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ABC MIÉRCOLES 27- -6- -2007 Concentración en homenaje a Sandra Palo ante la salida, hoy, de uno de sus asesinos 55 A la hora de ponerse a trabajar sobre la torre del BBVA se propuso levantar, esta vez, el emblema de referencia de los setenta. La torre costó 18 millones de euros. Su proyecto causo admiración en la época y adentró a la arquitectura española en una nueva fase. El rascacielos fue uno de los primeros de España en utilizar el acero en su estructura y en redondear sus esquinas. Desde sus cimientos hasta su fachada, el edificio está lleno de decisiones originales. Uno de los primeros problemas que tuvo que solventar el arquitecto fue el de salvar los túneles del ferrocarril que pasaban justo por debajo de donde se iba a levantar la torre, en el paseo de la Castellana. Este problema le llevó a disponer de una cimentación amortiguada. La base no podía tocar la bóveda de los túneles, por lo que la torre tuvo que poner una pierna a cada lado y hacer un puente entre ellas para sostenerse sin pisar la pareja de tubos del tren. Su estructura también está repleta de soluciones aplaudidas. Todo el edificio se apoya en dos grandes troncos huecos de hormigón que encierran en su interior los conductos verticales de instalaciones y Referencia de los setenta Expertos consultados apuntan que la torre puede tener un valor de mercado de unos 250 millones de euros El presidente del BBVA se mostró triste por haber vendido la sede, pero los negocios son los negocios sistemas de comunicaciones (ascensores y escaleras) desde los que parten fuertes voladizos y losas cada cinco plantas, sobre los que, mediante pilares metálicos, se levantan los pisos intermedios. Esta disposición estructural, apreciable desde el exterior, unida a la elección de un cerramiento independiente de ella, efectuado con muro cortina en acero auto- oxidante con las esquinas redondeadas (de inspiración wrightiana) define la caracterización estética de la torre. Destacan, además, los treinta forjados, pasarelas y parasoles metálicos que tiñen la piel de cristal del rascacielos. Están elaborados con un tipo de acero que se oxida en su cara El presidente del BBVA, sin embargo, admitió sentirse no muy contento por la venta de la mítica torre de la Castellana. Perderemos una sede muy bonita. Un edificio muy significativo. No estoy contento- -dijo- -de haber vendido la sede. Me entristece, pero el negocio es el negocio. Es una de las muchas operaciones que hay que hacer en el siglo XXI La venta de la torre obligarán a sus 1.500 inquilinos a tener que abandonarla en 2010. Bueno, a todos menos uno. Desde hace años un halcón anida en los últimos pisos del rascacielos, donde se dedica a cazar palomas. Alimentado y criado por un empleado del BBVA confía en que los nuevos ocupantes le traten igual de bien. Un edificio significativo Planta tipo Sección fachada 40 m Planta tipo 30 m ABC PEDRO SÁNCHEZ ron siete estudios de arquitectura. Francisco Javier Sáenz de Oíza resultó el ganador. Era el arquitecto de moda. Una década antes había levantado el hito vanguardista de los sesenta con el proyecto de Torres Blancas. El arrendamiento del rascacielos contribuirá a aliviar la escasez de suelo para oficinas en el centro de la capital exterior para autoproteger su interior. Este fenómeno ha sido el que le ha dado un cierto tono rojizo a la torre, además de conseguir una textura propia, alejada de los modernos y fríos materiales ultramodernos que se utilizan en la actualidad. El presidente del BBVA, Francisco González, aseguró que la venta de sus inmuebles más emblemáticos se traducirá en importantes ahorros para el grupo. Hemos hecho una gran transacción- -afirmó en los cursos de verano de la UIMP de Santander- y supondrá un importante ahorro de costes González dijo que el nuevo emplazamiento, en el barrio de Las Tablas, es una zona de nueva construcción cuyo factor determinante ha sido la llegada del Metro EL PRIMER GIGANTE DE ACERO La torre del BBVA fue proyectada en 1971 por el arquitecto Fco. Javier Sáenz de Oíza, autor también de otro edificio emblemático de la capital como Torres Blancas (1962) La obra se inició en 1978 y fue terminada a principios de 1981. Se convirtió en el mayor rascacielos de España del momento con sus 30 plantas y 107 metros de altura.