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90 VIERNES deESTRENO VIERNES 29 s 6 s 2007 ABC LAS MÁS TAQUILLERAS Cautiva Argentina 2003 115 minutos Género- -Drama Director- -Gastón Biraben Actores- -Bárbara Lombardo, Susana Campos, Hugo Arana, Osvaldo Santoro BANDA SONORA Black Snake Moan New Weast Varios autores La mayor curiosidad de la banda sonora de esta película es escuchar a Samuel L. Jackson cantando. La industria discográfica no tiene por qué inquietarse. No es probable que haga carrera musical, pero aunque como cantante esté lejos de alcanzar su calidad actoral (demasiado lejos como para proponérselo incluso) sí hay que reconocerle arrojo, personalidad y abundantes dosis de convencimiento, que le hacen salir bien parado del experimento. El blues y el country son los ejes sobre los POR JULIO BRAVO que se asienta este disco, que cuenta con intervenciones de The Blak Keys, Jessie Mae Hemphill, Bobby Rush, Precious Bryant, John Doe, Outrageous Cherry, R. L. Burnside y North Mississippi Allstars. Completan la banda sonora fragmentos compuestos por Scott Bomar, un músico criado artísticamente en Memphis y en el Mississippi, que con sus cuidados y elaborados sonidos electrónicos tiñe de inquietud la partitura. Memoria de la infamia ANTONIO WEINRICHTER Uno de los episodios colaterales más vergonzosos de la dictadura militar argentina fue la adopción de bebés de víctimas de la represión por parte de familias cercanas al poder que los había hecho desaparecer. Sobre esta cuestión se han hecho varias películas, de las que esta Cautiva no será seguramente la última. No es un tema sobre el que se puedan aportar muchas novedades desde el punto de vista dramático; ya es bastante delicado de por sí como para jugar a hacer variaciones. El debutante Gastón Birabén opta por una presentación gradual de los hechos: sin que 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 Shrek Tercero Ocean s Thirteen Piratas del Caribe 3 Ladrones Hostel 2 Bajo las estrellas Un engaño de lujo... Zodiac Corazones solitarios Érase una vez... un cuento Historia de un crimen... Spider- Man 3... La última nota... Last days... Memorias de Queens Entre mujeres El buen nombre Lo que no se ve Nuevo mundo Desafío a la muerte Obra maestra Muy buena Buena Regular Mala Toda la película se sujeta sobre el trabajo de la joven actriz que la encarna, Bárbara Lombardo llegue a haber suspense sobre el proceso de revelación que cuenta, consigue convertirlo en una especie de thriller de sentimientos. Para ello adopta el punto de vista de una adolescente que debe enfrentarse a un tremendo cambio de chip: reemplazar a los padres que la han educado (la película elude el maniqueismo de presentarlos como unos monstruos: simplemente se van quedando sin razones y desvaneciendo) por una pareja fantasmal de desaparecidos de los que apenas quedan unas fotos desvaídas y los dolorosos recuerdos de sus deudos, que nunca serán suficiente para la confundida e inquisitiva adolescente, que necesita construirse una imposible memoria nueva que sustituya a la de la infamia. Toda la película se sujeta sobre el trabajo de la joven actriz que la encarna, Bárbara Lombardo, si bien la escena que permanece en el recuerdo es la del parto en el hospital vigilado por los ladrones de niños, una imagen que añadir a la galería de los horrores. Toni García QUERIDO VHS El otro día fui a casa de mis padres a recoger esa correspondencia que sigue llegando a tu nombre, aunque haga veinte años que no vivas ahí. En el comedor, como un destello del pasado (qué poético, ¿verdad? volví a ver (reconozco que no voy mucho a ver a mis padres) mis queridas, adorables, míticas cintas de VHS. Tuve mi primer video en 1983, después de que mi padre se cansará de oírme hablar de la película que había visto en casa del vecino con un aparatejo donde metías una cosa cuadrada. El hombre aguantó lo que pudo, pero finalmente sucumbió ¿ves papá, que todo el coñazo que te di con el video ha servido de algo? Aún recuerdo la primera peli que tuve en propiedad (lo cual era algo extraordinario para aquellos tiempos) se llamaba El coloso en llamas y la vi tantas veces que al final Steve McQueen y Paul Newman parecían dos eunucos de voz entrecortada. Sigo guardando la cinta (junto con otras muchas, muchísimas) y me pregunto por qué tuvimos que abandonar el memorable mundo VHS. Vale, entiendo lo del 2000 y lo del Beta (aunque estoy seguro de que habrá gente que lea esto y pensará que hablo chino) Las cintas eran pequeñas, una era reversible... Vale, lo entiendo. ¿Pero y el VHS? Ese tamaño descomunal, como una casete gigante, la emoción de meter la cinta en el reproductor y la incertidumbre de saber si se po- Ese tamaño descomunal, como una casete gigante, la emoción de meter la cinta en el reproductor y la incertidumbre de saber si se podría ver o empezaría el fastidio del tracking... dría ver o empezaría el fastidio del tracking: Sí, es un problema del tracking, seguramente la han grabado fuera de tracking te decía el tío del videoclub que, como tú, no tenía ni idea de por qué se veía mal, de por qué temblaba la imagen o de por qué los protagonistas movían los labios y no se oía absolutamente nada, pero que siempre tenía a pun- Una vieja cinta de VHS ÁNGEL DE ANTONIO to la cantinela del tracking. O cuando devolvías la peli sin rebobinar y te ponían una multa... Qué gran concepto, rebobinar. Recuerdo que me compré un Delorian (el coche de Regreso al futuro que rebobinaba las pelis y que era de una cutrez espantosa. ¿Y qué me decís de limpiar los cabezales? Recuerdo haber comprado una cinta limpiadora que era básicamente una cinta de video con una especie de algodón tensado, y que cuando la metías en el aparato empezaba a chirriar como cuando atropellas a un gordo yendo marcha atrás con el coche (sí, me habéis pillado, esto me lo he copiado de Woody Allen) Todo era memorable, una experiencia inigualable. Haciendo cola en el videoclub, agazapado bajo el mostrador esperando que devolvieran Indiana Jones y el Templo maldito Cuántas veces oí a tíos de pelo en pecho decir: Y el puto niño éste, mira las pelis que lleva después de tirarme siete horas en el videoclub. Y aunque mi buen amigo Gregorio Belinchón me recordó que nunca debo hablar de las películas favoritas de mi niñez o paridas por el estilo, seguro que se le ha caído una lagrimilla recordando a nuestro querido VHS. ¿Oh no, Gregorio?