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80 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 26 s 6 s 2007 ABC Amsterdam celebra los 60 años del diario de Anna Frank unificando los archivos ABC AMSTERDAM. La Casa- Museo de Ana Frank en Amsterdam celebró ayer el 60 aniversario de la primera publicación del diario de la adolescente judía asesinada por los nazis cuando faltaban pocas semanas para que concluyera la Segunda Guerra Mundial. La efemérides coincide con la unificación de los archivos sobre la vida y la obra de Ana Frank, parte de los cuales hasta el momento se encontraban en posesión de sus descendientes en la ciudad suiza de Basilea, según explica un comunicado. El diario de Ana Frank ha sido traducido a unas 55 lenguas, lo que ha supuesto la tirada de varios millones de ejemplares en todo el mundo. Buddy Elias, un primo carnal de la autora del diario, fue el encargado de traspasar formalmente en Amsterdam, donde aquella vivió escondida consu familia y otros siete judíos- -entre el 9 de julio de 1942 y el 4 de agosto de 1944- -en el habitáculo de un edificio de oficinas hasta su arresto y posterior deportación, los archivos al director de la Fundación Ana Frank, Hans Westra. Los archivos se encontraban hasta ahora en la residencia de Basilea donde vivieron en la década de los treinta varios miembros de la familia Frank, y donde ahora residen Elias y su esposa, informa Efe. Buddy Elias es el promotor del Fondo Ana Frank en Basilea, organismo propietario formal de esos archivos que comprenden fotografías, cartas y documentos. Los archivos ahora unificados se almacenarán en la casa- museo de Ana Frank, cuyos responsables convocarán cada mes de febrero una beca de 5.000 euros para ayuda a la investigación de los nuevos fondos. La primera versión del diario de Ana Frank se publicó el 25 de junio de 1947, con una tirada de 1.500 ejemplares, por iniciativa del padre de la adolescente, Otto Frank, quien lo recuperó al regresar a Amsterdam una vez concluida la contienda. El padre de Ana fue único sobreviviente de los ocho integrantes del grupo de escondidos en el edificio del Prinsengracht, un canal del oeste de Amsterdam. El objetivo de Otto Frank al publicar el diario era difundir el deseo de Ana de transmitir a la humanidad el sufrimiento causado por la opresión nazi entre la población judía durante la Segunda Guerra Mundial. Bellas Artes pedirá al Gobierno que la Armada extraiga los pecios españoles Para la Academia de San Fernando, hay que dotar un buque militar con tecnología punta JESÚS GARCÍA CALERO MADRID. La sospecha de expolio de Odyssey Marine Exploration en aguas del Estrecho de Gibraltar ha saltado por primera vez las cercas de la polémica política, incluso la judicial, para llegar al mundo académico. Dos instituciones volcadas en la defensa y conocimiento de nuestro patrimonio, tienen ya planes precisos de aunar sus esfuerzos y su gran influencia en la sociedad con el fin de instar al Gobierno a tomarse muy en serio esta batalla La propuesta parte de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y más concretamente del académico Miguel de Oriol, arquitecto y a la vez patrono del Museo Naval. Él es quien ha prendido la mecha de una andanada de sentido común que instará próximamente al Gobierno a dotarse de los medios necesarios para que nunca más debamos abrir las puertas de nuestros mares a los cazatesoros extranjeros. La conducta conflictiva de Odyssey Marine Exploration, desde hace años, y el caso del tesoro de 500.000 monedas tal vez españolas, recientemente extraído del Estrecho, han sido las gotas que han colmado el vaso de la paciencia de los acadé- Los medios de la Armada Española, según la Academia, hacen posible un plan ambicioso micos. En una reunión plenaria de la Academia de Bellas Artes, celebrada ayer tarde, Oriol elevó a sus compañeros la propuesta de pedir al Gobierno que dote algún buque de la Armada, preferentemente un minador, de la tecnología necesaria para poner en marcha un ambicioso plan de prospección y excavación arqueológica de los miles de pecios que rodean la Península. Los académicos debatieron ayer vivamente el asunto, sobre las bases de que España no sólo tiene un gran número de hundimientos registrados, tiene además, lo que es muy importante, los archivos de Indias y de Viso del Marqués, donde se documenta no sólo la situación del naufragio sino también el inventario de cuanto había a bordo. Con estas bases, según comentaron los académicos, España debería interesarse en la recuperación de pecios por sí misma, no por convenios firmados con cazatesoros y empresas oportunistas. Tenemos los tesoros y los pecios, parte de nuestra historia. Tenemos archivos y conocimiento. Lo único que sobra, en opinión de algunos académicos, es la incuria con la que abordamos el cuidado de nuestro patrimonio sumergido. Según piensan en la Academia de Bellas Artes, España no ABC Odyssey colmó la paciencia Los académicos creen que esta inversión es asumible para España, y evitaría más tratos con cazatesoros Aquí sobra la incuria puede hurtar su responsabilidad con el patrimonio y menos ahora. Por mucho menos dinero del que se ha invertido en la America s Cup de Vela se podría dotar de la tecnología necesaria a un buque minador de la Armada. Sónar de barrido lateral, penetrador de fangos, densitómetro, R. O. V o robot submarino y un sinfín de lindezas tecnológicas serían necesarias. Caras, pero asequibles. Los gabinetes numismáticos, los museos, los centros de arqueología acuática españoles ni se atreven a soñar hoy con sólo un tesoro como el de Odyssey. Y hay miles. En 1998, siguiendo el ejemplo de Italia, que había declarado un zafarrancho arqueológico submarino, el Ministerio de Cultura ya puso en marcha contactos para implicar a la Armada en la protección del patrimonio. Italia se había visto impelida por la presencia de varios grupos de piratas arqueológicos muy destructivos y altamente tecnificados. Por una u otra razón se exploró la posibilidad de construir un barco a tal efecto, pero el encargo disparaba tanto el presupuesto que finalmente quedó en agua de borrajas. El plan preveía un sondeo de tres años del litoral. A diferencia de lo ocurrido entonces, la inversión propuesta hoy por la Academia de Bellas Artes es menor porque parte de un buque ya existente.