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ABC LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LOS INFORMES DE LAS DEFENSAS VIERNES 29- -6- -2007 ESPAÑA 21 Usan las dudas de un jefe policial para pedir la absolución de El Haski Críticas a la AVT por dedicar sólo un párrafo a los acusados árabes N. VILLANUEVA MADRID. José Luis Borraz, abogado defensor del presunto ideólogo de la matanza de Madrid, Hassan el Haski, se aferró ayer a las declaraciones de un policía durante el juicio del 11- M para desvincular a su cliente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) del que, según la Fiscalía, era líder en el momento de los atentados. Durante su comparecencia como perito en la vista, el comisario José Cabanillas, uno de los firmantes del informe policial en el que se basó la acusación del Ministerio Público, expuso sus dudas sobre lo que había afirmado de forma taxativa cuando redactó dicho informe: La pertenencia al GICM de Hassan El Haski es controvertida sostuvo el policía en sede judicial. Durante la exposición de su informe sobre El Haski, en el que pidió la libre absolución del procesado, el letrado se acogió a las dudas que sembró en sala el perito- policía (precisamente propuesto por la Fiscalía) para desmontar uno de los pilares en los que se sustentan las acusaciones contra uno de los presuntos cerebros del 11- M. El otro pilar, como reconoció el propio letrado, son las declaraciones del preso Attila Turk, quien si en sus múltiples declaraciones policiales y judiciales había asegurado que El Haski le confesó que la matanza de Madrid la había cometido su grupo durante su comparecencia como testigo a través de videoconferencia negó haber dicho tal cosa. Todo ello sirvió al letrado Borrás para afirmar de forma tajante que no se ha podido extraer ningún indicio de que El Haski pertenezca al GICM ni de su autoría del 11- M. No conocía a ninguno de los procesados ni a ninguno de los más de 100 imputados que llegó a haber en el sumario La Fiscalía mantuvo en sus conclusiones definitivas que, a mediados de febrero de 2004, Hassan El Haski viajó desde Siria a Bélgica (donde en noviembre de 2003 tuvo lugar una reunión entre representantes del GICM para elegir el nuevo líder de ese grupo terrorista, puesto que se disputaban el propio El Haski y Abdelkader Hakimi) y, desde allí a Francia, donde se hospedó primero en casa de la familia M Saad y después, los primeros días de marzo de 2004, en la de los detenidos Bachir Ghoumid y Fouad Charouali. Esos días previos al 11- M, Hassan el Haski (que mantuvo una reunión en Mantes la Jolie con los antes citados y con Attila Turk) dio muestras de estar muy nervioso pues era conocedor e instigador del grave atentado terrorista que se iba a producir en Madrid según el escrito de acusación de la Fiscalía. Los tres islamistas que declararon por videoconferencia desde Versalles (Attila Turk y los hermanos Ahmed y Youssef M Saad) admitieron el encuentro de Mantes la Jolie, pero lo desvincularon de ese grupo terrorista, cuya existencia dijeron desconocer pese a estar condenados en Francia como integrantes del mismo. Tanto Turk como los hermanos M Saad afirmaron que desconocían los medios económicos de los que disponía Hassan El Haski quien, pese no tener trabajo, enviaba dinero a su familia en Siria. El único dato sobre una posible fuente de financiación la aportó Youseef M Saad, quien señaló que en algunas ocasiones El Haski recibió dinero de unos amigos que tenían un bar. Borraz no concluyó su intervención sin arremeter contra la acusación particular que ejerce uno de los abogados de la AVT. En su opinión, resulta llamativo que ese letrado dedique sus conclusiones definitivas a desmontar el escrito de la Fiscalía y despache en un solo párrafo las pruebas contra lo que llama el resto de procesados de origen árabe El Supremo se inclina por revocar la sentencia del caso Bono N. COLLI MADRID. Las deliberaciones sobre los recursos que la Fiscalía y la Abogacía del Estado presentaron contra la sentencia del llamado caso Bono comenzaron ayer en la Sala Segunda del Tribunal Supremo, pero no concluirán hasta hoy. Sin embargo, fuentes judiciales han señalado que la mayoría de los magistrados se inclinaban al término de la reunión por revocar la sentencia dictada en su día por la Audiencia Provincial de Madrid. El alcance de la revocación (que sea parcial o total) y el grado de acuerdo del tribunal (que haya unanimidad o no) son cuestiones que no quedarán cerradas hasta hoy. El 8 de mayo de 2006, la Audiencia condenó a cinco años de cárcel al inspector jefe de la Policía Javier Fernández Gómez por los delitos de falsificación, detención ilegal y coacciones; al comisario jefe de la Brigada Provincial de Información Rodolfo Ruiz a cinco años por falsificación y detención ilegal; y al funcionario José Luis González Salgueiro, a tres por falsificación. Los hechos que dieron lugar a esta sentencia ocurrieron durante una manifestación convocada en 2005 por la Asociación Víctima del Terrorismo (AVT) A la misma acudió el entonces ministro de Defensa José Bono, quien dijo haber sido agredido. Dos de los asistentes, que resultaron ser militantes del PP, fueron detenidos por la presunta agresión, aunque posteriormente quedaron libres de cargos al archivar la causa el juez. La mayoría de los cinco magistrados que componen la Sala del Tribunal Supremo a la que ha correspondido el caso Bono entendían ayer que no se dan los requisitos para condenar a dos de los tres policías por el delito de detención ilegal. Mayores dudas surgen en relación con la falsedad documental (por este delito fueron condenados los tres agentes) que no ha sido recurrido por el fiscal pero sí por el abogado del Estado. Según el representante del Gobierno- -y en este punto reside la dificultad- -el de falsedad es en este caso un delito conexo al de detención ilegal, por lo que una eventual absolución de los policías por este último debería suponer también su absolución por la alteración de los atestados policiales. Conclusiones definitivas POOL suyo para pedirle que solicitara a los Moussaten el número de teléfono de Belhadj en Bélgica. A continuación, el letrado se empleó a fondo para descalificar la comisión rogatoria belga. Así, dijo que no se ha acreditado que en el piso de Bruselas- -lo definió como casa patera -se hubiera encontrado una revista con instrucciones para para activar bombas a través de móviles. En cuanto a la atribución a su defendido del apodo de Abu Dujana El Afgani- -uno de los nombres con los que se reivindicó el 11- M- recordó que el comisario José Cabanillas, en su declaración ante el Tribunal, desvinculó este alias de Belhadj para atribuirlo a Jamal Ahmidan. Esto le sirvió para quitar valor al hecho de que en un móvil figurara el nombre de Abu Dujana asociado al número de Belhadj. Iván Reis no transportó ni un gramo de la Goma 2 hallada en Leganés N. V. MADRID. Iván Reis, uno de los procesados que, según la Fiscalía, transportó de Avilés a Madrid parte del cargamento utilizado en la matanza, llevaba en la mochila hachís en mal estado, no dinamita, pues si así hubiera sido no se habría prestado a hacer este viaje en un autobús de línea, no sólo poniendo en peligro la vida de las personas que allí viajaban, sino la suya propia. Mi cliente no es un suicida señaló ayer la letrada del asturiano María del Mar Ramos. Ramos subrayó que, aun en el caso de que Iván hubiera transportado Goma 2 ECO (algo de lo que él no tuvo conocimiento en ningún momento al estar la bolsa cerrada con un candado) no está acreditado que ésta formara parte de la dinamita que estalló en los trenes (pues no se sabe cuál es la marca comercial utilizada) como tampoco lo era de la hallada en Leganés, que si en este caso sí era Goma 2 ECO, ésta fue suministrada a Mina Conchita a partir de 23 de enero, después del viaje de Reis a Madrid, que fue el 9 de enero. La defensa del asturiano rebatió la acusación de transporte de explosivos que imputan a su cliente afirmando que lo que llevaba era droga, porque si hubiera sabido que era dinamita se habría dado por aludido cuando tuvo noticia del 11- M, y sin embargo, siguió con su vida normal como si aquello no fuera con él Por su parte, la defensa de Nasredine Bousbaa, acusado de colaboración con organización terrorista y falsificación, aseguró que su cliente tuvo un contacto muy superficial con Jamal Ahmidan. El Chino le entregó tres pasaportes para ver qué podía hacer con ellos pero su cliente no llegó a manipularlos porque estaban muy viejos. Estos documentos aparecieron después entre los escombros de Leganés. Detención ilegal y falsedad ABC. es Siga en directo las últimas sesiones del juicio del 11- M desde abc. es