padre era niño en Polonia, rias, de un pueblo abrumado a partes iguales las paredes de Europa estaban cubiertas con por el peso de la soberbia y la tribulación. Asispintadas de ¡Judíos, a Palestina! cuando su tirán a una representación sin artificios del padre regresó a Europa, cincuenta años desdolorosísimo parto que supuso la creación de pués, las mismas paredes estaban cubiertas Israel y sus primeros pasos como el hogar nacon pintadas de ¡Judíos, fuera de Palestina! cional soñado por los irredentos discípulos sioMuchos europeos, explica Oz, le invitan a nistas de Theodor Herzl. Y se conmoverán con tomar café con palestinos o árabes para que la historia de una familia de judíos europeos EDUARDO se den cuenta de que ninguno de los dos tieexpulsados de sus hogares, que huyeron de la SAN MARTÍN nen cuernos y rabo, y lograr así que el problebarbarie para verse atrapados por un destino ma desaparezca. Dicha actitud se basaría en una que no era exactamente el que les habían contado. El idea, muy extendida en Europa, de que todo conflicto final trágico de la madre cierra uno de los relatos es en esencia un malentendido. Un poco de terapia más conmovedores que se haya escrito en mucho de grupo, un poco de orientación familiar, y todo el tiempo. Es la historia de la familia del propio Oz. mundo a vivir feliz Para ellos, el escritor tiene una Meses antes de que se publicara en España la novemala noticia: algunos conflictos son muy reales; pero la mencionada, veía la luz un revelador opúsculo del también una buena: que no hay ningún malentendido mismo autor titulado Contra el fanatismo. Son tres entre israelíes y árabes. Los dos quieren la misma tieconferencias dictadas en Europa en el 2003 y en ellas rra, y ambos por razones muy poderosas. Por muel escritor desentraña la esencia del fanatismo que él chos ríos de café que bebamos juntos no se extinguirá ha tenido la desgracia de experimentar en carne prola tragedia... Se requiere algo más que café y entenpia en su propio país. Para Oz, lo que hace imposible derse mejor. Se requiere llegar a un compromiso, a un diálogo con los fanáticos es que estos adoptan una un acuerdo doloroso. Y la expresión llegar a un actitud de superioridad moral que hace inviable cualacuerdo, a un compromiso tiene una reputación nequier acuerdo, porque la esencia del fanatismo reside fasta en la sociedad europea Al haz el amor, no la en el deseo de obligar a cambiar a los demás. guerra de los pacifistas europeos, Amos Oz, pacifisPero el alegato del autor contra los fanáticos incluta israelí de la primera hora, opone haz la paz, no el ye, de pasada, unas consideraciones sobre Europa y amor Hacer la paz no es un acto de amor, sino de relos europeos que convendría retener, sobre todo en un nuncia recíproca. Y, en consecuencia, siempre resulmomento en el que, después de derramar millones de tará doloroso para las dos partes. A mí no me ha costaeuros por toda la región, Europa se ve relegada a un do tanto entenderlo. papel de mera comparsa y se interroga cómo recupe- C T