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16 ESPAÑA ESPAÑA, OBJETIVO DE AL QAIDA EN EL LÍBANO EL ÚLTIMO ADIÓS A LOS SOLDADOS ASESINADOS MIÉRCOLES 27 s 6 s 2007 ABC Emotividad en un solemne funeral de Estado presidido por los Príncipes El Heredero de la Corona impuso a los soldados asesinados la Cruz del Mérito Militar con distintivo amarillo LUIS AYLLÓN MADRID. Los Príncipes de Asturias presidieron ayer en la Base Príncipe de la Brigada Paracaidista (Bripac) en la localidad madrileña de Paracuellos de Jarama, el funeral de Estado por los seis militares muertos en el atentado perpetrado en el Líbano contra un vehículo español integrado en la misión de la ONU en ese país (Finul) La ceremonia, oficiada por el arzobispo castrense, Francisco Pérez González, contó con la presencia del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y otros miembros del Gobierno, y estuvo cargada de emoción y marcada por el dolor de los familiares y compañeros de los soldados muertos. A la izquierda del altar se situaron unos doscientos familiares de los militares fallecidos, que fueron saludados por Don Felipe y Doña Letizia, en medio de una gran emotividad. Después, los Príncipes de Asturias, que por vez primera presidieron un funeral de Estado, se colocaron a la derecha del altar, junto al resto de las autoridades. Don Felipe vestía el uniforme de comandante del Ejército de Tierra, con el distintivo de la Bripac. Era también el primer acto oficial al que asistía Doña Letizia, después de haber dado a luz a su segunda hija hace dos meses. Un momento especialmente sentido se produjo cuando, mientras sonaba una marcha fúnebre, hicieron su entrada, a hombros de miembros de la Bripac, los féretros con los cuerpos sin vida de Jonathan Galea, Juan Carlos Víllora, Manuel David Portas, Yeison Alejandro Castaño, Jeferson Vargas e Yhon Edisson Posada, los tres últimos de origen colombiano. Los féretros, cubiertos con la bandera española, fueron colocados en unos catafalcos delante del altar y sobre ellos se depositaron seis boinas negras de paracaidista. En la homilía del funeral, concelebrado con nueve sacerdotes, el arzobispo castrense subrayó que nuestros soldados se vieron atacados y cayeron en las fauces de la violencia que no tiene entrañas ni vísceras una situación ante la que- -dijo- nos sentimos impotentes Para aliviar a sus familiares, recordó unas palabras de Juan XXIII a los para- Don Felipe y Doña Letizia dan el pésame a los familiares, momentos antes de comenzar la ceremonia caidistas: Vosotros, que tantas veces habéis bajado del cielo, no olvidéis que debéis subir a él Después, destacó la vida de entrega a los demás de los militares que ejercieron su misión con una dedicación noble y justa y pidió a sus compañeros que sigan representando a España con dignidad El arzobispo se refirió al origen colombiano de tres de los fallecidos, pertenecientes a familias inmigrantes identificadas con España y que han entregado su vida, al igual que los españoles, por un mundo necesitado de paz También agradeció la presencia de los Príncipes y se mostró convencido de que los Reyes, de viaje de Estado en China, se unirían desde ese país al homenaje. ERNESTO AGUDO Entrada de los féretros Cruz del Mérito Militar El Príncipe, con los padres de Jonathan Galea de madrugada POOL Terminada la ceremonia, el Príncipe impuso sobre los seis ataúdes la Cruz del Mérito Militar con distintivo amarillo que les ha sido concedida por el ministro de Defensa. Según el Real Decreto 1040 2003, la Cruz del Mérito Militar con distintivo amarillo se concede por acciones, hechos o servicios que entrañen grave riesgo y en los casos de lesiones graves o fallecimiento, como consecuencia de actos de servicio, siempre que impliquen una conducta meritoria El color del distintivo de la condecoración que se otorga a soldados muertos en misiones internacionales ha sido objeto de polémica entre el Gobierno y la oposición en anteriores ocasiones, porque desde sectores del PP se reclamó que a alguno de los fallecidos se les concediera la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, reservada para acciones de guerra Así sucedió cuando murió en Afganistán la soldado Idoia Rodríguez Buján, en un ataque talibán. Entonces, el Gobierno socialista argumentó que no existía un hecho de armas que permita reconocer